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lunes, 12 de septiembre de 2011

El retrato de mis sueños.

La noche es el embrujo de los sueños...
los sueños son un cause de emociones.
Mis manos, los violines de mi versos...
mis versos la raíz de mis versiones.

El viento es el sonido del silencio...
el silencio es el espacio sin medida.
La distancia es ese frío que cubre...
me cubre en sensaciones repartidas.

La piel es el lenguaje de los gestos...
los gestos movimientos que me hablan.
Me hablan tus miradas, los momentos...
momentos que traspasan las murallas.

El abrazo es la fusión de dos latidos...
los latidos son el pulso de dos almas.
Cuando el alma siente amor, es infinito...
e infinito es el silencio si reclama.

La distancia es de medida del espacio...
el espacio es ese frío sin espalda.
Esa espalda es el retrato de mis sueños...
esos sueños son del pecho que los guarda.

Norma Marchetti
12/9/11
http://www.youtube.com/watch?v=Q7Sm7Iqd24I

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Qué le damos a nuestros chicos?

En ocasiones me pregunto, por qué los adultos nos empeñamos en ver los errores de los chicos sin tomar en cuenta su origen... y en esto voy a ser muy clara, no tengo los conocimientos que muchísimos profesionales describen en sus textos con la intensión de orientar a los padres, pero, dediqué gran parte de mi vida a la educación y el cuidado de mis hijos... solo experiencia en dedicación, amor y entrega desinteresada, donde la única y maravillosa recompensa fue verlos crecer y disfrutar del increíble milagro que Dios nos concedió a las mujeres y a los hombres... "compartir la creación". Con respecto a este tema, solo puedo decir, que a mi entender, los chicos no tiene vacíos más o menos grandes según su condición social, pero si las necesidades varían, pero si bien es cierto, que en las clases sociales más bajas, podría sentirse algún resentimiento, por algunas oportunidades negadas por el egoísmo humano.
Pero más allá de todo esto, y tomando en cuenta las demandas de una sociedad que vive en un consumismo descontrolado, donde ciertas marcas son pasaportes de entrada a ciertos círculos, donde es más importante el color del pelo, de los ojos, o de la piel... donde de priorizan los conocimientos y la edad... y se olvidan las raíces... el origen, los recuerdos, las miradas, las emociones y su expresión. Donde es correcto no alterarse... a cualquier precio, donde es más importante no arrugarse que reírse con ganas... con todos los músculos... hasta liberar las angustias... donde algunos son presos de sus cuentas bancarias, su status social y se recluyen en sus barrios exclusivos... y eso enseñamos a nuestros hijos?. Tampoco esto es producto de las demandas insaciables de las clases altas... no, yo conozco también a los excluidos y por extraño que parezca, ellos también se encierran en círculos, donde algunas marcas o estilo de vestimenta, maneras de hablar... códigos, peinados, etc. se transforman en pasaportes de entradas en un mundo que algunos desconocen y no es mejor ni peor en sufrimiento, que otros que se suponen correcto, pero encierran una trastienda de hipocresía que esconde y disfraza una realidad que hasta podría ser igual de dañina para nuestros hijos.
Mientras que algunos sonríen, sin importar cual sea el estado de ánimo real, otros se muestran enojados y protestan hasta sin motivo... porque se supone que están en desventaja y alguien les debe algo... y en ciertos casos es real, pero en otros es comodidad, resignación o el producto de malas elecciones. En ambos casos importan los uniformes y formar parte de ciertas manadas, que corren hacia un mismo sentido, sin importar ideales o sentimientos propios, donde lo único que tiene valor es la "aceptación"... donde el "soy como soy o como siento que quiero ser" esta totalmente reprimido y anulado... donde el peor de los errores, son los dobles discursos... aconsejamos a nuestros hijos con la mejor intención de verlos felices y pretendemos que abracen valores que no condicen con lo que la sociedad (nosotros)les reclama... y en estas contradicciones e hipocresía se crían nuestros hijos, en nuestras ausencias... consecuencia de la despiadada carrera por la superación material de valores y olvidando que un hijo no vive, piensa y siente solo en las pocas horas que podemos dedicarles... que tener un hijo es una responsabilidad impresionante y no solo a nivel laboral... que no estar en un momento importante de sus vidas significa un recuerdo menos en la cajita de los inolvidables, que marcan para toda la vida.
Con esto no pretendo culpar a nadie, todos somo en cierta medida víctimas de lo que generamos, pero hay algo que no debemos olvidar la vida de un chico y su comportamiento "siempre" tiene un origen... algunos hechos nos indignan y en ocasiones fui testigo de comentarios fatalistas, que se basan en el presente de un chico, sin ahondar en el pasado o en la visión de futuro que pueda vislumbrar... este tipo de "juicios"... me sumergen en una profunda tristeza. Nadie puede tirar la primera piedra en esto... ¿Quién no se equivoca en el arduo y exigente compromiso de ser padre/madre?... quien pueda tirar la primera piedra, seguramente no será el mejor, porque no es consciente de lo que esta haciendo...
En definitiva... cada vez que veamos a un chico en el camino de la autodestrucción, o el auto castigo... pensemos antes de abrir la boca y emitir juicios que conformen a unos cuantos... usemos la consciencia y el amor... con esto no digo que podamos recuperar a todos... y debo confesar que esto me duele muchísimo, pero pensemos... nosotros también fuimos chicos y es mentira que ahora los chicos (interiormente)son distintos a lo que fuimos nosotros... a pesar de los innumerables incentivos, tecnología, demandas, exigencias, escalas de valores, olvidos, postergaciones, ausencias y pretensiones de todo tipo a los que los sometemos...
Cada vez que vemos a un chico en problemas o en circunstancias en las que uno supone que alguien les robo el sueño de vivir un futuro, preguntémonos... ¿Qué les damos a nuestros chicos?...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Solo hay una vida.



Abrígame en la vida que te brota,
desbordame de amor en mis derrotas.
Comprime en tu interior... y luego suelta,
la dulce seducción de tu vehemencia.

Ofréceme los ojos para verte,
concédeme el segundo se cierne.
Extiéndeme tu mano en la neblina...
acércame el abrazo que pedía.

Confiésame el secreto más guardado...
explica al corazón cual es el trato.
Invítame a la noche inesperada...
enséñale mi nombre a tu almohada.

Palpitame el fervor en dos palabras,
alcanzame en la estrofa que faltaba.
Cultiva en mi sonido melodías...
que hablen de verdad y bienvenida.

Acuéstate en la hierba, en el ocaso,
impregana los colores entre tus brazos.
Rodéame al final de la jornada...
que solo hay una vida... y se me escapa.

Norma Marchetti
9/9/11

lunes, 5 de septiembre de 2011

Desdice sus designios



Con la frente bien en alto y las pupilas al cielo…
las manos son la cascada que se confunde en su pelo.
La templanza es la sonrisa que se dibuja en su cuerpo
y los finales no llegan porque no termina el cuento.

Y lo abraza por la espalda mientras lo cubre el silencio,
y aprende a ser espera en la rima de sus versos.
Y vuela con gran altura, hasta las puertas del alma…
y con la paz lo acaricia pintando todo de alba.

Y reúne a los poetas que destinaron estrofas…
y envuelve en su figura otro tramo de la historia.
Y se atreve a ser su fuerza, su razón… y su destino,
como diamante azulado que desdice sus designios.

Describe el camino interno en las letras que amalgama,
comienza en la senda noble en la ternura que abraza.
Acomoda y es visible… como pisada en la arena…
y en su interior va creciendo una flor de primavera.

Descorre su velo gris… y es altura en su linaje…
cobija su sueño errante mientras comienza su viaje.
Rescata en el tiempo el fuego tan oculto y comprimido,
como las olas que rompen sobre el muelle su bramido.

Norma Marchetti
28/8/11



Más que diez mil poemas


En más de una oportunidad, debo reconocer que de la vida sé muy poco… casi nada podría decir. Pero eso no es todo… no conozco otros idiomas, ni países. Aún así, también soy consciente que mi vida la dedique al arte de amar, a la entrega incondicional… a confiar a ciegas en quien creo. Aunque esto parezca muy loco, o con una cuota de ingenuidad muy alta, yo entiendo que es genuino… tal vez me destrocen el corazón muchas veces más… eso nadie puede predecirlo, pero no quiero ser una más para dejar de ser una menos. No sé cuantos años me queden por vivir, no sé si alguien entiende de que hablo… igual eso no cambia demasiado mi realidad y puede que no entienda algunos códigos o mecanismos de defensa, eso también importa poco… El amor es “el sentimiento”, el que abarca mucho… y apunta a un solo lugar. La vida me dio las opciones y yo elegí, pero sin red ni garantías… es que la vida es elección y riesgo, que puede calcularse más o menos, pero nadie puede asegurar un éxito. El amor no admite especulaciones, estrategias, intereses ni trueques de ningún tipo… pero, para que no muera, que no caduque, es imprescindible que se lo deje entrar y se lo cuide… es la única forma de que perdure y crezca sano.
En cuanto a las mentiras… nada peor que mentir en un sentimiento. Es verdad que el primero se lleva las ilusiones… así y todo, nuestra capacidad de amar, excede los cálculos y nos sorprende.
Amar no implica solo el corazón y el alma… se ama completa y totalmente… y el cuerpo es importante… la mirada… el abrazo… la expresión es un arte del que siente y no del que solo quiere sentir. El amor no es solo sacrificio… o satisfacción, no es solo cuerpo o solo espíritu… se ama con cada gota de sangre que recorre las arterias… cada pequeña vena es importante, cumple un rol. Es la respuesta a muchos interrogantes y actitudes sin explicación… es motivo y razón de alegría y profundo dolor… es entrega y renuncia… pero nunca es solo una parte de todo eso. Es el riesgo de tirarse al vacío y la sensación única de plena libertad. Algunas personas se asustan ante esta sensación de debilidad… de indefensión… pero a su vez, los sentimientos son los grandes motivadores de causas heroicas. Algunas veces me pregunto porque se priorizan otras razones e intereses huecos y momentáneos, pero supongo que la respuesta está en los motivos tan chatos y efímeros como la poca vida que los impulsan.
No me resigno a que algunas personas solo deban pasar por nuestras vidas como si fueran ángeles que solo te levantan cuando te ven herido y después se esfuman como si jamás te hubieran existido… la vida es muy corta para nuestro espíritu eterno… lo material jamás llena los huecos del corazón… una mirada dice más que diez mil poemas… un abrazo es un intercambio de sensaciones de dos corazones… todos los besos son nuevos… y cada cicatriz, es una marca indeleble.
Norma Marchetti
23/8/11

Eco en los oídos



Parada sin más sentido en la cúspide del viento…
con la cara ensangrentada y los ojos muy abierto.
Con los puños bien cerrados y la verdad como escudo…
con perdones golpeados tatuados aquí en el muro.

Y mis manos lastimadas por tanta verdad amorfa…
y mis brazos incrustados donde no crecen rosas,
con el sonido de siempre como eco en los oídos…
y en la espalda los sueños que se esconden aturdidos.

Con la experiencia de nada, temerosa en su recelo,
y las alas fragmentadas que preparan otro vuelo.
En el ocaso del cielo que va aguando los colores…
con las gotas de miradas tan tristes como uniformes.

Y me mantengo tan fría como una luna de acero…
que es agua bajo el sol y es sólida en invierno.
Tal vez sea en el menguante… o tal vez ya nunca se vea,
tal vez muera en los intentos… o sea una luna nueva.

Me dibujo un arco iris con los colores que tengo…
tal vez algunos azules… rojo y verde amarillento.
Y me faltan tantos otros… que no consigo y anhelo…
y ese índigo escaso que se me escurrió en los sueños.

Me cubre una fina capa que protege mi coherencia,
alejo de mis pupilas la carencia de pureza.
con la espalda más erguida… aún a pesar del peso…
acomodo en mis pisadas esas piedras y los tiempos.

Norma Marchetti
22/8/11



Las nubes del fracaso

Deshojo una rosa blanca
en la forma de tus brazos,
el cielo se me abre lento
tras las nubes del fracaso.

Con las alas desplegadas
que se mueven con premura,
envuelvo mis rosas rojas
con las manos de la vida.

Habito un vestido rojo
en la piel de mi sentido,
que se estremece en el cerco
que me une a los latidos.

Reivindico mi universo
entre el inicio y la duda,
la llave que abre cerrojos
se acrecienta en la cordura.

Mis ojos buscando otros
abriéndose sin ventajas,
se desploman esos yerros
que cerraron mis mañanas.

La excusa se vuelve vana
y despeja los misterios,
en el pecho destrozado
renace algo de calma.

Anochece y el cielo es negro
en su abrigo de raso…
mi cuerpo se sienta la borde
mientras se vuelven los pasos.

Mi universo sin estrellas…
se acomoda sin un orden,
combinando en el espacio
los pedazos de asteroides.

Y vuelven desorbitados
los planetas sin sus ejes,
y una lluvia de distancia
desdibuja amaneceres.

Norma Marchetti
12/8/11









Caminos de barro

Sin aliento ni destino
me reinvento y me desbordo…
en las exequias que el tiempo
me dejara de este modo.
Como leyenda… el delirio
que me plasmara su marca…
como entraña del verso
escondido y sin mañana.
Caduco y sin más cause
que el río que habitaba,
cabalgaba a sus dominios
en la vieja y gris ventana.
Y los caminos de barro…
y los charcos que formaba,
un universo de días
en el suicidio de nada.

Norma Marchetti
11/8/11



Soy el renglón vacío

Pirámide de marfil que llega al cielo
clemencia del destino que se hizo viejo,
susurro de alerces cuando es de noche,
estrellas dormidas que siembran voces.
Y yo que no te llevo ni voy al sueño,
pero espero a la vera de lo que advierto.
Transeúnte del tiempo de grises rosas
que colorea distante tras las derrotas.
Y soy talle y soy llovizna… soy pedregal y figura,
soy la sombra mi sombra…
que se trasmuta y se encumbra.
Soy el reglón vacio y la coma de la pausa,
el acento que no pesa en la sílaba pautada.
Soy mayúscula y soy zeta de algún abecedario…
soy la síntesis del cuento
que solo tuvo un comienzo.
Y la sortija de vida… que regala otra vuelta.
Soy la estrofa distinta de la poesía dispuesta,
el florero de las flores sin raíz… en la distancia.
Soy ese vaso de agua que se llena de burbujas,
soy el sueño que se sueña sin perturbarme la vista.
Ese secreto indecible y ese telón tan rasgado,
esas gotas de rocío que se secan en el pasto.
Soy tal vez, la estrofa trunca,
y el eje de mi mundo,
el cordón de ese zapato
que se ajusta con un nudo…
la puesta del sol que invita
con bermellón en las venas…
Esa piel que es mí vestido…
esas manos con mis huellas.

Norma Marchetti
11/8/11


Me duele mi inocencia

Se me desgarra la piel y van sangrando mis dedos,
mis huellas son esas rosas que lloraron los destierros.
Mi corazón es un arca pintada en rojo y negro…
es un puñado de sueños que se oprimen en el pecho.

Y es mi alba ese suspiro entretejido en mi pelo,
que se ondula sin cordura cuando danza con el viento.
Y fue ocaso ese delirio que me disfrazó de luna,
en la negrura del tiempo que se escondí a en la bruma.

Y fui llanto irreversible de una espina ensangrentada,
como daga que en la noche se me clavaba en la espalda.
Y mis venas la ponzoña de otra azabache amargura,
como tinte de las letras que se plasman en mi furia.

Y me aleje con los labios agrietados por la arena…
que lastimaba mi rostro en la traición de la escena.
La mentira pintó un cuadro arrendado por la muerte,
sueño, desprecio y farsa en los lugares de siempre.

Y luche con la codicia… las apariencias… las ganas,
contradicciones y espejos que escondían los fantasmas.
Y viví en las melodías que prometían quimeras…
y me caí de ese vuelo sin las alas más certeras.

Y hoy camino con sigilo y me duele mi inocencia,
mi rosa blanca en las manos que me vieron sin más vuelta.
Y apuesto a la verdad y al destierro de lo vano…
al infierno que se inflama tras el brillo de lo falso.

Ya no espero… solo vivo, al sol o bajo la lluvia…
mis cicatrices son puentes que me unen a otra ruta.
y mi abrazo no es el mismo… como tampoco los besos,
presente y realidades… ensamblados en mis versos.

Norma Marchetti
11/8/11