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martes, 17 de julio de 2012

Me traicionó la luna


Y me traicionó la luna
en el abrazo certero,
fue la noche... o tus ojos
abriendo mis sentimientos.

Y me sentí indefensa
en ilógico desmedro,
yo, me perdía en tus brazos...
vos, manejabas los tiempos.

Y me quedaba a un costado,
en el margen del abismo...
yo, aceptando angustias...
vos, razonando a tu ritmo.

Y me embarqué para huir
de flaquezas y desprecios,
no sé que pasó conmigo...
me dejé ganar el juego.

Y ahora sin más cimientos,
sin esa luna... en silencio,
voy juntando lo que queda...
y me rearmo por dentro.

Y la escena se repite,
vuelvo a mi paz... y la pierdo,
siempre vuelvo sin razones...
no puedo con lo que siento.

Norma Marchetti
17/7/12

sábado, 14 de julio de 2012

Cambiar.


En la sensible placidez...
soy mi sustento,
con esa impronta desigual
en mis desvelos.

Con la pasión en la equidad
y en mi avenencia
Con la versión de mi verdad...
y tanta ausencia.

Con la experiencia a mi favor...
y el tiempo a solas,
con la profusa solidez
que da la historia.

Con la sonrisa en la expresión...
y el viento en contra,
con estas ganas de vivir...
blanqueando sombras.

Con la destreza de inventar
un día nuevo,
con esa fuerza de cambiar
lo que no quiero.

Norma Marchetti
14/7/12

jueves, 12 de julio de 2012

Esta espera.


Respiro este aire solitario,
controlo los impulsos... y razono.
Amplio mis pupilas en las sombras,
macero mis urgencias y mis modos.

Vuelvo a estar muy sola con mi eco,
vuelvo a percibir la voz de calma,
vuelvo a caminarme las derrotas,
vuelvo re inventarme en las mañanas.

Me arraigo a la verdad de mis esfuerzos,
me afirmo en lo que soy sin otra idea,
espero en el amor un solo inicio,
construyo y reivindico esta espera.

Norma Marchetti
12/7/12

 

miércoles, 11 de julio de 2012

Un desafío intransitado


Me crece una verdad irrefutable,
la estrecha filiación con lo certero,
la innata sensación de lo inmutable...
la simple condición de mis anhelos.

Un tiempo de salida aventurada,
el corto aprendizaje...  y el reintegro.
Un lapso de silencio acumulado...
buscando el equilibrio en mis desvelos.

La búsqueda infinita y limitada,
la impuesta aceptación y mi vehemencia,
la ecléctica visión... y lo pautado,
la forma estructurada y la incoherencia.

Un fallo sin condena... y mi culpa,
un sitio liberado... y mis cercos.
la búsqueda imposible... y mis dudas,
la lista borroneada en mi cuaderno.

Me enfrento a un desafío intransitado,
me enfrento a mi interior fortalecido,
sostengo dignidad con ambas manos,
sostengo mi columna y mis latidos.

Norma Marchetti
11/7/12

domingo, 8 de julio de 2012

La verdad y la duda

Se abre esa esperanza
que deje anclada,
la cumbre... el silencio,
la versión sin falla.

Cerco del destino...
la llave certera,
mi brazo estirado...
mi verdad sin vueltas.

Pasos en sordina...
la pisada firme.
Un oído interno
para redimirme.

Seguiré intentando...
seré mi columna,
un músculo atento...
la verdad y la duda.

Solo una mirada
sobre mis falencias.
Hoy me reivindico
y me pongo a prueba.

Norma Marchetti
8/7712

lunes, 2 de julio de 2012

La vuelta a mi verdad


Reivindico el manso pulso acompasado,
el silencio postergado del bullicio,
la canción de aquel inicio improvisado,
la mirada solitaria del inicio.

La promesa de no bajar los brazos,
las lágrimas que botan sin malicia,
las distancias que me duelen en los labios,
las noches de ausencias padecidas.

La fuerza del amor incorruptible,
la esquina que doble... y el desarraigo,
el tiempo de ese marco inverosímil...
la firme decisión sobre el cansancio.

El sol que me pinte en la tormenta,
la mano que me asía sin el tacto,
las letras que clarearon mis reyertas,
la vuelta a mi verdad... lo esperado.

Norma Marchetti
2/7/12

Aunque no cotice en bolsa


 Considero a la naturaleza, el equilibrio y la sabiduría.... una maquinaria de precisión... la justa importancia de cada especie y su razón de ser. El ciclo de la vida, el milagro de la concepción... la forma casi mágica en que todo se adapta a una nueva realidad o espacio... y resurge, se vigoriza, rebrota... se armoniza con el entorno o se regenera... el cosmos, la infinita cantidad de interrogantes y posibles respuestas. Las reacciones de la naturaleza y los fenómenos inexplicables. Frente a tanta grandeza inexplorada... los hombres nos limitamos a ver cielorrasos, nos ajustamos a las modas, nos esforzamos en la conquista de ideales materiales, nos adaptamos a formatos preestablecidos... vaya uno a saber con que bases y para que fin... pero nos transformamos en autómatas rutinarios, pendientes de la opinión de otros... y no es que no importe, es que no debe ser prioridad o un límite para nuestros objetivos.
 En ocasiones, debo hacer un alto en el camino y encontrarme con mis propias verdades, para no ser lo que no quiero, para no desvalorizarme y sentir que me estoy faltando el respeto, para no aceptar lo que no tiene sentido... tengo la extraña sensación de no pertenecer a esta enorme maquinaria, donde somos simples engranajes de mayor o menor importancia o calidad, pero quiero pertenecer a pesar de todo... lo cierto es que no me resigno a poner en mi lista de prioridades lo superfluo.
 ¿Cuándo perdieron tanto valor los sentimientos?... será esta indomable naturaleza mía, esta irrefrenable búsqueda de utopías... tal vez, la necesidad imperiosa de no resignarme a esta fría imposición del materialismo... no sé... Amo las hermosas miradas, sin importar el color del iris... las buenas acciones, sin importar si el resultado no es el esperado, amo el anillo de mi madre que llevo en mi dedo medio... no por su valor, sino porque ella lo quería, amo los abrazos de mi hija menor cuando me ve mal... y las distracciones que improvisan mis hijos mayores... sus miradas atentas y las sonrisas dispuestas, cuando les cuento algo que me hace feliz... amo el detalle de quien recuerda cuántas cucharaditas de azúcar le pongo al té o al café... la receta de los churros que me dejó escrita mi padre, en una hoja ya amarillenta... amo la sonrisa de mis nietos... ver a mis hijos divirtiéndose juntos y su disponibilidad incondicional... amo los amaneceres en el campo y escuchar los sonidos de la naturaleza con los ojos cerrados, la magnificencia de formas y tonalidades de las flores... amo los días de verano, me fascina el agua aunque su poderío me atemorice... amo poder disfrutar de lo sencillo... que la música me regale sensaciones diferentes... amo que la gente sea feliz!!!. Y si no ensamblo en este sistema... tendré que seguir buscando la manera, pero sé que no soy la única... voy por lo más valioso... aunque no cotice en bolsa.

jueves, 21 de junio de 2012

Soy mujer de pie


Tengo algunas letras contenidas,
prendidas al clamor descontrolado,
macero entre mis manos la poesía...
aguardo la armonía de sus brazos.

Espero en el dintel de mi ventana,
clausuro las opciones no deseadas,
aclaro mi mirada... soy honesta...
me abro a la cordura no escuchada.

Tengo en vertical mi voz más blanca,
tengo la expresión y los motivos,
tengo la coherencia en mi templanza...
voy a agudizarme los sentidos.

Busco el visceral grito del pecho,
busco la armonía en la razones,
descorro los telones de mis miedos...
voy a rescatarme en mis valores.

Soy mujer de pie sin maquillaje,
soy lo que he podido y lo que ansío,
soy la decisión y mi andamiaje...
soy el interior de un cuerpo vivo.

Norma Marchetti
21/6/12

domingo, 17 de junio de 2012

El equilibrio


Busco el equilibrio...
y me quedo afuera,
sola en mi universo
de temple y espera.

Protejo la fuerza 
del amor negado,
congelo el instinto...
respiro pausado.

Busco el equilibrio
que perdí en batallas,
enorme el esfuerzo...
desgastó mis garras.

Las lides dejaron
hondas cicatrices...
corazón que extiende
sus fuertes raíces.

Aprendo del tiempo
que fue mi adversario,
con su cruel discurso...
y su impulso sabio.

Enfrento este duelo
con audaz altura...
voy a sincerarme
desde mi cordura.

Mi cobarde esfuerzo
de eludir el riesgo...
ese amor tan vivo
dentro de mi pecho.

Ese verso trunco
por negar lo cierto...
me planta en el borde
de mis desaciertos.

Enciendo mis luces,
la noche es oscura,
honesta conmigo...
ya no tengo dudas.

Norma Marchetti
17/6/12
 

sábado, 16 de junio de 2012

Yo sé que es así...



Hoy, que la vida me muestra esa cara gris que tanto se parece a una fría máscara de metal, hoy... que me adeudo tanto y tanto debo agradecer. Hoy, que comprendo la certeza de la compañía de los que ya no están.  Algunas personas jamás nos dejan... y yo sé que es así, porque mi padre siempre esta conmigo... me acompaña en las oscuras y frías calles... mis regresos. Esta conmigo en esas noches en la que lo busco en las estrellas... él decía que la gente que nos amó nos cuida desde el cielo... que están en esas estrellas que se destacan del resto por su brillo... y yo sé que esta... y tal vez no tan lejos. Mi padre era una maravillosa fusión de hombre y de niño... era el tipo que vuelve a casa cansado... al borde de la hipotermia... y sonreía... sacaba caramelos de los bolsillos y los repartía. Recuerdo esas noches de principios de los ´70, cuando vivíamos en Mar del Plata y los inviernos se ensañaban con los indefensos transeúntes que regresaban a sus hogares... mi papá era uno de ellos... y volvía tarde... en bicicleta y silbando... podíamos escucharlo desde lejos y corríamos a la puerta para recibirlo. Él era Don Julio, un tipo generoso al extremo, frontal... siempre con un enorme caudal de chistes... confieso que ya los sabíamos de memoria... pero yo se los festejaba igual, porque él era feliz así. Recuerdo que cuando viajábamos en colectivo, a él le gustaba que nos sentáramos en el último asiento, porque jugábamos y nos reíamos mucho... esto provocaba que mi mamá le hiciera gestos para que se callara... pero a él no le daba vergüenza jugar conmigo... entonces, tomaba una distancia prudencial... y listo. Como olvidar que cuando tenía los pies fríos, él que me sacaba los zapatitos para calentarmelos con sus manos... las noches en las que me quedaba dormida en sus brazos... cuando mi mamá viajaba y él nos preparaba la comida... lavaba los platos y jamás se olvidaba del postre. Como olvidar la incontable cantidad de horas que pasaba con él en su tallercito... él, con sus mates, bizcochitos y la radio... yo, aprendiendo los nombres de las herramientas, su utilidad, las letras de los tangos que sonaban en la radio... anécdotas al margen, autores y "cantores"... él me los cantaba o me recitaba las letras... reminiscencias de su pasado como "cantor de tangos". Me divertía mucho escuchar sus anécdotas... a él también... se reía mucho mientras relataba sus historias. Como olvidar su complicidad con nosotras para eludir la supervisión de mi madre. Como borrar esa mirada protectora, siempre salvándome en los peores momentos... desdramatizando la situación con un optimismo muchas veces forzado... pero oportunamente necesario. Él respetaba mis decisiones, pero sé que sufría mucho con mis desaciertos. Muchas veces evité decirle: - Papi... TE QUIERO, por evitarme verlo emocionarse hasta las lágrimas... él sabía cuánto lo quería, pero sabía que yo era demasiado sensible como para verlo llorar. Y él estaba ahí... cubriendo siempre todos los baches, alentándome incansablemente, reclamándome una poesía para su cumpleaños, amando a mis hijos, sometiéndose a cualquier sacrificio, por evitarme un sufrimiento.
 Un grande!!!... Dios sabe que fue un padre ENORME... hasta su último momento de lucidez, sonriéndole a mis hijos, aunque ya no podía respirar por sus propios medios.
 Fue mi gran ejemplo... él me enseñó a amar desinteresadamente, aunque duela... las veces que sean necesarias; me enseñó que es más gratificante dar que recibir; que lo material va y viene... y que los afectos son para siempre; que no importa cuantos te digan "sos un gil", lo importante es ser buena persona y poder dormir plácidamente por las noches; que el amigo, no es el que te palmea la espalda y te dice que "sos un genio"... sino, el que te dice la verdad y te va de frente; que no es mejor el que tiene "guita" o un título, sino él que da sin esperar nada a cambio.
 Mi papá... "mi viejo" ... nunca se fue... su cuerpo tenía fecha de vencimiento (como él decía)... pero los tipos así de grandes y así de únicos... jamás desaparecen...!!!!
TE QUIERO MUCHO PA!!!.

miércoles, 13 de junio de 2012

Seguiré luchando.


Y será el coraje
sombra de mi cuerpo,
compañero altivo
que abraza mi miedo.

Tomaré mis sueños...
los haré posibles,
cerraré la herida...
mi hemorragia triste.

Mi balcón sin flores,
mis frías mañanas,
un café amargo...
lágrimas del alma.

La elección errónea...
la escena en reversa,
callejón cerrado
de rotas veredas .

La carga pesada...
mis manos sin fuerza,
el pecho sangrante
al cerrar la puerta.

Contengo el impulso...
refreno mis pasos,
me enfrento a mi misma...
le temo a esos brazos.

Mis versos son tramos
de historia y entrañas,
soy mujer sensible...
resistiendo al alba.

Busco esa mirada
que se abre paso,
soy guerrera innata...
seguiré luchando.

La sobreviviente
de amores inmensos,
la que se desgarra
viviendo el intento.

Norma Marchetti
13/6/12








lunes, 11 de junio de 2012

Y tal vez...


Se desangra el cielo...
y es sutil llovizna,
que moja mi rostro
mientras se desliza.

Y es ese retrato
la sensación viva,
el silencio intenso...
la voz que me grita.

Si el amor se mofa
y cruel se ironiza,
me comprime el tórax
y se vuelve asfixia.

Corazón muy frágil
de cristal quebrado,
como agua turbia
de sabor amargo.

Al caer la noche
se escurre entre sombras,
jirones de un tiempo
se vuelven memorias.

Me quedo callada...
no tiene sentido,
se me ahoga el alma
con cada suspiro.

Y tal vez mañana...
tal vez algún día...
encuentre los ojos
que hoy no acarician.

Norma Marchetti
11/6/12


sábado, 9 de junio de 2012

Asumo...


Asumo que he sido
voluntad ajena,
capricho de un tiempo
caminando a ciegas.

Un estrecho puente,
la opción más ingrata,
una noche a oscuras...
luna de hojalata.

Caminar sin redes
en la cuerda floja,
maquillaje extraño...
sonrisa y congoja.

Asumo que he sido
lo que no quería,
mordaza y grillete...
verdad y mentira.

Un lenguaje impropio,
mi propia condena,
presa de mi pecho...
sin pensar siquiera.

Rompiendo el espejo,
cargando un tatuaje,
asfixiando un sueño
en algún estanque.

Asumo la altura
que llevo por dentro,
aleteo suave...
ya no habrá más cercos.

Norma Marchetti
9/6/12