traductor
domingo, 25 de noviembre de 2012
Me voy...
La sombra del dolor desgarra adentro,
un tiempo de morir en mi verdad,
un pacto con mis venas, desde el llanto,
un vínculo en vacío...con mi paz.
El precio del perdón a las ofensas,
un hálito de fe que va a quebrar,
tragándome la hiel de los desplantes...
me fui con ese abrazo a mi lugar.
Y vuelvo a claudicar en mis intentos,
la vida es un fragmento a transitar,
los fallos, me acobardan entre sombras...
le quitan a mi impulso de volar.
Me voy a acurrucar a ojos cerrados,
me quedo en este amor de dignidad,
el abrazo es a mis hijos, mis pilares,
me voy a recluir de la maldad.
Norma Marchetti
25/11/12
domingo, 18 de noviembre de 2012
En perspectiva
Busco en mi interior el aire escaso,
busco en la demencia la salida,
vuelvo a descansar sin un remanso,
voy siguiendo el son de una utopía.
Fijo el curso nuevo... en perspectiva,
busco posición entre dos faros,
calzo estos zapatos de osadía....
y un vestido azul... del cian, al claro.
Escucho algunas voces desde el viento,
prefiero discernir y ser más cauta,
le agrego algún matiz al pensamiento,
dibujo algunos sueños sin distancia.
La huella, es la que marco con mi nombre,
el tiempo, es pendular y acompasado,
la piel, es ese tacto con el mundo...
lo interno, es la vehemencia en lo que abrazo.
Norma Marchetti
18/11/12
Con paso lento
Otra prueba que me enfrenta...
otra afrenta en mi interior.
Un tiempo de asumir lo que no puedo...
un tiempo de sumar a mi favor.
Secuencias de la vida arraigadas,
cadenas que condenan la razón,
la lluvia que relaja mi impotencia...
templanza en la conciencia y el perdón.
Me pongo un antifaz y salgo al ruedo.
reclamo otro lugar para mi voz,
le resto a mis pisadas esas sombras,
encuentro plenitud en lo que soy.
Avanzo en la estrechez con paso lento,
le acerco a mi pupila otro color,
me niego a ese lugar que no me alberga...
camino introspectivo... al corazón.
Norma Marchetti
18/11/12
jueves, 15 de noviembre de 2012
El lado anverso
Me voy a despertar al son del viento,
despierto de mi voz sonidos nuevos.
La nota en el revés del calendario...
la escena como filo entre mis manos.
Un tiempo de esperar... de ojos abiertos,
el sueño que no fue... y el lado anverso.
La esquirla en el torrente de mis venas,
el lapso en la cordura que se niega.
La mano que se afianza sobre el pecho,
cubriendo al corazón... latido expuesto.
Los labios en sordina... y su misterio...
un salto en la atadura del regreso.
Norma Marchetti
15/11/12
Me llevo mariposas
Estalla la implosión
entre las sombras,
la dura nulidad...
que me desborda.
De tinta la emboscada...
y entre comas,
se quiebra en el desdén...
siembra congoja.
La absurda dilación...
y el verso trunco,
la esquela que quedó
fuera del rumbo.
La búsqueda imperiosa...
y el silencio,
la estéril realidad
de un sentimiento.
Visiones del después...
e intento nulo,
razones vapuleadas...
claroscuros.
Desgarro la atadura...
me libero,
me abrigo en este frío
tan complejo.
Reclama mi interior
el tibio abrazo,
se suelta el corazón...
se abre en gajos.
Prefiero dormitar...
mi mente escapa,
me guardo la pasión
que me desangra.
Y vuelve a repetir
la misma escena,
me acosa ese adiós
tras de la puerta.
Le dejo lo mejor...
me voy al alba,
me llevo mariposas
de su cama.
Norma Marchetti
1/11/12
domingo, 11 de noviembre de 2012
11 de Noviembre
Buenos Aires, 11 de noviembre de 2012, la mañana esta fresca y el sol no es más que una intermitencia de luz dorada que se insinúa tímido, bajo de ese manto agrisado que viste el cielo... Esta Primavera tan esperada, que ostenta sus bondades veraniegas y en sus intentos, recorre esos ensayos de Invierno... que no le cuadran y se asienta en un Otoño desteñido, desubicado y aburrido.
Esta mañana de silencio... de soledad elegida, de ambiguas sensaciones... de despedidas necesarias y proyectos obligados... para no morir ahogada en el hueco de la nada... en un lugar prestado que no necesito... en un volver sin sentido, a un espacio de sombra que nunca me correspondió... a un agónico respirar entrecortado cuando debo retener el aire en mis pulmones para los momentos en que se vuelve escaso y viciado.
Solo Dios sabe el dolor y precio que pagué por esta libertad de mochilas pesadas en mi columna y de piernas cansadas que jamás se detienen... solo Él, sabe que mis apuestas son a manos llenas... sin venganzas... asumiendo el riesgo de perderlo todo... porque la vida a medias, es esperar el tren en un anden y seguir allí parada, aún, cuando el tren cierra sus puertas y se va... es esperar el próximo, con las manos en los bolsillos y el coraje agusanado dentro del miedo, que genera la supuesta llegada del dolor. Y allí quedamos, con los ojos atentos al próximo arribo y los pies clavados sobre el cemento frío del gris andén, que no va a ninguna parte... que nunca se percata de nuestra presencia absurda... mientras las agujas del viejo reloj, giran en un solo sentido... silenciosas, incansables, inconmovibles... insobornables.
Por esta convicción de apostar al amor, claudico una y otra vez a la pereza y al egoísmo... y yo no sé como de ingenua suena esta declaración... la verdad... tampoco me importa! Yo soy esta persona que elegí ser hace muchos años... y me adapto... y acepto... y me rozo con un sistema que no condice con lo que siento... y sobrevivo... me rearmo... me reivindico.
Tengo la paz de intentarlo todo, sin pasar los límites... sin dañar... al menos, nunca en forma consciente. Tengo el amor que sembré, con el sacrificio de postergar lo secundario, para doblar mi espalda en la tierra y posponer lo superfluo... y no es queja... es entender que todo tiene un precio y que no tiene que ver con lo material... que la cosecha es acorde y proporcional a la siembra... y eso es todo.
De aquí en más... la vida, la oportunidad que me espera... los silencios que me aguardan... la felicidad que me corresponda... la dignidad sostenida... el coraje que me queda... los pies que me llevan en el cíclico ritmo de mi pulso... un sentido hacia adelante... aunque las lágrimas se deslicen o se insinúen sonrisas... cuando el abrazo sea al alma... o a los huesos revestidos de piel...
Todos somos únicos e irrepetibles... dejamos marcas indelebles... como tatuajes extraños, en las profundidades de un espacio inorgánico, pero que pesa y duele como la más desgarradora herida... o que nos endulza los recuerdos con la sonrisa que se instala sin aviso y esa inconmensurable ternura del abrazo, etéreo y distante... pero que se siente cálido y contenedor.
Las personas no se reemplazan... no hay otra igual.
El amor no desaparece... el sentimiento se acomoda de otra manera.
Los hijos son para siempre... las parejas... mientras se elijan.
El que no vive... esta muerto.
Gracias!!!.
Norma Marchetti
11/11/12
lunes, 5 de noviembre de 2012
La cuerda se afina
Voy a sacudirme el polvo
de este nocivo desgaste,
cuando el lugar no es el mío...
cuando no puedo quedarme.
Cuando la entrada es muy amplia
y las salidas estrechas,
cuando falta la cordura...
cuando la angustia es interna.
Cuando la opción esta afuera
y el corazón no escapa,
cuando se agota la fuerza
y se quiebran las bisagras.
Cuando el latido es muy leve...
cuando la cuerda se afina,
cuando el aire es tan escaso...
que no alcanzan las caricias.
Cuando la pérdida es grande
y el quedarse... un suicidio,
cuando no voy a entregarme
como presa de egoísmo.
Norma Marchetti
5/11/12
Un simbólico alegato
Un espacio en el silencio,
un cerezo en mi vereda,
un capítulo en mi cuento,
varios nudos en mi cuerda.
Un atril para mis versos,
una aurora en mi ventana,
el idioma de los besos,
un abrazo sin palabras...
Una expresión sin vocablos,
sobre angustiadas pupilas...
un simbólico alegato,
al costado de la vía.
Un cansancio desmedido
entre lágrimas calladas,
una duda en los latidos
en desnudas madrugadas.
Norma Marchetti
5/11/12
jueves, 1 de noviembre de 2012
Se aferra el corazón
Crece en mi interior otra carencia,
un tiempo de abrazarme a mi cordura,
la apuesta a otro escalón... en el vacío,
un tiempo de empezar mi cuesta arriba.
Hoy cargo en mi hombro esta tristeza,
la pérdida... el cadáver de algún sueño,
la sangre en mi interior... en esa herida,
me enfrento a las verdades que no quiero.
Y debo caminar aunque no pueda...
y debo hacerle frente a ese demonio,
la frente sostenida hacia el cielo...
las cuentas sin pagar de mis "no puedo".
Las lágrimas latentes... reprimidas,
un frío en mi interior dilapidario,
se aferra el corazón hasta el desgarro...
se aísla en la estrechez del desengaño.
Norma Marchetti
1/11/12
lunes, 29 de octubre de 2012
Un día más...
Octubre 29 de 2012, llueve otra vez en Buenos Aires y despertamos en la madrugada con ese rugido grave, de un cielo porteño y desvelado... con ese descontento contenido y desbordado... con esa nostalgia gris de tango que me hacía "piantar un lagrimón" en mi infancia... recuerdo, por ejemplo... "Mi noche triste" de Contursi y Castriota, porque mi padre tarareaba esos versos que decían... "siempre llevo bizcochitos pa´ tomar con matecitos como si estuvieras vos"... y era exactamente lo que hacía cuando mi madre debía ausentarse por unos días.
Esta ciudad de bohemios, apasionados y extremistas... de creativos a la hora de sobrevivir... de pasos apurados... con la calidez cimentada en los afectos.
Esta vorágine del tiempo que te empuja a incorporarte a una masa de pasajeros disconformes y forzados a una rutina asfixiante... que escapan de la rigidez del cemento, desesperados... y vuelven con la resignación de los reos que se dirigen al cadalso... y así se suceden los días, con la conciencia marcando los inicios y finales de una semana... y un "finde" escaso que no llega a conceder el respiro necesario. Entonces... nos cruzamos y nos quejamos del tiempo, de los precios, del trabajo, del vecino, de los políticos, de los programas de televisión, de las boletas de servicios, de los sueldos, de los transportes, de las calles, de los puentes... etc. etc. etc. y no importa con quien... incluso balbuceamos a solas algún insulto. Y claro esta... la violencia, es un tema que nos sumerge en un clima de pánico justificado... pero paralizante. Sin detenernos en lo esencial... "Hoy estoy vivo y puedo hacer algo más"... no se trata de tener más dinero, acumular más bienes materiales, o someternos a implantes o cirugías para conservar una juventud artificial y externa... nada de eso nos da la verdadera satisfacción de sentirnos queridos, o nos conforta tanto como sentir la paz interior que equilibra y nos sustrae de las mezquindades y sentimientos de resentimiento, que sin duda, nos dañan profundamente. Allí aparece la soberbia... esa exagerada sensación de "poderlo todo" y ser "mejor en todo". Escucho y leo todos los días que es prioritario "amarse por sobre todo"... y es cierto, no tengo la autoridad para desmentirlo, pero tengo la firme convicción de practicar el... "ama a tu prójimo como a ti mismo"... no creo que amarnos un poquito menos, para amar un poquito más, nos quite nada... en tal caso... suma. Es muy bueno intentar ser autosuficientes y superarnos... pero... ¿Qué hace tanta gente interactuando con nosotros?... ¿Qué compartimos?... Si amamos la soledad porque nos hace independientes... ¿Qué hace un televisor, una computadora, un celular?... si desconfiamos hasta de nuestra sombra... ¿Quién podrá abrazarnos cuando estemos tristes?... ¿Por qué lo bueno es lo que esta por venir?... ¿Quién lo garantiza?... ¿Con qué parámetros medimos a la gente que dejamos pasar o quedarse en nuestras vidas?... ¿Qué priorizamos?... ¿Cuánto cuesta hacer que alguien se sienta un poco mejor, destacando sus virtudes y no sus defectos?... ¿Cuántas cabezas hay que hundir para que se vea la propia?... Un día más, es más importante de lo que podemos aceptar... no firmamos ningún contrato de permanencia cuando nacemos... la vida es un PRIVILEGIO... no un castigo, somos dueños y responsables de lo que concedemos y de lo que elegimos... la vida es elección... segundo por segundo . Las capacidades que poseemos son para compartirlas... y nuestra capacidad de amar es totalmente gratuita, estimulante e ilimitada...
Gracias por ayudarme a ser mejor!!!.
Norma Marchetti
29/10/12
domingo, 28 de octubre de 2012
Estas alas de mi cuerpo
Agito estas alas de mi cuerpo,
livianas de culpables y de miedos,
al margen de los vientos de zozobra,
ausente en las curvas de las sombras.
Suspiros aliviados sin captura,
la escala que asciende sin premura,
un tiempo en libertad inusitado,
un lapso en mi interior acompasado.
La ruta que conduce hasta mi espacio,
cadenas que se rompen a mi paso,
Un cielo transparente a ambos lados,
un tiempo de aprender lo inesperado.
Las manos, con las palmas hacia arriba,
los ojos, exponiéndose a la vida,
el centro, equilibrado en la columna,
las piernas, que se alternan más seguras.
Voy planeando en la calma del mi ritmo,
ese espacio insospechado y definido,
esa página que se abre en otro texto...
el lenguaje más acorde a mis sueños.
Un paréntesis de oxígeno en mis venas,
la esperada redención a mis falencias,
la fragancia de una paz desconocida,
la esencia de esa luz que hoy me habita.
Norma Marchetti
28/10/12
martes, 23 de octubre de 2012
Proyecto lo que soy
Se me cae la luna y la sostengo,
la acerco a la tibieza de mi cuerpo.
La imprimo en el espacio del vacío,
la arraigo a mi horizonte comprimido.
Me acerco a su face más callada,
la enciendo alumbrando mi llegada,
la espero en el portal de los silencios,
la arrimo a las falanges de mis sueños.
La estrecho en el abrazo inusitado,
la abrigo en el reverso de mis brazos,
me siento en su versión de luna nueva,
le acoplo ese menguante que le queda.
Me quedo en su figura de reflejo,
proyecto lo que soy, con mis complejos,
le agrego un nombre más... es masculino,
tatuado en el espacio más genuino.
Norma Marchetti
23/10/12
sábado, 20 de octubre de 2012
Soy artífice
Soy artífice del tiempo
que perdí en los suspiros,
de la angustia que me muerde
con la rabia en los colmillos.
De esos miedos me que asfixian
entre lágrimas calladas,
de ese hueco que me oprime
sobre el filo de mi espalda.
Soy artífice del nudo
en el centro de mi tráquea,
de los momentos cedidos
a mi corazón en calma.
De las caricias flexibles
a los bordes de su forma,
de los momentos cedidos...
de mi entrega sin zozobra.
Soy artífice del beso
que acelera mi torrente...
de lo que nunca le he dado...
de como quiero quererte.
Norma Marchetti
20/10/12
jueves, 18 de octubre de 2012
Yo quiero despedirme.
Me paro en la otra orilla...
y es confuso,
yo quiero despedirme
de estas ganas.
¿Quién soy en su país
si no me extraña?...
¿Qué soy en esos brazos
sin mañana?
No voy a explicarle
lo que valgo...
si tengo que decirlo...
ya no cuenta.
Lo dejo con sus logros
materiales,
me enfrento a la verdad...
si me quisiera...
Conservo mi universo
y mis amores,
un cielo vertical...
y el alma entera.
Las cuentas que pagué...
y mis retratos,
la vida que me abrí
sobre estas piedras.
Hoy voy a acurrucarme...
tengo miedo,
en esta soledad
que me congela.
Ya no voy a sufrir
si no te tengo,
yo sé que es mejor
que así lo entienda.
Norma Marchetti
18/10/12
martes, 16 de octubre de 2012
Mañana...
Y me pregunto cómo es... ¿Es esperar a que la vida me defina?... ¿O es definir lo que de la vida se espera?... ¿Es esperar a que todo suceda?... ¿O hacer que suceda lo que espero?...
La verdad, me defino entre la aceptación de lo "real", que siempre es discutible, apelable y relativo... y ese matiz rebelde con que se tiñen mis franjas alternas, inestables y sanguíneas. Intento ubicarme en un medio necesario y equilibrado, pero siento un desnivel bajo mis pies que me hace recordar que es necesario, en ocasiones, flexionar una rodilla, para encontrar el equilibrio necesario. Entre tanta base inestable e impredecible, entiendo que el desafío diario, consiste en acomodar el cuerpo y todo lo que subyace en él.
Y me despido con un "Hasta mañana"... un alfiler de gancho que me aferra a un futuro inmediato, la escena que no sucedió... un número en el calendario que voy a marcar como uno más... o uno menos... la cita impostergable con la vida... es siempre otro mañana, hasta que se extinga la cuota de oportunidades, de sucesivos tramos de una historia ordenada en lapsos de 24hs... como cuentas de un collar que varía en el tamaño y en la intensidad de los tonos que le imprimimos... una gargantilla abierta, con el extremo oculto.
La vida... este camino a recorrer que se hace a fuerza de abrirse paso día a día... con la constancia de los latidos y la esperanza de encontrar lo que se espera...
Hasta mañana...
Norma Marchetti
16/10/12
sábado, 13 de octubre de 2012
No creo en los cuadrantes
Los pasos se suceden aplacados,
conscientes del valor de los segundos.
La espera es esa cuerda que se suelta...
cansada de estirarse en los preludios.
Y yo que ya no creo en los cuadrantes
que vienen a ubicarme en mis dominios,
y yo que en el amor soy incansable,
buscando la armonía de mi instinto.
Te invito en la premura del presente,
trazada en perspectiva hacia el futuro,
me abrazo a la ternura que aparece
como el oasis blanco de lo oscuro.
Y creo en tu mirada más profunda,
aquella vulnerable... amurallada,
y creo en la ternura de la dermis,
que corre irrefrenable y desbordada.
Norma Marchetti
13/10/12
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