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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Un juego buscado Cósmica la aurora que repliega y calla, rompe los suspiros de su piel de plata. Enciende el aroma que crece diezmado, ensalza el escrito que cubre de halagos. Fomenta ese instante que estalla en la bruma, tarde que se inclina... frenesí de espuma. Pasión de jinetes cabalgando olas... el mar en su ocaso junta caracolas. La mano me abre portales festivos, sedientos de imagen... hilvanan esquivos. Pavimento y cause forman el camino, paraíso inmerso entre dos caminos. Escribe una copla y entona ese intento, la fuerza de voces vertidas sin freno. Derrama su fuego... desnuda la aurora, vestigios de pasos despidiendo sombras. Un pacto lacrado que reflota el tiempo, corazón que agita dorados misterios. Frenética lucha de un juego buscado... que pigmenta el aire de un matiz rosado. 1/12/10
Magnetismo Cálida expresión del verbo sagrado, excelsa creación que exhibe lo humano. Sonrisas y yerros... pasiones sanguíneas, manos que se abren... ensayan caricias. Fascinante luz que agiganta el eco, semblante del cause que filtra sereno. Me siento a la vera del río del cielo, los colores fluyen albergando sueños. Fusión de la luz que crece en la entraña, la sangre que vierte rayos en la fragua. Cerco de la noche que viste de estrellas, las luces que alumbran la verdad a ciegas. Y trenza el silencio con cintas del aire, cicatriz que cierra abrazada al talle. entorna los ojos... cubre de dulzura, las palmas de aciertos... la piel de las dudas. Magnetismo interno que libera el cosmos, universo entero que deja el esbozo. Más allá del iris que guarda en sus ojos... más allá del prisma que abría los tonos. Emulando al sol por brillo y altura... refrena el impulso sobre la mesura. Derrite glaciares sobre los volcanes... cautiva latidos... traspasa vitrales. 30/11/10

domingo, 28 de noviembre de 2010

El brazo del hombre Fervorosa gema que guardo en mis manos, las letras seducen el color deseado, El tiempo detiene su tramo... y ensambla, la azarosa brecha detrás de la escarcha. Allá en la distancia se despierta el verbo, el brazo del hombre destierra los miedos. Dominio del viento sobre las arenas, oasis del alba... corazón en rejas. Reconoce el cause del lago en el bosque, orquídea salvaje que se enlaza al roble. entorna los ojos por la luz del cielo, se abre en suspiros... nácar en su pelo. Reviste de encaje la noble entereza, se revela al juego que pactó la tregua. Clavijas que ajustan corazón y alma, las manos que afinan la infinita calma. Sobre suaves rasos se cosen las perlas, adornan puntillas, rosas y otras sedas. Sobre el trino escueto de la madrugada, se abren telones, cercos y murallas. El sol en su trono... séquito y belleza, el tono azulado detrás de su gesta. Mágico el idilio que se abrió en poemas... las letras brotaron corriendo en sus venas. 28/11/10
El celado encanto Antorcha de fuego que crece en las sombras, se enjugan los ojos detrás de las sombras. Extiendo las manos sobre ese refugio, lacrado en el sueño que mece capullos. Pasiones volcadas en hojas sin mancha, traslúcidas voces sobre las distancias. Distiende su cuerpo, se amolda en su aura, descansa del rayo que cayo en su alma. Plácida la noche se viste de encanto, se aferra al presagio que limpió con llanto. Tan puro y sincero que abre camelias... describe en su pulso la vivaz espera. Sensible en los trazos, frasea utopías, adulta la carga que mordaz obliga. Viste de coraje su última prueba y enlaza vertientes de imprevista apuesta. Ahora me fundo... me fijo en la escena, colores se abren... matizan la tregua. Caricias del aire... suspiros... esquelas, abrazo que asiste en ritual vehemencia. Se alza en la luz que habitó su ocaso, calidez de luna cuidando lo escaso. Las flores perfuman el celado encanto... la rosa más blanca del jardín vedado. Narcisos y orquídeas danzan en la brisa, el tiempo seduce en virtual sordina. Miradas del lago que hechizan perpetuas, refleja los tonos del color que engendra. Audaz y atrevida camina en su calle, acelera el ritmo de su sangre en jade. Se afirma serena... enfrenta la pena... le roba al instinto una pose nueva. Norma Marchetti 22/11/10

sábado, 20 de noviembre de 2010

Bondades veladas Ensalza el silencio colores del alba, se iza entre nubes de bendita calma. Mis alas se pliegan bajo los recuerdos, desnuda la fase se viste de versos. Frase de la luna que busca su forma, forma del destino que graba su estrofa. Deja algún motivo pintado al costado, corre los telones hacia ambos lados. Calle de malvones de claros vestidos, rojas las begonias del solar prohibido. Cálida la voz que besa cristales, ojos que se inundan limpiando los males. Presa que en la sombra se moría callada, las letras vertieron bondades veladas. Tan solo un suspiro que abraza en el valle, se filtra la esencia sinuosa... expectante. Fascinante luz que se abrió en el cielo, traducida en frases de noche y desvelo. Se inclina y revela su instinto de sombras, describe el instante en que se transforma. Perpetuo ese lazo guardado en el pecho, explota y se expande en audaz cortejo. Nada más existe en el plano artero, uno entre millones robándose el sueño. El matiz se ubica sobre el horizonte, se abre en su vuelo de imponente porte. una rosa blanca a orillas del lago, refleja e inunda el sutil encanto. Despliega, se abre, se cubre, desliza, las piezas se corren sobre la cornisa. destellos perdidos combinan matices... destierra del alma sus motivos grises. Norma Marchetti 20/11/10

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Si he podido


Si tome todo un desierto entre mis manos
y he cubierto esta piel con sus arenas,
si he enfrentado el huracán del desvarío
y le he puesto otra mejilla a esta pena.

Si he podido esfumar mi media vida
y he vaciado las alforjas de recuerdos,
si esa noche ha hecho estragos en la huida
y se vuelve a abrazarme en su tormento.

si he abierto mis manos sin medida
y he aprendido a soltarlas a tus tiempos,
si el silencio me desgarra y me destierra
y he bebido de esa hiel de tus misterios.

Si he jugado a tu juego de ilusiones
y he podido aguantarme tu desprecio,
si he sido tan sincera y sin telones
y he sabido acoplarme a los intentos.

Si he abierto mi alma sin tapujos
y he borrado lo profano de esta historia,
si he cubierto de caricias los preludios
y he pintado tantas flores como estrofas.

si he soñado tantas horas con el talle
que se ajuste a la fuerza que le he puesto,
si he podido caminar en esos valles
y he sangrado mis dedos de argumentos.

Si he podido gambetear el egoísmo
y en mis ojos retenido tanto infierno,
si he podido a pesar de este abismo
y deshojo margaritas en mis versos.

Ahora cierro los abrazos y evalúo
ya no importa que te he dado... fue sincero,
jamás pido recompensa... ni calculo...
no se juega a inducir un sentimiento!!!.

Norma Marchetti
10/11/10
http://www.youtube.com/watch?v=tXCdqfWQ870

lunes, 4 de octubre de 2010

¿Qué dirías? Yo salgo de esa tierra que no es mía… respeto tu opinión… no es utopía. La frase en el silencio… o entre sombras, me dice no se puede… no seas tonta. No sé que más hacer… no haré más nada… expuse el corazón, coraje y ganas. Pensé que eso podría ser lo bueno… pero la vida me muestra el desacierto. Yo solo perseguía algo sincero… detesto la apariencia por dinero. No quiero caminar la alfombra roja… no me seduce el lujo… ni esa forma. Mi mundo es muy sencillo… verdadero, yo soy esto que ves… no hay más misterio. Ya no quiero jugar… yo no quería… pensé que era la puerta… la salida. Elije el conformismo… esa inercia, lo último que haré es esa oferta. Cobarde es el juego clandestino… cómodo el disfraz anónimo sin tino. Solo estaré aquí… si hacer nada… veré llegar el sol… de donde salga. Mis manos se vaciaron entre intentos… me siento a esperar… no sé que espero, Mensajes camuflados… bipolares, la mano que se acerca y se contrae. Yo espero en la estación el tren de vida… si no llegás a tiempo… ¿Qué dirías? Norma Marchetti 4/10/10

domingo, 3 de octubre de 2010

Con final abierto En algún lado leí, que este invierno iba a ser muy crudo… y para no perder la costumbre, me dije a mi misma, que esto no debía ser así… no era justo. No sé si mi piel es muy sensible, o tenga más que ver con esto de la genética… pero es indudable que el invierno en mi vida, representa soledad y tristeza. La vida parece haberse ensañado conmigo y me rebelo, exijo justicia… ¡simplemente estoy loca!... eso es indudable, a esta altura debería haber entendido, que la vida es eso… una prueba=aprendizaje… es un curso acelerado de algo que nos servirá en la etapa siguiente y no es que no lo tenga asumido, pero me enoja el pensar que tal vez es tiempo de esos desafíos a la paciencia y el coraje, sean demasiado largos como para que mi cuerpo y mi “cordura” lo soporten. En muy evidente para mi, que tengo cierta facilidad de entender a las personas que dejo que se me acerquen… infinidad de historias de vida me han contado y recuerdo la gran mayoría, pero particularmente podría poner esta sobre la mesa… se me hace muy complicado saber si se trata de una sola historia o por uno de esos caprichos del destino, son varias… tal vez fue solo mi imaginación, o la fusión de ambas… Nunca oí algo tan extraño… ni siquiera comparándola con una historia que me contaron hace poquitos días, que tiene que ver con un eterno amor platónico… innecesario, para mi razonamiento. Yo no sé, no soy tan culta, ni inteligente como para definir esto que en pocos casos se da (al menos eso creo), de encontrar una persona que puede receptar sensaciones de otra que por algún motivo o desde algún lugar implora por su ayuda… aún más extraño, es entender, que este receptor, pueda a su vez responder al llamado en el momento exacto y el efecto deseado por el que lo demandó… ¿Extraño?... real diría yo, pero como no sé definirlo o ubicarlo… solo pienso que pueda tratarse de esas áreas del cerebro que parecieran no cumplir ninguna función. Esto sucedió entre dos personas que alguna vez se conocieron cuando todavía la vida los pintaba blancos en inocencia, como esos guardapolvos que usábamos en aquella época en que cursábamos la escuela primaria. La vida los sometió a innumerables experiencias, alguna lindas… otras de agónico desgaste. En algunas ocasiones todo parece estar armado por la mano del destino… Dios… o simple justicia. Volver a reencontrar a alguien del que apenas se tiene un recuerdo visual gracias a un retrato, alguien, que tiene un lugar inmaculado junto a los juegos de la niñez y sus primeros sueños de amor. Por extraño que parezca, ella no buscó encontrarlo, solo sumó su nombre a una lista de conocidos y él apreció de inmediato, como lo haría infinidad de veces más en el futuro. De tanto sumar extrañezas, también podría decir que no importaba como de diferente se veía… ella lo reconoció con solo verlo, lo desconocido era su expresión… ¿Dónde está la sonrisa y la expresión distendida?... ¿Qué le había hecho la vida?... la verdad es que ella tampoco había transitado un camino cubierto de pétalos de rosas. Tampoco se bien porque… al menos él no dijo nada de manera directa, a partir de ese día ella encontró en el buen corazón de él todo el apoyo que necesitaba y no debía decir mucho… solo lo justo, él sabía que decir siempre… y era lo correcto. Muchos meses pasaron… infinidad de pruebas y desencuentros… ella lo percibía, sin saber que pensaba él en realidad y sin tener tampoco certezas. Todo este esfuerzo que él realizaba, agudizando el tacto y la astucia, dieron a la larga el resultado esperado… ella al fin podía reencontrarse con ella misma, si todo había sido como sintió que había pasado, ella tenía que ir a buscarlo y preguntarle, agradecerle y compartir con él este nuevo secreto que debía ser revelado. Intentó acercarse a él, algo había pasado y ya la situación era diferente… ella había cometido un error grave, pero sin saberlo… él ya no la quería cerca… la mantenía a distancia, hasta que encontró la manera de retomar ese diálogo mágico, de perfecto ensamble, que por impaciencia, enojo o tristeza, cada tanto corría el riesgo de desvanecerse. Ella sabía que cualquier esfuerzo requerido era necesario… podía sentirlo… la tristeza de él o la propia se traducía en lágrimas. Por algún motivo que desconozco, toda la fortaleza de él, ahora, no era más que miedo y confusión. Ella inventó salidas extrañas, locas, osadas… hasta totalmente disparatadas, que hablaban muy mal de su salud mental… el también hacía esfuerzos a distancia… camuflado… ¡invaluables! Ella no quería resignarse a perderlo a pesar de que él le proponía una unión eterna para sus almas… quería elevar ese ensamble a una compañía etérea y sublime. ¿Cómo poder acercarse a alguien que no quiere?... que ofrece inmolarse por amor... ¡rarísimo! Ella por momentos dudaba y pensaba que todo había sido un ardid de él para poder sacarla del estado de vida latente en el que él la había encontrado… ¡Era un buen tipo y muy inteligente!... ¿Por qué no? Y si así hubiera sido, no dejaba de ser el más hermoso regalo que un chico puede darle a su compañera, pero… ¿Y ella?… ¿Qué podía hacer con ese sentimiento tan fuerte?... ¿Cómo seguiría su vida sin él una vez más?... de solo pensarlo sus ojos se ahogaban en lágrimas y le dolía el pecho… ¿Y si él si sentía lo mismo, pero era más fuerte la idea de no alterar su vida?... como saber si lo que ella percibía era real… esto la desequilibraba y perdía la lógica, la mesura y el equilibrio que la caracterizaba… ¿Todo había sido real?... Me hubiera encantado terminar este escrito con un final feliz… son mis favoritos, pero ella no supo decirme que iba a ocurrir al día siguiente… él nunca había sabido irse del todo y ella jamás había pensado en sacarlo de su vida… yo no comprendo., tal vez por soñadora…por ser una romántica perdida… escuché todo esto con mucha atención y la historia me traspasó la piel. Realmente no me gustan los finales abiertos, prometo añadirle un final… si algún día los veo por ahí caminando abrazados… la otra opción, no la voy a dar… solo porque puedo hasta enervar a la gente con mi optimismo… por eso prefiero dejarlo así y no ir en contra de mi esencia… si algún me entero, prometo agregarlo… Norma Marchetti 3/10/10

lunes, 27 de septiembre de 2010

Jugadas extrañas Felina la noche camina entre sombras… se filtra en sonidos… se amolda sinuosa. Movimientos suaves… ágiles latidos… gestos modelados junto a los suspiros. Me roba sonrisas… dibuja los sueños… regala las rosas que describo en versos. La mano dispone en fino realce… el tramo de magia que define el cauce. Orquídeas pintadas y cielos dorados… añiles silencios se dejan de lado. Las cruces de piedras se quiebran inertes, dejando el camino ávido en presente. Luces en el alma… algo comprimidas, bálsamos del tiempo suprimiendo heridas. Manos temblorosas… que juegan en letras, inventan… se asustan… sonríen… regresan. Nada que lo impida… nada que conceda, el enigma abierto se filtra y genera. la impotencia nutre mi fase… me enerva, sugiere mi mente miles de destrezas… ¿Cuál es el misterio?... ¿Dónde está la clave? busco alguna pista entre tantas llaves. Observo e intuyo… aleja y atrae… afino la vista… enfoco… persuade… Tanto en la trastienda… nada en los portales, virtuales los hechos acercan y evaden. Hoy una sonrisa… mañana un secreto… jugadas extrañas desbordan los cercos. Solo una promesa efímera… escasa, solo entre los versos describe la trama. Esto no está claro… pero yo me quedo… no entiendo que hago entre tanto enredo. Norma Marchetti 27/9/10

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Halcones y rosas… No puedo negarlo… si esto fue un reto, no quiero admitirlo… y fui parte de eso. Me urge la letra que falta en mi idioma. me aferré a las manos de la letra rota. Perfiles de cantos… disímiles… raros, huellas en la noche bajo el sol dorado. Un mágico embrujo… sincronía de letras, sucursal del cielo para el alma eterna. Ángeles caídos… halcones y rosas, el sol con su brillo… la luna y su forma. Palidece el día con la luz del trueno, resuena en las nubes cuando avista el eco. Antorcha velada por la noche fría, gambeta del tiempo sobre la doctrina. Azules guirnaldas… promesas sin cause, quebrando un silencio… cansancio… verdades. Siempre tan ahí… se siente en su aroma, todo es tan etéreo… entre humo y sombras. su bandera izaba clavada en el pecho, uniéndose en pacto contra el rudo tiempo. Nada en el silencio de ciegas miradas, nada en el misterio que perdía la magia. Corazón loable… exacto y preciso… corazón tatuado de largo disturbio. Suspiro muy hondo, mis rastros se fugan, las cuentas deslizo del rosario, a oscuras. Nada en mis bolsillos… abiertas mis manos, resguardan con celo las huellas de antaño. Norma Marchetti 22/9/10

martes, 21 de septiembre de 2010

Vanidades El frío corre tras de mi espalda… ingenuo el día de triste calma. Se prende alas de fibra en blanco… escribe versos sobre sus labios. Sostiene el alma… regala rosas… finge un misterio que atrapa y roba. Toma su mano, promete y miente… se justifica como un demente. Alza su mano, dibuja historias, consigue cetro, trono y corona. Cree que ha hecho más de la cuenta, y ya sin prisa pega la vuelta. Espera aplausos en sus laureles… repone el alma que hayo en sus redes. Se siente pleno… ¡Al fin lo logra!... de vanidades llenó sus formas. No cuenta el daño… no lo calcula, Se siente el héroe de una aventura. ¡Qué Dios no vea!... ¡Qué no evalúe!... Mentir al manso, que no vislumbre. La daga estaba clavando el pecho… le saca el filo… deja su agujero. La sangre brota de ojos tristes... peor fue el daño de este enviste. Norma Marchetti 21/9/10

lunes, 20 de septiembre de 2010

Desde su estrofa Páginas blancas de etérea esencia, que arrastran ríos, mares y arenas… Fuerza del alma… corazón puro… alba es el blanco de sueños juntos. Caireles danzan tonos de gloria… abre arco iris desde su estrofa. Redime al beso de luz de luna, ensambla el cuerpo a la cordura. Voces lejanas… quejidos rotos… descarta el hecho… reinicia todo. Se alza imponente la luz del día, entre escenarios de noches vivas. El cielo viste dorado y rojo… moldea frases… define el foro. Cálido enlace, frágil… y fuerte, reinicia el ciclo de lo presente. Halcón del prado… planeando el cielo, moviendo arenas de los desiertos. Su cara al sol… plumas de magia… posa y anida su cuerpo y alma. Melodía eterna de azul plegaria, abarca espacios en su comarca. su voz se alza en las alturas… fiel a su pacto de amor-locura. Norma Marchetti 20/9/2010

sábado, 18 de septiembre de 2010

Convénceme ¿Cómo que no?... ¿Por qué sería?... ¿Cómo que no?... la noche es fría. ¿Cómo que no?... dame un motivo… ¿Cómo que no?... ¿Es tu destino? ¿Por qué perder?... si no hace falta… porque inmolarse en esta causa. ¿De qué me habla?... yo no comprendo… si en sincronía ensambla el sueño. ¿A dónde vas?... si estás presente… ¿Por qué la huída que huele a muerte? ¿Por qué Romeo y su Julieta?... si idearías mejores tretas. No soy tan fácil… solo si quiero, dejó volar altos mis sueños. Dame una excusa… una que valga… y un destierro dejo en tu casa. ¿Y yo que gano con lo “elevado”?... si en ese puerto varé mis manos. ¿Y ahora qué?... ¿Qué hago ahora?... tristes mis ojos que me devoran. ¿Sólo es un ángel?... ¿Me protegía?... ¿El gran rescate fue esta agonía?... Gracias, yo paso, si esto es todo… peor remedio que el mismo encono. ¿Qué es peor ?... dame un ejemplo, convénceme y frustra hoy este intento. Tal vez te crea y entienda todo… no justifiques un purgatorio… Norma Marchetti 18/9/10

martes, 14 de septiembre de 2010

Mis alas de acero No sabe que hace… ¡Qué torpe jugada!… La ola en la huella borra las pisadas. Inserto en mi espalda mis alas de acero… desando caminos… dejo este desierto. No verán caer nada de mis ojos… los demonios danzan un ritual de encono. Observo el paisaje… de marfil me vuelvo, guardo en mi valija el brutal destierro. Peor para el viento que gira sin juicio, la luna ha dejado de habitar el risco. Se viste de blanco y gira su cara… deja ese vacío poblado de nada. Me llevo mis cartas en algún bolsillo, tiro las quimeras en los lagos turbios. Respiro muy hondo y me doy la vuelta, voy a paso firme cerrando las puertas. Puse lo sincero en un alma ingenua, abrí un arco iris de luces perpetuas. Sé de soledad… nunca le he temido… muy poco he ganado… pero no he perdido. Un último gracias dejo en esta mesa… el frío me viste de nieve a la vuelta. Ahora comprendo… y no me maleo, soy cristal de roca sin luces del cielo. Reservo unas rimas para versos nuevos, mi mente se avista a empezar de nuevo. Bajo el árbol trunco lastimé mis manos… sus raíces muertas fácil lo secaron. Esto es lo que soy… me exhibo sincera, no uso disfraces, máscaras ni cercas. Cobarde el silencio y su cruz de piedra… asido del miedo fijado en su puerta. Norma Marchetti 14/9/10
¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena! ¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena!... ¡Qué poca cosa era al final!... Entre locura sueños y espera… da la estocada frente al vitral. ¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena!... en la venganza pegó el final… Hundió la daga el falso embrujo, en su demencia de impunidad. ¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena!... ¡Qué pena! el ave que al fin murió. ¡Qué pena!... el cielo y el sol profano. ¡Qué pena imbécil!... sobre el vitro. ¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena!... cerró la puerta… perdió la luz. Se hundió en su vano perfil de sombra, sobre su hueco de ingratitud. ¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena!... no soy harina de ese costal, ni de la noche, ni del desprecio… conservo intacta mi dignidad. ¡Qué pena!... esto… ¡Qué pena! perdió su ángel… lo cercenó… entre demonios… corto cadenas… bajó a la luna…y la desmembró. Norma Marchetti 14/9/10

domingo, 12 de septiembre de 2010

Huecos del alba Calles cerradas bajo del diluvio, cerco de ira en la ciudad…. cándido coro de flores vanas, separan logros de la verdad. Mi rostro fija roca de luna, el dejo suena como coral… el brillo trina muy a lo lejos… y deja rimas de azul usual. No veo al tiempo ni a sus esteros, no veo el cielo que irrita al mar, no espero nada… es la quimera, que se agazapa sobre su faz. Destrona, entrega, aguarda, aviva, camina el puente sobre la sal… desangra y llena huecos del alba, en su cortejo de inequidad. Los hombros mansos, dimiten peso, bajan el ancla… no quieren más, ni noches tristes, ni cielo oscuro, ni este presente de indignidad. Carillas frías de viento y sombra… tramos plagados de gris letal, la apuesta hecha perdió su tino… y crea un freno con su bondad. La carne es filo de lo intangible, el frío invierno es el morral… la sangre cambia su estado... y frena… escarcha el lago de humanidad. Norma Marchetti 12/9/10

viernes, 3 de septiembre de 2010

Que regrese a casa Afirmando el pulso… corazón y mano, se caen mis brazos tiesos a los lados. La angustia me aprieta fuerte la garganta… temporal de arena, viento, frío y agua. Y yo tan pequeña en este universo… mis huesos dibujan mi estructura y fuero. Me acurruco y veo estelares mantos, que ocultan las luces que filtran sus rayos. Enmudezco y siento la daga del miedo, que se filtra y me hace derrames internos. Mi rosa desangra su sangre en estrofas, pero cicatriza pétalos sin forma. Ya no es alegría… ni emosión extrema, no puedo pedir más que alguna tregua. Ahora… ¡a los ojos!… a observar su brillo, mordazas de acero sobre lo escondido. Puedo con marañas de historias y tiempo, paciencia y constancia me sobran… y puedo. ¡Nada más difícil que esta batalla!… nada que asegure que hoy vuelvo a casa. Hoy soy lo que fui… o aún seguía siendo… un pacto de luz trazado en el cielo. Un río de sueños… una luna fría… una rosa blanca… y el norte su guía. El halcón en vuelo recibió un disparo… corro entre montañas… pretendo encontrarlo. Resarcir el daño impreso en sus alas… y esperar paciente que regrese a casa. Norma Marchetti. 3/9/10

jueves, 2 de septiembre de 2010

La ceguera Creí estar ciega… y sí que lo estaba, abriendo los ojos… la luz me cegaba. En la insuficiencia de visión expresa… Las luces desbordan toda su belleza. La visión es sangre y se hizo huella, Arrasa en el cosmos con el alma en pena. La eleva muy alto… más que las estrellas… donde lo escondido se vuelve diadema. Agudizo el foco… y me quedo helada, ¡Tanto compromiso con su buena causa!. ¿Cómo compensar mi tonta ignorancia?... ¿Cómo?... si el guardián laceró su espalda. La cresta del aura se viste en destellos, la imagen que oculta… desnuda su anhelo. El cielo discreto se retira un rato… mientras que acomoda máscaras y pactos. Y yo que pensaba que veía un oasis… sobre este desierto de días y frases. Todo un universo que yacía en sombras… se alzo ante mi paso con fuerza y victoria. Mis manos pequeñas abarcan lo poco, no podía avistar al genial coloso. Sonrío azorada… ya perdí cadencia… el curso del río que vuelve a su esencia. Solo espero ahora que guíe mis pasos, la costa es un sueños abriendo sus brazos. No espero otra cosa… nada más deseado, Como el día eterno que crece en el lago. Norma Marchetti 2/9/10

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La gárgola cuida Fastuoso el inicio en el firmamento, dibuja su palco frente a los destierros. Enjambre avispado que se muta y calla… ofrece los versos que fluyen sin fragua. Vastos los designios que inspiran deleite, los ojos que miran todo lo existente. La curva se expresa de manera extraña, mis letras se visten según lo reclama. Nada es excesivo cuando el sol se acerca, los cercos existen en las horas muertas. Me invade y recibo todo su perfume… cuando el aire muestra lo que se presume. Más allá del yerro… de siglos… de sombras, la gárgola cuida su feliz victoria. Con paso apurado y frenando el ritmo… en acelerado dejo del destino. Perfiles sin mancha, nudos… ni certezas, las huellas me dicen que algo se acerca. Un pinar… el cielo… las noches sin calle… la piel de la estrofa se ajustan al talle. Láminas de fuego que ilustran clemencia, las manos reclaman la mirada entera. Toda su paciencia, su tino y su talla… describen la vuelta de Eros a casa. Yo pongo ilusiones a los pies del río, La cumbre me eleva en lento delirio. No voy a espantarme… tal vez este cerca… Cadenas me atan en total simpleza. Norma Marchetti 1/9/10