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martes, 12 de septiembre de 2023

Pimpollo carmesì... no espero nada

                                                           https://youtu.be/9fB3v3WJ0rs

Colores sobre mi y en mi mirada,

un libro que se escribe sin palabras.

En un tono casual, algùn recuerdo,

lila, en la expresión de mis deseos.


Tan solo en natural escribo versos,

un gesto repetido en azul francia.

Rosado atardecer... ¡tan fascinante!

pimpollo carmesì... no espero nada.


Paletas de subtonos imprevistos,

un sesgo de dorado en la constancia.

Acèfalo de trono mi castillo,

se tiñe de salmòn en su fachada.


Un verde paraìso me oxigena,

un càntaro de fe... mis hijos hablan.

Tal vez pueda llorar canciones truncas,

perfume de una flor, serà lavanda.


La niña embelesada aùn me habita,

me invita a sonreír... sueña que baila.

Se ríe hasta llorar...  y en su cordura,

me pinta corazones con naranjas.


Turquesa sobre el vuelo de mis faldas,

el brillo, en la textura de mi magia.

Un salto más allá de mi estructura,

ya no es un cuento gris... ahora es ámbar. 


Norma











martes, 5 de septiembre de 2023

No intento comprender


 La ausencia ya no está... y soy silencio,

las nubes ya no irrumpen en mi espejo.

Abrazo en soledad mi compañìa,

la pieza se acomoda en su armonía.


Encuentro en los cajones mis momentos,

las letras magulladas de algún verso,

las vuelvo a descifrar, las reivindico...

las tallo en mi madera como un glifo.


No intento comprender, ya no lo intento,

arpías se aglutinan por los restos.

Parece no acabar... yo con mi escudo,

la sílaba en su centro es mi seguro.


La bélica deidad en sus cabezas,

un cúmulo de hartazgo que me aleja.

Me abrigo el corazón, se reconforta,

afino mis los latidos con mis horas.


Norma💗




 

miércoles, 30 de agosto de 2023

Remanso

 


Sentir que es ahora... y es interno,

oírme respirar en el silencio.

Un pacto en soledad, sin un desvelo,

me nutro en esa luz de los desiertos.


 El séquito en las sombras se desliza,

un tiempo sin memoria que no atiza.

Coherencia en mi memoria y es certera,

proyecto privativo... luz de vela.

 

 Bizarro ese paisaje con sus tronos,

maldades invisibles...  y el encono.

Centrada en mi verdad, me ralentizo,

infame la intención de lo que dijo.


 Momentos especiales, son descanso,

el agua en el goteo de un remanso.

Mis ángeles son luz, y me acompañan,

sonrisas que acarician la esperanza.


 Con todo lo que soy y lo que aguarda,

con todo lo aprendido, y lo que falta.

Con todo lo que dí y lo que tengo,

abrazo esa abundancia bajo el cielo.


Norma 💓



jueves, 3 de agosto de 2023

Conozco los secretos del pantano

 


Conozco los secretos del pantano, 

conozco ese revés... y su descaro,

conozco sus miradas sin contexto,

conozco su intención... olor funesto.


Los vi detrás de mí... y entre sus manos,

los vi en su crueldad y en sus agravios,

los vi jugar a ser solo palomas,

los vi sin su disfraz... todo devoran.


Yo sé, los vi aplastar con saña y sorna,

yo sé, los vi abrazar su propia sombra,

yo sé que que son la noche y son marea,

yo se que son verdugos con caretas.


Amé ese siseo y fui la presa,

amé esa versión de su opereta,

amé lo que fingía ser humano,

amé... y fui el banquete de lagartos.


Caí, y estoy de pie... no busco afrentas,

caí, y soy un sol que nada ciega,

caí, y fui el dolor que procuraban,

caí y amo el valor de ser humana.


Yo puedo ser feliz mirando un árbol,

yo puedo andar desclasa y ser remanso.

yo puedo respirar y dar las gracias,

yo guardo en mi interior nobleza y calma.


Norma Marchetti


  

lunes, 31 de julio de 2023

Historias de cartón

https://youtu.be/xf_fj_qTKgM

 Cansada mi columna, se mantiene,

la luz esta en mis hijos, porque puede.

Un golpe al corazón, caen las vendas,

las letras que susurran la tragedia.


 Y  junto los pedazos aún con vida,

y vuelvo recordar que fui poesía.

Un cielo colorido... y su influencia,

las puertas del dolor, fueron de ausencia.


 Los hombros se acomodan a otro peso,

buscando otro nivel en cada hueso.

Las palmas escondidas son siniestras,

verdades en las sombras, tez de piedra.


 Las piezas se acomodan, todo cierra,

se alinean los ensambles de una esfera.

Historias de cartón bajo la lluvia,

la burda estimación... la más vetusta.


 Con traje de payaso y sus caretas,

pintada la sonrisa en las bajezas.

Mirada de metal, gestos de roca,

con lengua viperina en la derrota.     


 Los naipes ya marcados son de espada,

su aguda percepción es lo que aclama.

Se hunde el pedestal en sus raíces...

brutal abismo negro que no exhibe.


 El juego sin moral...  y lo que calla,

incierto laberinto que lo atrapa.

Monedas de papel, alma perdida,

tan solo un cascarón donde hubo vida.


Norma Marchetti

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                .

 



 

miércoles, 26 de julio de 2023

Se puede respirar... y eso basta

 

                                                        https://youtu.be/P51gdVE4_2Y


Primero fue esperar algún momento,

después, no vio la luz del sentimiento.

Un cielo de cartón, un dios de escarcha,

lugares tan vacíos que se apagan.


Primero fue un moisés apenas tibio,

después, en la hermandad, hallo el delirio.

Más tarde fue el amor... y su estocada,

la garra de egoísmo desbocada.


Peligro en la visión desenfocada,

suicida entre las hienas y pirañas. , 

La luz intermitente, la embestida...

la cruel insinuación de otra caída.


Primero fue el sermón enrarecido,

después, fue la verdad enmascarada.

Un juego del revés, sin más salida,

la burda afirmación que nada cambia.    


Un sequito de ángeles susurran,

te animan a dejar suicidas causas.

Abierta la ventana, el sol es vida,

se puede respirar... y eso basta.


Norma Marchetti                                             




martes, 25 de julio de 2023

Mi versión de la opereta

 

                                                           https://youtu.be/VoNK17IAiIE

Silencio en el silencio... sin mirada,

un mantra de dolor que ya no habla. 

La brecha, es el portal que da salida,

refugios sin color en la ignominia.


Abismo, en la expresión de la bisagra,

caduca la visión que no ve nada.

El humo se diluye... es de hielo,

un fuerte sacudón cerca del suelo.


Un juego de ilusión, sin más sustento,

un zorro bajo el manto de un cordero.

La zeta del final que solo es ese...

un rosto irascible y displicente.


Un culto a ese guardián de los infiernos,

las flores en las puertas del averno.

La  voz de mi interior es la salida,

caminos desolados... sin valía.


Dos ojos, otra voz, otro mensaje,

la cura no es la talla de su traje.

Abrazo en soledad esta ironía,

y nada en el final fue lo que había.


Un truco sin piedad... un artilugio,

un golpe al corazón desde lo oculto.

Las páginas de un cuento enrarecido,

un tiempo de bondad a mis latidos.


Respiro bajo el sol y en la llovizna,

descanso en los silencios que me habitan.

Florezco en mi versión de la opereta,

atisbos de encontrar otras respuestas.


Norma Marchetti





 

domingo, 18 de junio de 2023

Los ojos enfocando en la neblina

 



Duele el corazón de tanto en tanto, 

un grito sin sonido... acompasado.

La mente en confusión, pasan los años,

un libro con rayones... despintado.


 Las huellas que se cruzan sobre un lienzo,

la obra marginal de algún fantasma.

El cielo se nubló sobre el desierto... 

un cuento peculiar que no descansa.


 Las manos sobre el frío del invierno,

los ojos enfocando en la neblina.

Estrofas sin final, de línea trunca,

esencia de un saber que nada cura.


 Las cartas son extrañas, sin memoria,

los hechos son aislados e inconscientes.

La mesa sin mantel en la penumbra,

los platos sin servir, vasos de peltre.


Contratos sin firmar... con letra chica,

reclamos de alquiler y otras falacias.

Un cuenco sin llenar, un mar sin olas...

vetusto es el cristal de la farola.


Mirada en en la estrechez del corredor,

recuento de las chances sin prejuicios.

Abrazo mi interior, me cubro el pecho,

un pacto en mi defensa... y un inicio.


Norma Marchetti 



martes, 4 de abril de 2023

Amo lo que puedo








Tanto y tanto ser... y ser muy poco,

juego sin saber a un juego tonto.

Amo lo que puedo, aún si es loco,

un intento audaz de darlo todo.


Giro, y soy la presa de otro esfuerzo,

busco una señal en cada intento.

Hago, y soy fugaz letra de un cuento...

cauta ante el error, resigno el cielo.


Guardo el corazón bajo una manta,

vuelvo a ser temor de otras miradas.

Calmo mi emoción... guardo su agua,

apenas veo luz... como en el alba.


Los brazos ya cansados, no claudican,

los gestos se disipan en lo incierto.

Las cartas en la mesa están marcadas,

no puedo rescatar algo concreto.


El peso esta en los hombros... invisible,

la fe, está en mi padre... aunque no viva.

La lagrima a los gritos, con grilletes,

un cuento de dolor que abre espinas.


Hormigas sobre mí... las podadoras,

esfuerzos por lograr... y lo devoran.

El círculo sin fin... un laberinto,

un salto de ese tren... hacia el abismo.


Norma Marchetti




jueves, 8 de septiembre de 2022

Agobio


















Asfixia en el temor de los sonidos,
agobio en los rincones ocultados.
La huella de los pies van por silencio,
el precio de entender se fija alto.

La vida empieza hoy cuando amanece,
aprendo a respirar algo pausado,
no sé donde empezar, cincel en mano,
el brillo de un diamante es trabajado.

No es tiempo de cargarse las mochilas,
no es tiempo de extrañar lo que no estaba.
La rueda gira libre en los contrastes,
la sabia decisión, libra batallas.

No somos responsables de supuestos,
el tinte en la visión es lo que empaña.
No puedo adivinar el nuevo día,
no puedo amedrentarme en lo esperado..

Al fin, soy solo yo con lo que espero,
al fin soy solo yo con lo que atraigo.
Lecciones sin final para un camino,
las líneas de un sendero inusitado.

No sé ni que esperar... y será bueno,
no sé a donde va... no es necesario.
El cielo no es celeste... el sol no duerme,
deslumbra entre colores otro ocaso.

Norma Marchetti
08/09/22

viernes, 14 de enero de 2022

Alguna historia cuenta que fue jilguero










Busco en los silencios esa respuesta,

algún indicio oculto... que deje huellas.

Busco en mis cavernas algunas luces,

un imprevisto rayo entre las nubes.


Un cielo y cuatro nubes sin sombra cierta,

algunas promesas rotas sobre las cercas.

Noches de encanto azul, mutaron en versos,

noches de ausencias largas en el desierto.


Algunas burbujas suben... y llenan todo,

se funden en pensamientos de mil recodos.

Una pequeña lumbre sigue encendida,

el viento la bambolea y se reanima.


Tramos de vida vuelven... buscan respuesta,

reviven los sentimientos en otra escena.

Un par de libros viejos y otros sin nombre,

letras sin margen fijo, rozan los bordes.


Alguna historia cuenta que fue jilguero,

que abría sus alas blancas a un cielo inmenso,

que supo ser la paloma entre migajas

y se quedó dormida sobre aguas blancas.


Hoy ya no hay melodías tan inspiradas,

ya no se abren sus alas buscando acacias.

Hoy se desplaza lento, a paso firme,

hoy se se ondula al viento que la redime.


Norma Marchetti

14/01/2022



  

viernes, 20 de agosto de 2021

Vuelo pintando oasis



Yo soy la intención que plasmo y llevo dentro,

yo soy el sentido neutro que busca aciertos.

Soy ese pan casero que esta a mi gusto,

soy ese trino hermoso y el más insulso.


 Soy menos sabia ahora que a los diez años,

antes, guardaba siempre un sueño en brazos,

el tiempo... el bendito tiempo de las mareas,

turbó mi mirada clara y quedó en espera.


 Ayer, aprendí a querer... pero tuve miedo,

un velo entristecido y un poco tierno.

Mis alas se abrieron antes de estar dispuestas,

la vida broto sublime de mis caderas.


 Un tiempo de alineación... la dura prueba,

la vida corría perpleja  buscando cuevas.

Pararme frente al espejo...  ver los abismos.

vagando por los desiertos del egoísmo.


 Abrí las ventanas frías de la coherencia,

lloré tanto en mis intentos por entenderla,

que hoy solo son "mis males" otras propuestas

y vuelo pintando oasis sobre mi arena.


Tostadas con miel y un ramo de margaritas,

sonido solo de aves o agua sin prisa.

Pensar en el sol que vuelve a regar los campos...

 poesía de lo perfecto, que no es exacto.


Norma Marchetti

20/08/21



 

 

viernes, 20 de noviembre de 2020

Me llaman Norma

  


A veces... trato de reunir esos pedazos que me dicen que pude ser eso que quise y también lo que no tenía ni pensado. Entonces, repito, rememoro, me dejo llevar por ese deseo de sorprenderme una y otra vez por tantos aciertos y tantos errores. 

 Finalmente los años me trajeron cierta sabiduría y entendí, nada es en vano, nada es casual. La vida te enseña siempre lo que debes saber, en el momento oportuno y si no podes verlo, insistirá hasta que si entiendas cual es el objetivo de tanta repetición.

 Ya sé que jamás, no importan la cantidad de años que acumules, se sabe tanto como para que tu cajoncito de información se llene. Por eso sé que no sería lo que soy si me hubiera faltado alguna persona, hecho o palabra de todas las que tuve. Todo me enseñó, me ayudó, me hizo ver, me puso a prueba una y otra vez... hasta las lágrimas.

 Esos padres maravillosos y humanos que tanto me protegieron y me dieron los mejores ejemplos de amor incondicional, de responsabilidad y de como crear un truco de magia con cualquier cosa. Ellos no eran magos, eran humanos que venían de caminos difíciles, pero eran arquitectos del mundo de alegría y comprensión que nos regalaban cada día, a pesar de todos y todo. Por supuesto que se equivocaban, pero aún así, no pude haber caído en mejores manos.

 ¡Tanta timidez por tantos años!.. también sirvió, porque puedo sentir lo que sienten los que están ahí, en ese mundo detrás del cristal, sin sentir que no hay barreras reales. Lidiar con la opinión y juicio de otros... sentir que no se pertenece... estar afuera siempre. Aunque nunca cruce del todo la barrera, ahora sé que puedo sentarme en mi barrera imaginaria y desde allí interactuar con ambos mundos sin estar adentro, pero tampoco afuera.

 No inicié mi vida adulta por capricho... fue por miedo a perderme el sueño que en algún momento pasó a ser pesadilla y en el que quedé atrapada sin saber como resolverlo, hasta que estuve lista y desperté. Este capítulo de mi vida fue una explosión de imágenes y sonidos impensados, bruscos, extremos y hasta esotéricos. Un sacudón de voces y un grito desde la distancia del tiempo, como en una parálisis del sueño, queriendo despertar y quedando en el pánico más extremo con la desesperación y la impotencia de sentir que nada se puede hacer. Así, sí, eso fue, desesperación y miedo hasta que alguien te toca y te saca de ese perturbador cerco de irrealidad, o tal vez, es un puente en el que pudiendo observar dos alternativas, tomas el impulso y corres sin mirar atrás. Entonces abrís los ojos y te aferras al despertador... no querés volver a dormir, pero es inevitable. Aprendés a ser agradecido y sabes que cuando el sueño te invada otra vez, será solo reparador.

 Escribir es mi descarga a tierra, es ese amigo que te llama cuando intuye que no estas bien y te escucha en las madrugadas o simplemente cuando lo necesites. Ese amigo que conociste en tu más tierna adolescencia, que estuvo allí cuando más lo necesitaste, cuando sentías que tu vida no tenía sentido o te embelesaba un atardecer. Ese amigo que no reprocha, que no te juzga, que te sostiene... que te conoce.

 No sé... la vida se me hace más fácil ahora que se que no debo esperar, que todo llegará cuando tenga que llegar y que nadar contra la corriente no lleva a ningún lado, que el placer de dar nada tiene que ver con el esperar, que abrir los ojos un día más es para agradecer, es volver a la vida... es oportunidad.

 No creo en los imposibles, pero también es verdad que la vida es interacción y movimiento, por eso debemos ser respetuosos de las voluntades ajenas cuando se cruzan pensamiento con distinto sentido.

 Que decir... no debemos nada a nadie y nadie nos debe nada, todo puede ser cambiado o no, tampoco importa que hacen los demás, cada uno debe ser feliz como considere mejor. Para mí, la paz es la mejor definición de la felicidad y todo esta bien... estamos jugando, estoy viva,
soy y me llaman Norma.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Despojados de soberbia

Resultado de imagen de atlantes en edificios

 En el silencio de la voz que solo dice,
en la cordura de abrazar lo que se afirme,
en las distancias abra paz y un fuerte lazo...
y en el mutismo del dolor, será el milagro.

 Todas las manos que se aquietan en la espera,
todos los pies que ya no buscan hacia afuera,
los cuartos llenos y las calles solitarias,
como una caja de pensar en las entrañas.

 ¿ A quien acusas con tu dedo en el espejo?
¿ A quien reclamas el sonido de tu eco?
¿ Quién te redime por el paso de tu sombra?
¿ Cómo se espera sin saber cual es la hora?

 Solo un momento en las dunas mas sinuosas,
horas forzadas a mirar lo que no sobra.
Marcas de sal que se disuelven bajo el agua,
las cicatrices del reloj que da batalla.

 En este tiempo atemporal y disonante,
en este tramo de los cercos expectantes,
verán la piel bajo las máscaras ajadas,
y en los oleajes del temor verán escaras.

 Un lento andar sin la visión del horizonte,
con la reserva de templanza en los desbordes.
Un paso atrás para observar lo que hay delante...
bloques pesados sobre el hombro del Atlante.

 Un tiempo extraño en la hora inusitada,
el dulce amargo que se impregna en la tostada,
y en esos ojos despojados de soberbia...
habrá un destello que ilumine lo que queda.

Norma Marchetti
25/03/2020



jueves, 16 de enero de 2020

No sabre cuanto he callado


 Cuando termine esta señal y sea cansancio,
cuando el clamor solo sea sombra de un engaño,
cuando mi voz sea el matiz mas alejado,
sera el vacío quien encuentre ese milagro.

 Y finalmente no sabre cuanto he callado,
y aunque lo sepa, no seré lo que esperaron.
Entre mi mano y mi bondad habra distancia...
una versión de lo que soy sin las balanzas.

 Soy la columna de mi ser y mi acertijo,
soy lo que juzgo y lo que doy, cuando lo elijo,
soy mi versión mas distendida en la tormenta...
soy lo que abrazo en el dolor y las ausencias.

 Lo que se dice no es mi cause ni es mi huella,
lo que se escribe, no se otorga ni se presta.
Alguna flor en el ojal de esta cordura...
algún después en temor que ya no abunda.

 Ese legado en mi raíz y mis historias,
ese vivir con mi verdad... aún a solas.
Eso que vuelvo a construir desde el cimiento...
eso que dejo de decir cuando no espero.

16/01/2020






jueves, 2 de enero de 2020

Un átomo a la vez.



 Mirar y ya no ver... o ver más claro,
pensar si soy capaz de hacer reclamos.
Actuar... ser la versión de algunos ecos,
o ser la inmensa voz de mis intentos.

 Te veo en el espejo de mis ojos,
la luz girando en mí, con mis despojos.
Vestuario y antifaz... brillo y escena,
escribo ese guión con pocas letras .

  Sonrío en el reloj corriendo piedras,
 tan solo respirar lo que se expresa.
Mi punto, mi señal... lo que imagino,
un punto de fusión en mi camino.

 Un átomo a la vez... un paradigma,
un cerco, una prisión... de plastilina.
Me paro en el andén a solo un paso
de ser lo que se fue, o lo que alcanzo.

 Un viaje sin zapatos por la nieve,
las manos en la arena cuando llueve,
el sol en la montaña y sus matices...
abrazos de agua mansa a mis grises.

 Mirar con los cristales que prefiera,
reírme del porque... cuando lo pierda.
Saber que soy capaz de ser pequeña
y estar jugando a ser en esta tierra.

02/01/20







miércoles, 25 de diciembre de 2019

Sin calma


Desborda el  terraplén de la inclemencia,
un gesto al caminar y una reserva,
un fuerte vendaval y la estocada...
la cruda iniquidad de hablar sin calma.

Un tiempo en espiral y un solo inicio,
un jugo sin jugar desde el principio,
la extraña insensatez... voces al viento,
un lento amanecer vertiendo intentos.

Agrieta en su vergel viejas tinajas,
las voces del ayer que nada cambian.
Maniobra en el timón con poco tino,
un poco cada vez... hasta el abismo.

Se acerca a la verdad a duras penas,
se enfrenta lo que es o lo que queda.
Estruje el corazón y baja el ritmo...
aprende a deletrear algún sofismo.

Cavila en dilación de lo dispuesto,
augura el devenir llegando a puerto,
apenas una paz... una escalera,
asciende hasta la luz de su conciencia.

Añora la versión que construyera,
la loca percepción de lo que era.
Un cerco sin error... correr a ciegas,
vivir sin la obsesión de una quimera.

Norma Marchetti
25/12/19

lunes, 16 de diciembre de 2019

Bote sin remo


Hacer la cruz de sal.. y que no llueva.
Buscar sin ambición y sin paciencia.
Anclarse en soledad, siempre esperando,
un hueco, una ilusión... gestos humanos.

Ser fuerte y ser capaz... o no ser nada,
la enorme decision que nada cambia.
Un juego de exigencia y desatino,
reclamo a viva voz por mal camino.

Sensible el corazón de los poetas...
un vuelco en el galope a la tormenta.
Un bloque de cemento en la ventana,
la burda exclamación que impone pautas.

¿Qué abraza el que demanda lo que ignora?
¿Qué entiende el que no ve mas que a su sombra?
La opaca percepción que ofrece el velo...
la lucha es necedad... bote sin remo.

La mano que se cierra a la pulseada,
un gesto sin amor que solo daña.
La escena, un argumento... solo un ojo,
Se agrieta la fluidez... se opaca el oro.

Norma Marchetti
16/12/19

domingo, 23 de junio de 2019

Buscando cambio



¿Qué se revela y qué no tiene cura?
¿Qué instante es el mejor en la locura?
¿Qué fuerza se apodera de los hombres?
¿Qué voz han de escupir en su derroche?

La pérfida visión de ser mas fuerte,
la incomoda opinión de los oyentes.
Un tiempo singular de pocos trazos,
las puertas de cartón de un escenario.

Mirar... tan solo ver... o no ver nada,
saber que la distancia son de lava,
que enturbia la visión si no se frena...
la autentica versión... o la que espera.

¿Que busca la amenaza en su descargo?
¿Qué piensa el negador que acusa daño?
¿Por cuánto brilla en sol que fue carnada?
¿A donde van los ríos del que calla?

Soltar y no esperar... no tener ancla,
buscar algún rincón para ser calma,
correr de cara sol con pies descalzos,
vivir sin ambición... buscando cambio.

¿Qué cara o qué disfraz es verdadero?
¿Qué tinte o qué matiz parece bueno?
Tan tonta es la pregunta en los silencios...
la enorme certidumbre en los supuestos.

Momento de mirar lo más preciado,
un logro, una razón... amor sin pago.
Abrazo al corazón a ojos cerrados...
sin rejas, sin prisión... sin más engaños.

Norma Marchetti
23/06/2019

sábado, 5 de enero de 2019

Hacer un giro sin vueltas


Todavía en estos ojos, el color de inocencia,
todavía entre las manos, ese ramo de incoherencias.
No solo debilidades... y esos sueños inconclusos,
No solo son edades las que marcan el futuro.

Esa fuerza que reclama... y el latido de mi sangre,
ese cuenco que no cesa de contener lo que evade.
El interior es complejo en su danza de utopías,
se despierta y se adormece para mantenerme erguida.

Extasiada en los ocasos que ya no repite el día,
en silencios y en sonidos... en entradas y salidas.
En la cordura, en el llanto, en la locura cautiva,
en la mirada de otros que entre mascaras esquiva.

Un desafío, el intento, otra lección... otra vida,
un dolor... el simple gozo de esbozar la bienvenida.
Me sostiene la mirada... y la mía se empareja,
tal vez no sea complejo hacer un giro sin vueltas.

Las puertas están abiertas y las ventanas cerradas,
una mano toma a otra y enmudecen palabras.
Las letras van escondidas y se cuentan emociones,
las flores huelen perfecto sin narices en los bordes.

No se vence a quien no juega, no se calla al que no grita,
no se altera a quien no escucha, ni se atrae al que lo evita.
Soy lo que tengo dentro, no tan solo lo que enfrentan,
soy lo que he elegido, lo que no... y lo que espera.

Norma Marchetti
5 de Enero de 2019





martes, 25 de septiembre de 2018

Los locos lejos de la gente


Estirar los brazos sobre las ausencias,
encontrar refugio donde no haya grieta.
Abrir las ventanas y absorber el cielo,
sacar esas voces clavadas por dentro.

Entender la noche sin color ni sombra,
aprender del tiempo que todo acomoda.
Escurrir el miedo bajo la tormenta,
donde el viento agita el agua que ciega.

Resguardar el pecho, cuidar los latidos,
abrazarse fuerte cuando falte abrigo.
Pintar margaritas en muros de piedra,
soñar que es posible lo que ya ni piensas.

Cubrirse la espalda con un poncho grueso,
ese que heredaste de algunos ancestros.
Calentar el alma cuando baje a cero,
menguar los dolores del costado izquierdo.

Sentir ese frío que nadie comprende,
ese, el de los locos lejos de la gente.
Albergar un parque en una maceta,
decorar tu mundo con un par de estrellas.

Norma Marchetti
25/09/2018