traductor
lunes, 13 de agosto de 2018
Dar a cada uno lo que siempre ofrece
Fluir en la hora que sembró ortigas,
volar con las letras ancladas al día,
olvidar su impronta, apagar el fuego,
llevar su arrogancia y dejarla lejos.
Ignorar su pose de víctima estoica,
huir de sus tierras como las gaviotas.
Solo ser mi abrazo, cerrar los oídos,
encausar mis pasos a mi propio ritmo.
Girar la mirada, abarcar el cielo,
concentrar mis ojos en mi lado bueno.
Desoír las voces crueles, desbocadas,
quitarle el poder y tomar distancia.
Observar su pose y a quien favorece,
dar a cada uno lo que siempre ofrece.
Sacudirme el polvo y mirar mas lejos,
dejar personajes dentro de sus cuentos.
Norma
13/08/2018
jueves, 12 de julio de 2018
Ser sin hacer
En ese frío incierto y silencioso,
con la sentencia gris de lo dispuesto,
cuando las almas lloran su descargo
en el aullido leve de lo expuesto.
En esa soledad que no se nombra,
con la muleta rota de los cuentos,
cuando un farol del cielo no ilumina,
en la centencia gélida de un gesto.
En ese andar de manco y de suicida,
en el rodar penoso del misterio,
cuando el servil rebaño se amotina,
se oye el rugir inhóspito del trueno.
En ese humo que el viento arremolina
y deja trunca la emoción y los deseos, .
cuando el tablón se agrieta en su tarima,
por esa impropia tozudez de su goteo.
En ese sitio de retorno a la ignorancia,
donde se otorga la visión a algunos ciegos,
donde se vuelve sin querer a la ignominia,
donde no queda más opción que ser más diestro.
En esa trampa, en esa prueba... en la salida,
en esa mórbida intención de hacer un hueco,
filtrar la luz... hallar certezas invertidas,
solo mirar, ser sin hacer... correr el riesgo.
En ese instante infernal de los mutismos,
en ese enlace original de los encuentros,
para esa fuga entre vocablos y eufemismos,
donde se centra la razón de algún desvelo.
Norma Marchetti
12/07/2018
lunes, 14 de mayo de 2018
Creerse justo...
Y te quieren fuerte... y te quieren sabio,
con coraza puesta y pluma en las manos,
con músculo tenso y verbo adecuado,
con coraje y calma... colosos atados.
Y te quieren fuerte para no ser carga,
para ser un oso que no tiene garras,
para ser sonrisa clavada en el tiempo,
para ser un muro con los ojos tiernos.
Y te quieren noble... cielo despejado,
pero añoran lluvias con los pies sin barro.
Con las manos blancas y ojos serenos,
con ancla liviana que se acople al viento.
Y te quieren viejo... en sabiduría,
con un buen semblante ante la embestida.
Y te quieren hábil al urdir patrañas
pero selectivo al poner las trampas.
Te quieren joya para el propio alarde
hasta que tu brillo comience a aplacarse.
Quieren la sirena que corre en las playas,
quieren selva y bosque pero sin arañas.
Tantos infinitos... y pocas certezas,
pedir sin medida, sin saber... sin tregua.
Querer con los brazos abarcar el cielo
y olvidar colores... la magia del suelo.
Tronar en el aire al mudo goteo,
ignorar los signos y saltar el juego.
Perpetuar la vida y creerse justo...
como una moneda vista desde un punto.
Norma Marchetti
14/05/2018
viernes, 23 de febrero de 2018
Cuando se abre el cielo
Ese amigo extraño de implacable forma,
ese gesto adusto anclado a su sombra.
Un espacio enorme casi imperceptible,
un peso en los hombros sobre cicatrices.
Reflexión sin rostro, ni audible reclamo,
la espera es el tiempo para algún milagro.
Los pasos no avanzan sobre el laberinto
que se mofa artero cerrando caminos.
La quietud no es manso ribete del viento,
es la voz callada que advierte en silencio,
es la huella inerte de fluido interno...
es músculo activo palpitando adentro.
Respirar tan hondo que se apague el fuego,
hundir las raíces hasta el universo,
proteger la espalda de puñales diestros
y escuchar al alba cuando se abre el cielo.
La locura impera como hoja al viento,
pulula en el grito de los desencuentros,
se esconde en el lodo y parece tierra,
crece entre cultivos... se filtra en la hierba.
Padres sin abrazos, hijos sin bondades,
miradas perdidas que no encuentran pares,
crueldades sin tono, estrechez de ideas,
el amor es bote flotando en tormentas.
Borrar esos motes, valorar la esencia,
defender las caras tras de las caretas,
poetas, humanos, locos... iracundos,
diversos e iguales con miedos vetustos.
Norma Marchetti
23/02/18
lunes, 19 de febrero de 2018
Esos ojos serios
Esta lluvia gris sobre el empedrado,
esos ojos serios abriéndose paso,
la lección del día... la respuesta dura,
es fino el encuadre sobre la cordura.
Robusto ese lazo sobre el sentimiento,
la vida se exhibe como algún misterio.
Aroma a tostadas... recuerdos de infancia,
frases de mi madre traen la templanza.
Algo que circunda se viste de ortiga
y se vuelve noche tras de las cortinas.
Revisar errores... iniciar partidas,
respirar profundo sobre las salidas.
Un cielo de plata que se abre en acierto,
las mismas heridas... cicatriz del tiempo.
Las manos se expresan, gesticulan... calman,
siembran los desiertos de arenas saladas.
Luz en las pupilas, gestos discordantes,
frases que se animan a quebrar gigantes.
Miradas ambiguas que cruzan los cercos,
se esconden, se alinean... buscan los aciertos.
Abre perspectivas la ciudad sin rostro,
alguno en su cumbre... otros en despojos.
La locura impera y el temor secunda,
presos sin barrotes dentro de la jungla.
Mortales en fuga con algún designio,
debaten los riesgos de buscar caminos.
Todos similares, únicos... inciertos,
huellas digitales de su mundo interno.
Norma Marchetti
19/02/ 18
domingo, 4 de febrero de 2018
Ojos Cerrados
Me busco en silencio que he olvidado,
me encuentro en el mirar de ojos cerrados.
Me enfrento a ese pilar que eclipsa el vuelo...
atlante de coral que carga el cielo.
La báscula en poder de aquellas manos,
arenas de un reloj que suma en años.
Un músculo sin fe que afloja el cetro...
los bronces sin bruñir no son espejos.
El eco de las voces son ortigas,
un salto a las verdades más esquivas.
La noche, es el rincón de los desvelos...
las sorna de minutos sin su tiempo.
Un hueco en el refugio del mutismo,
alud en el portal de algunos dichos.
La duda y la torpeza son las trampas...
me ahogo en las corrientes desbocadas.
El saber en el infarto de las letras,
un fluir en la expresión de la vehemencia.
los vocablos son de tonos sin retorno...
inaudibles... olvidados en su cosmo.
Norma Marchetti
4/2/2018
jueves, 28 de diciembre de 2017
Tal como sea.
En los ojos que se abren no hay rencores,
esas pistas de las letras son de flores,
un puñado de pimpollos en las manos,
que se tornan carmesí... y luego blancos.
Unos versos al azar... no trenzan rimas,
un intento enmascarado sin malicia,
una historia que contar y otros misterios...
acertijos de distancias y de tiempos.
Una vida por vivir tal como sea,
las sonrisas en recuerdos y en quimeras.
El amor y ese doblez de seda y plata...
el valor de haber cruzado tantas vallas.
Un café con el sabor de lo que aguarda,
ese goteo de cristal sobre la calma,
algún trinar sobre las urbes distraídas...
agradecer el transitar de tantas vidas.
Norma Marchetti
28/12/2017
martes, 26 de diciembre de 2017
El juego de las llaves
Un paso a la vez... en el cruce del temor,
un soplo de sol en las huellas sin dolor.
Un tiempo de paz en arraigo de verdades,
un tramo aprendido de ese bien curando males.
Afuera esa luz... y ese trino sin blindaje,
un cielo benigno, con historias ancestrales.
La idea pactada para abrir algunas puertas...
los pasos se escuchan en los ecos de certeza.
Una danza adolescente y los pies sobre la tierra,
un chasquido de los dedos, en el giro de destreza.
Otra vista... otro sentido, al mirar la luna llena,
una impronta de arco iris... abanico de escaleras.
Una mano... y la salida, un aluvión de vidrieras,
una columna flexible que se exhibe más ligera.
Una sonrisa en los ojos... y ese abrazo insuperable,
una lección aprendida en el juego de las llaves.
Norma Marchetti
26/12/2017
sábado, 9 de septiembre de 2017
Sobre lienzo blanco
Me dibujo azul sobre lienzo blanco,
con los ojos lentos y mis pies descalzos.
Y me siento ajena.. y me siento amorfa,
una luz muy tenue se escurre en la copla.
Brújula sin Norte perdida en la arena,
un desierto blanco plagado de huellas.
Una esquina triste perdida en la sombra,
un sonido agudo bajo la zozobra.
Sonido del viento entre la hojarasca
que se arremolina entre las distancias.
Nada en los saberes que protege el día,
poco en las estrellas que miran de arriba.
Fuerte en mascaradas al cruzar los cercos,
humana en el borde que atraviesa el cuento.
Una esquela torpe que poco declara,
una mano fría frena la templanza.
Formas apiñadas sobre muros gruesos,
nulas las opciones para los intentos.
Un manto de niebla cubre la mirada...
confuso paisaje... figuras veladas.
Norma Marchetti
09/09/17
martes, 29 de agosto de 2017
Verdades apropiadas
Verdades apropiadas de otros ojos,
destellos reflejados desde el fondo.
Alud de flores blancas... son cascadas,
carriles de acuarela... son de agua.
Un centro, un huracán... un holocausto,
figuras de metal que dan abrazos.
Es cerco o escalera recostada,
las letras del revés para espejarlas.
Respeto en la figura... y en silencio,
un tiempo de lograr el gris del centro.
Las palmas se reúnen... no es plegaria,
la tregua del mutismo... mil palabras.
Sonrisas en los labios... dibujadas,
las rosas de esos óleos... pinceladas.
Los sables sin su filo... mascaradas,
vocablos que no suenan... pero atacan.
Un rostro en las arenas de los años,
la historia en la visión de corto plazo.
Océanos inmensos, salitrosos,
se quiebran sin sentido frente al golfo.
En nombre de la paz se crean guerras,
se ahogan esos sueños que no integran.
Ajustes al patrón que clona efectos...
mi huella digital es mi argumento.
Norma Marchetti
29/08/17
En nombre de la paz se crean guerras,
se ahogan esos sueños que no integran.
Ajustes al patrón que clona efectos...
mi huella digital es mi argumento.
Norma Marchetti
29/08/17
sábado, 29 de julio de 2017
Displicencia
La imagen borrosa... espejo empañado,
paisaje de sombras donde faltan trazos.
La llama encendida bajo un tronco verde.
como margaritas de un jardín agreste.
Miradas que cruzan espacios sin forma,
abiertas las manos... y una larga sombra.
las cruces sin muertos, velas sin pabilo,
cuartos luminosos... refugio escondido.
Va pidiendo flores... se escuchan ladridos,
su mundo se puebla de temor fallido.
Nadie ve su rostro, ese... el verdadero,
el que nadie oculta al sembrar un verso.
Ya rompió cadenas y estacas filosas,
hoy curó sus manos y cincela estrofas.
No ajusta a la forma del mundo acotado.
un líquido tibio en sus ojos mansos.
Silencios tan grises que parecen nubes,
un verbo atinado que nadie percibe,
solo dos palabras... o tal vez un gesto...
abren los volcanes del profundo infierno.
Se cierran los labios, niegan diferencias,
un latir lejano huele a displicencia.
Los ojos dolidos, la sangre cansada...
se pesan los lazos en frías balanzas.
Norma
29/07/17
martes, 25 de abril de 2017
Nacer de nuevo al sol entre los muros.
Volver sobre los pasos del silencio...
ahondar sin otra lógica que el rumbo,
caer en el mutismo de otras voces,
poner la claridad en lo profundo.
Perder las obsesiones más superfluas,
mudarme a ese universo más oculto,
saber que voy a hacer cuando no sea...
nacer de nuevo al sol entre los muros.
Abrir aquellos libros que he guardado,
cubrirme con los brazos el vacío,
guardarme los esfuerzos no deseados,
poner en cero el flujo más activo.
Cargar esa visión que da la infancia,
correrme del camino deprimido,
mutar la perspectiva y sus decoros,
sentarme en mis rincones derruidos.
Abrir dentro del ojo esa mirada,
armar amaneceres expandidos,
buscar alguna luz... y ser axioma,
un prisma, una ilusión... algún motivo.
Norma
25/4/17
martes, 14 de marzo de 2017
Puertas de papel
Esa extraña sensación tan conocida,
se me arrima a mi costado más endeble.
Si ese fuerte vozarrón se hace desdicha,
se me nubla la visión de lo presente.
Ya no sé si es un adiós lo que lastima,
o ese intenso resquemor de la contienda.
Hoy los ojos del tal vez están cansados
y no ven más que temor cuando se encierran.
Y me siento a respirar el aire ajeno,
no soy más que otra ausencia... soy de sombra.
Mi incentivo es caminar sin más sentido,
sin palabras, sin hogar... entre la niebla.
Esas puertas de papel están cerradas,
esas lágrimas del sol son su deceso.
Si me agoto y mi razón se hace cenizas,
resucito en el fervor de estar de nuevo.
Es dormir y despertar... es llanto y risa,
cuando expiro y entro en mí el aire nuevo.
Una cíclica señal... el tema ambiguo,
la aventura de aprender... morir a medias.
Norma
esas lágrimas del sol son su deceso.
Si me agoto y mi razón se hace cenizas,
resucito en el fervor de estar de nuevo.
Es dormir y despertar... es llanto y risa,
cuando expiro y entro en mí el aire nuevo.
Una cíclica señal... el tema ambiguo,
la aventura de aprender... morir a medias.
Norma
viernes, 17 de febrero de 2017
Me niego a ser silencio complaciente.
Me siento en la cornisa de mi mundo,
observo el zigzaguear de una vertiente.
No quiero el pulular de la inventiva...
me siento a meditar que es pertinente.
Escarbo en los rincones desidiosos...
expando mi emoción sin continente.
Arribo en el andén más solitario...
escarbo en los pilares de mi mente.
Abrazo mi interior, reviso heridas,
relajo el corazón algo vehemente.
Consumo soledad... y es brisa fresca,
abrazo este temor que me detiene.
Reparo fortalezas herrumbradas,
impera en mi interior la voz hiriente.
Afuera esta nublado, no hay estrellas....
reparo mi visión más inconsciente.
Me niego a ser la excusa de una causa,
me ahogo en las verdades displicentes.
soy carne, soy esencia y perspectiva...
me niego a ser silencio complaciente.
Le escribo a mi coherencia amurallada,
dibujo algún mural algo elocuente.
Poesía, es el temblor, latido y calma...
le escribo al que me oye aún sin verme.
Norma
,
jueves, 2 de febrero de 2017
De adentro hacia afuera
Un flujo de letras muy desordenadas
arrasan intentos de seguir callada.
Mis ojos cerniendo imágenes obvias,
traspasan el muro... siembran mi memoria.
Mi mundo de niña transmuto sin pausa,
la silla en la puerta, se infartó con causa,
muñecas con alas, no son ni leyendas
y el manso rebaño... no sabe que era.
La ficción de antaño abraza ciudades,
música sin cuerdas, vientos... ni timbales.
Dudas con respuestas que no son certezas,
anónimos, nombres... todo en la palestra.
Voces de tormentos y final incierto,
espíritus libres buscando hacia adentro.
Caras fabricadas y aspectos tribales,
cuestionan a gritos los mundos reales.
Juzgar ya no es justo... quedará obsoleto,
misterio no es nombre para lo ya expuesto.
La verdad no es una, por tanto no es cierta,
la culpa no existe... cada uno arriesga.
La paz es un logro de adentro hacia afuera,
nadie es tan distinto... la emoción es buena.
Ancestral sapiencia abre las salidas...
acción en consciencia... respetar las vida.
Norma
domingo, 29 de enero de 2017
La estrella azulada
en ancianos años, como en mis quimeras,
donde se culmina la etapa del llanto...
donde la sapiencia descansa de enfados.
Se marchitan hojas... y la vida pasa,
un cierto suspiro anida en la calma.
El silencio es sabio... o mal consejero,
un amigo errante que oprime el aliento.
Nada se ve igual... todo en transiciones,
ya no hay pasamanos, ni pisos, ni bordes.
Huracán de voces abriendo fronteras,
y yo en estos ojos muriendo de pena.
Es fuerte el oleaje que sacude el agua,
que impone derechos sobre otras almas.
La carrera es cruenta y el ego se instala,
de tanto egoísmo... algunos se apartan.
Me ahogo en versos... y quedo obsoleta,
creo estar en luces... pero estoy a ciegas.
Las caretas brillan y venden fachadas...
yo, en blanco y negro miro... no veo nada.
Observo la escena... pero estoy afuera,
ya no se si quiero unirme a la apuesta.
Soy tan transparente, que no soy ni brisa,
a veces soy fuego... o soy mis cenizas.
Busco sin un Norte la estrella azulada,
esa, la del cuento que escribí en mi infancia,
la de otro siglo, la que fue utopía,
la ya no he visto... porque no existía.
Ávida de historias y verdades nuevas,
me siento a un costado de mundanas guerras.
Defiendo vehemente lo que creo cierto...
no entiendo que pasa en el mundo ciego.
Norma Marchetti ♡
29/01/17
viernes, 13 de enero de 2017
Incertidumbre
Ese gran espacio gris entre la bruma,
esa hoja sin leer sobre mi espalda,
ese inicio de vivir que siempre es duda,
la orquídea mas oculta ... entre las ramas.
Esas voces sin sonido en los poetas,
esos cuadros sin pintar, que aún son telas,
ese cuento que murió de adolescencia...
las promesas sin cumplir... cruces de piedra.
Esa fe que fue columna en la tormenta,
los motivos de vivir en la contienda,
el misterio de la luz cruzando un prisma,
infinitos sin certezas que se amplían.
Tironeo entre los mundos más diversos,
las visiones más inhóspitas de un cielo.
El delirio que es ficción... o es certeza,
voy lidiando en las razones que no cierran.
Volar... porque mis pies son más livianos,
sentir que no hay un piso en lo mundano.
Creer tan solo en hoy... porque es tangible,
tratar de hallar valores invisibles.
Me aferro al equilibrio que no encuentro,
despierto en la mitad de algo nuevo,
un drama, una ficción... aprendizaje,
la inmensa incertidumbre sin anclaje.
Norma Marchetti
13/1/2017
jueves, 15 de septiembre de 2016
Cuando se sostiene el muro.
Cuando la opción es tan solo acomodarse al silencio,
cuando se ve tan lejano ese mundo de los sueños,
cuando se acotan las horas al saber de las respuestas,
cuando de nada te vale tanta vida si no arriesgas.
Cuando ya nada se hace... o se hace lo que queda,
cuando se sostiene el muro, o se acepta sin pelea,
cuando se aflojan las ganas y la soga se avejenta,
cuando se acopian suspiros en las ventanas con rejas.
Cuando se encuentra la fuerza o se pierde la memoria,
cuando en el cielo se agitan varias nubes de discordia,
cuando se aplaca el delirio o se escurre la entereza,
cuando el pedido es interno y los escudos se extreman.
Cuando el abrazo te alivia... y descansa la marea,
cuando el miedo es ese monstruo que debe quedar afuera.
cuando los versos de sangre nos purifican las venas...
cuando en cada desafío se aprende... o se reintenta.
Norma Marchetti
15/9/16
martes, 6 de septiembre de 2016
A nosotros...

A nosotros, los humanos vivos en las celdas cruentas,
donde el miedo asfixia su genio de artista... su inquieta vehemencia,
su fuerza efusiva, su paso certero...
la innata excelencia de saber su vuelo,
donde la mordaza se acopla al vestuario de lo que entendieron.
A nosotros, los humanos hartos de llorar a solas,
de esconder los sueños en cajones grises... porque no se acoplan,
de portar caretas y asentir sin ganas,
fallando en su esencia... perdiendo su magia,
por esa costumbre de no ser coherentes con lo que nos pasa.
A nosotros, los humanos amplios de manos abiertas,
que guardan sus palmas cuando se las queman
en el juego errado de la dependencia.
Que se atan hilos de algunas crucetas,
grotescos ropajes, las cara inertes... solo marionetas.
A nosotros, los sobrevivientes de tantas batallas,
formando las cifras de la inmensa masa
de un anonimato frío y a mansalva.
Y en la perspectiva de esas realidades,
cargamos a ciegas las cruces que aplastan órganos vitales.
A nosotros, los humanos vivos en tanta belleza,
de una tierra noble que nos da su sangre, su aliento, su tregua,
que abraza a los hombres y los trae cerca,
que pinta los cuadros y esculpe las piedras...
de amplios jardines, perfumes diversos... aguas sin barreras.
A nosotros, los humanos vivos, seres de grandeza,
que crean conciencias de utopías propias... que se regeneran,
que siembran semillas para que florezcan,
que riegan desiertos y cruzan fronteras,
que suben peldaños sin usar la fusta de la competencia.
A nosotros, seres infinitos, eternas auroras,
fuertes y emotivos... con sueños que engloban,
que buscando un cause encuentran la forma,
que acuñan recuerdos de otras memorias,
que creen posible lo que luego logran.
Norma Marchetti
6/9/2016
domingo, 4 de septiembre de 2016
Les comparto mi segunda Antología
Mi aporte a este libre fue con esta poesía:
Es corta la vida desandando el tiempo,
suspiro en las manos que se va escurriendo.
La esquiva mirada sobre los retratos,
los surcos se arraigan sobre aquellos rasgos.
Miradas cansadas, renovado aliento,
Un canto atinado sobre cien intentos.
Las manos más cautas, la voz hacia afuera,
un diálogo interno para ver que queda.
Cauta la esperanza se afirma en el centro,
frenando el impulso... midiendo el esfuerzo,
evaluando el ritmo de cada jugada,
pausando momentos que antes migraban.
Reflexión y miedos... visión y experiencia,
escudo invisible sobre las miserias.
Una historia antigua y varios mañanas,
pasos acuñados en tierra y entrañas.
Despertar al mundo y pintar la aurora,
usar emociones que se hallaban rotas.
Crear argumentos... moldearlos al alba,
habitar espacios lejos de fantasmas.
Norma Marchetti
Un canto atinado sobre cien intentos
Es corta la vida desandando el tiempo,
suspiro en las manos que se va escurriendo.
La esquiva mirada sobre los retratos,
los surcos se arraigan sobre aquellos rasgos.
Miradas cansadas, renovado aliento,
Un canto atinado sobre cien intentos.
Las manos más cautas, la voz hacia afuera,
un diálogo interno para ver que queda.
Cauta la esperanza se afirma en el centro,
frenando el impulso... midiendo el esfuerzo,
evaluando el ritmo de cada jugada,
pausando momentos que antes migraban.
Reflexión y miedos... visión y experiencia,
escudo invisible sobre las miserias.
Una historia antigua y varios mañanas,
pasos acuñados en tierra y entrañas.
Despertar al mundo y pintar la aurora,
usar emociones que se hallaban rotas.
Crear argumentos... moldearlos al alba,
habitar espacios lejos de fantasmas.
Norma Marchetti
viernes, 29 de julio de 2016
Tan iguales y diversos...
En el centro de los tiempos,
en el borde del ocaso.
En el sonido del agua
que armoniza este espacio.
En las verdades que intuyo,
en los ribetes sinceros,
en los gestos invisibles,
microsencibles... certeros.
Voy a aquello que es abierto,
una escalada hacia eco.
La brisa-abrazo del otro
y el motivo de este reto.
Voy al color desplegado
y a las sonrisas sin caras,
a los portales que advierto
al clarear de la alborada.
Los pasos se ponen torpes
en lodazales de miedo,
y veo solo la espina
en la penumbra del huerto.
Bajo esta arena de años
y al pasar por su angostura,
se me esclarecen los años
de mi dorsal curvatura.
Comienzo en cada mensaje
voy respirando una vida.
En el clamor de los pasos
se armonizan las posturas.
Aspiro en las perspectivas
ese neutral equilibrio,
que no es bondad ni vengaza...
solo respeto y alivio.
Tan iguales y diversos...
tan disomantes y a ritmo,
como la noche y sus trajes...
como estelar infinito.
Norma Marchetti
29 de Julio de 2016
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