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jueves, 12 de julio de 2012

Esta espera.


Respiro este aire solitario,
controlo los impulsos... y razono.
Amplio mis pupilas en las sombras,
macero mis urgencias y mis modos.

Vuelvo a estar muy sola con mi eco,
vuelvo a percibir la voz de calma,
vuelvo a caminarme las derrotas,
vuelvo re inventarme en las mañanas.

Me arraigo a la verdad de mis esfuerzos,
me afirmo en lo que soy sin otra idea,
espero en el amor un solo inicio,
construyo y reivindico esta espera.

Norma Marchetti
12/7/12

 

miércoles, 11 de julio de 2012

Un desafío intransitado


Me crece una verdad irrefutable,
la estrecha filiación con lo certero,
la innata sensación de lo inmutable...
la simple condición de mis anhelos.

Un tiempo de salida aventurada,
el corto aprendizaje...  y el reintegro.
Un lapso de silencio acumulado...
buscando el equilibrio en mis desvelos.

La búsqueda infinita y limitada,
la impuesta aceptación y mi vehemencia,
la ecléctica visión... y lo pautado,
la forma estructurada y la incoherencia.

Un fallo sin condena... y mi culpa,
un sitio liberado... y mis cercos.
la búsqueda imposible... y mis dudas,
la lista borroneada en mi cuaderno.

Me enfrento a un desafío intransitado,
me enfrento a mi interior fortalecido,
sostengo dignidad con ambas manos,
sostengo mi columna y mis latidos.

Norma Marchetti
11/7/12

domingo, 8 de julio de 2012

La verdad y la duda

Se abre esa esperanza
que deje anclada,
la cumbre... el silencio,
la versión sin falla.

Cerco del destino...
la llave certera,
mi brazo estirado...
mi verdad sin vueltas.

Pasos en sordina...
la pisada firme.
Un oído interno
para redimirme.

Seguiré intentando...
seré mi columna,
un músculo atento...
la verdad y la duda.

Solo una mirada
sobre mis falencias.
Hoy me reivindico
y me pongo a prueba.

Norma Marchetti
8/7712

lunes, 2 de julio de 2012

La vuelta a mi verdad


Reivindico el manso pulso acompasado,
el silencio postergado del bullicio,
la canción de aquel inicio improvisado,
la mirada solitaria del inicio.

La promesa de no bajar los brazos,
las lágrimas que botan sin malicia,
las distancias que me duelen en los labios,
las noches de ausencias padecidas.

La fuerza del amor incorruptible,
la esquina que doble... y el desarraigo,
el tiempo de ese marco inverosímil...
la firme decisión sobre el cansancio.

El sol que me pinte en la tormenta,
la mano que me asía sin el tacto,
las letras que clarearon mis reyertas,
la vuelta a mi verdad... lo esperado.

Norma Marchetti
2/7/12

Aunque no cotice en bolsa


 Considero a la naturaleza, el equilibrio y la sabiduría.... una maquinaria de precisión... la justa importancia de cada especie y su razón de ser. El ciclo de la vida, el milagro de la concepción... la forma casi mágica en que todo se adapta a una nueva realidad o espacio... y resurge, se vigoriza, rebrota... se armoniza con el entorno o se regenera... el cosmos, la infinita cantidad de interrogantes y posibles respuestas. Las reacciones de la naturaleza y los fenómenos inexplicables. Frente a tanta grandeza inexplorada... los hombres nos limitamos a ver cielorrasos, nos ajustamos a las modas, nos esforzamos en la conquista de ideales materiales, nos adaptamos a formatos preestablecidos... vaya uno a saber con que bases y para que fin... pero nos transformamos en autómatas rutinarios, pendientes de la opinión de otros... y no es que no importe, es que no debe ser prioridad o un límite para nuestros objetivos.
 En ocasiones, debo hacer un alto en el camino y encontrarme con mis propias verdades, para no ser lo que no quiero, para no desvalorizarme y sentir que me estoy faltando el respeto, para no aceptar lo que no tiene sentido... tengo la extraña sensación de no pertenecer a esta enorme maquinaria, donde somos simples engranajes de mayor o menor importancia o calidad, pero quiero pertenecer a pesar de todo... lo cierto es que no me resigno a poner en mi lista de prioridades lo superfluo.
 ¿Cuándo perdieron tanto valor los sentimientos?... será esta indomable naturaleza mía, esta irrefrenable búsqueda de utopías... tal vez, la necesidad imperiosa de no resignarme a esta fría imposición del materialismo... no sé... Amo las hermosas miradas, sin importar el color del iris... las buenas acciones, sin importar si el resultado no es el esperado, amo el anillo de mi madre que llevo en mi dedo medio... no por su valor, sino porque ella lo quería, amo los abrazos de mi hija menor cuando me ve mal... y las distracciones que improvisan mis hijos mayores... sus miradas atentas y las sonrisas dispuestas, cuando les cuento algo que me hace feliz... amo el detalle de quien recuerda cuántas cucharaditas de azúcar le pongo al té o al café... la receta de los churros que me dejó escrita mi padre, en una hoja ya amarillenta... amo la sonrisa de mis nietos... ver a mis hijos divirtiéndose juntos y su disponibilidad incondicional... amo los amaneceres en el campo y escuchar los sonidos de la naturaleza con los ojos cerrados, la magnificencia de formas y tonalidades de las flores... amo los días de verano, me fascina el agua aunque su poderío me atemorice... amo poder disfrutar de lo sencillo... que la música me regale sensaciones diferentes... amo que la gente sea feliz!!!. Y si no ensamblo en este sistema... tendré que seguir buscando la manera, pero sé que no soy la única... voy por lo más valioso... aunque no cotice en bolsa.

jueves, 21 de junio de 2012

Soy mujer de pie


Tengo algunas letras contenidas,
prendidas al clamor descontrolado,
macero entre mis manos la poesía...
aguardo la armonía de sus brazos.

Espero en el dintel de mi ventana,
clausuro las opciones no deseadas,
aclaro mi mirada... soy honesta...
me abro a la cordura no escuchada.

Tengo en vertical mi voz más blanca,
tengo la expresión y los motivos,
tengo la coherencia en mi templanza...
voy a agudizarme los sentidos.

Busco el visceral grito del pecho,
busco la armonía en la razones,
descorro los telones de mis miedos...
voy a rescatarme en mis valores.

Soy mujer de pie sin maquillaje,
soy lo que he podido y lo que ansío,
soy la decisión y mi andamiaje...
soy el interior de un cuerpo vivo.

Norma Marchetti
21/6/12

domingo, 17 de junio de 2012

El equilibrio


Busco el equilibrio...
y me quedo afuera,
sola en mi universo
de temple y espera.

Protejo la fuerza 
del amor negado,
congelo el instinto...
respiro pausado.

Busco el equilibrio
que perdí en batallas,
enorme el esfuerzo...
desgastó mis garras.

Las lides dejaron
hondas cicatrices...
corazón que extiende
sus fuertes raíces.

Aprendo del tiempo
que fue mi adversario,
con su cruel discurso...
y su impulso sabio.

Enfrento este duelo
con audaz altura...
voy a sincerarme
desde mi cordura.

Mi cobarde esfuerzo
de eludir el riesgo...
ese amor tan vivo
dentro de mi pecho.

Ese verso trunco
por negar lo cierto...
me planta en el borde
de mis desaciertos.

Enciendo mis luces,
la noche es oscura,
honesta conmigo...
ya no tengo dudas.

Norma Marchetti
17/6/12
 

sábado, 16 de junio de 2012

Yo sé que es así...



Hoy, que la vida me muestra esa cara gris que tanto se parece a una fría máscara de metal, hoy... que me adeudo tanto y tanto debo agradecer. Hoy, que comprendo la certeza de la compañía de los que ya no están.  Algunas personas jamás nos dejan... y yo sé que es así, porque mi padre siempre esta conmigo... me acompaña en las oscuras y frías calles... mis regresos. Esta conmigo en esas noches en la que lo busco en las estrellas... él decía que la gente que nos amó nos cuida desde el cielo... que están en esas estrellas que se destacan del resto por su brillo... y yo sé que esta... y tal vez no tan lejos. Mi padre era una maravillosa fusión de hombre y de niño... era el tipo que vuelve a casa cansado... al borde de la hipotermia... y sonreía... sacaba caramelos de los bolsillos y los repartía. Recuerdo esas noches de principios de los ´70, cuando vivíamos en Mar del Plata y los inviernos se ensañaban con los indefensos transeúntes que regresaban a sus hogares... mi papá era uno de ellos... y volvía tarde... en bicicleta y silbando... podíamos escucharlo desde lejos y corríamos a la puerta para recibirlo. Él era Don Julio, un tipo generoso al extremo, frontal... siempre con un enorme caudal de chistes... confieso que ya los sabíamos de memoria... pero yo se los festejaba igual, porque él era feliz así. Recuerdo que cuando viajábamos en colectivo, a él le gustaba que nos sentáramos en el último asiento, porque jugábamos y nos reíamos mucho... esto provocaba que mi mamá le hiciera gestos para que se callara... pero a él no le daba vergüenza jugar conmigo... entonces, tomaba una distancia prudencial... y listo. Como olvidar que cuando tenía los pies fríos, él que me sacaba los zapatitos para calentarmelos con sus manos... las noches en las que me quedaba dormida en sus brazos... cuando mi mamá viajaba y él nos preparaba la comida... lavaba los platos y jamás se olvidaba del postre. Como olvidar la incontable cantidad de horas que pasaba con él en su tallercito... él, con sus mates, bizcochitos y la radio... yo, aprendiendo los nombres de las herramientas, su utilidad, las letras de los tangos que sonaban en la radio... anécdotas al margen, autores y "cantores"... él me los cantaba o me recitaba las letras... reminiscencias de su pasado como "cantor de tangos". Me divertía mucho escuchar sus anécdotas... a él también... se reía mucho mientras relataba sus historias. Como olvidar su complicidad con nosotras para eludir la supervisión de mi madre. Como borrar esa mirada protectora, siempre salvándome en los peores momentos... desdramatizando la situación con un optimismo muchas veces forzado... pero oportunamente necesario. Él respetaba mis decisiones, pero sé que sufría mucho con mis desaciertos. Muchas veces evité decirle: - Papi... TE QUIERO, por evitarme verlo emocionarse hasta las lágrimas... él sabía cuánto lo quería, pero sabía que yo era demasiado sensible como para verlo llorar. Y él estaba ahí... cubriendo siempre todos los baches, alentándome incansablemente, reclamándome una poesía para su cumpleaños, amando a mis hijos, sometiéndose a cualquier sacrificio, por evitarme un sufrimiento.
 Un grande!!!... Dios sabe que fue un padre ENORME... hasta su último momento de lucidez, sonriéndole a mis hijos, aunque ya no podía respirar por sus propios medios.
 Fue mi gran ejemplo... él me enseñó a amar desinteresadamente, aunque duela... las veces que sean necesarias; me enseñó que es más gratificante dar que recibir; que lo material va y viene... y que los afectos son para siempre; que no importa cuantos te digan "sos un gil", lo importante es ser buena persona y poder dormir plácidamente por las noches; que el amigo, no es el que te palmea la espalda y te dice que "sos un genio"... sino, el que te dice la verdad y te va de frente; que no es mejor el que tiene "guita" o un título, sino él que da sin esperar nada a cambio.
 Mi papá... "mi viejo" ... nunca se fue... su cuerpo tenía fecha de vencimiento (como él decía)... pero los tipos así de grandes y así de únicos... jamás desaparecen...!!!!
TE QUIERO MUCHO PA!!!.

miércoles, 13 de junio de 2012

Seguiré luchando.


Y será el coraje
sombra de mi cuerpo,
compañero altivo
que abraza mi miedo.

Tomaré mis sueños...
los haré posibles,
cerraré la herida...
mi hemorragia triste.

Mi balcón sin flores,
mis frías mañanas,
un café amargo...
lágrimas del alma.

La elección errónea...
la escena en reversa,
callejón cerrado
de rotas veredas .

La carga pesada...
mis manos sin fuerza,
el pecho sangrante
al cerrar la puerta.

Contengo el impulso...
refreno mis pasos,
me enfrento a mi misma...
le temo a esos brazos.

Mis versos son tramos
de historia y entrañas,
soy mujer sensible...
resistiendo al alba.

Busco esa mirada
que se abre paso,
soy guerrera innata...
seguiré luchando.

La sobreviviente
de amores inmensos,
la que se desgarra
viviendo el intento.

Norma Marchetti
13/6/12








lunes, 11 de junio de 2012

Y tal vez...


Se desangra el cielo...
y es sutil llovizna,
que moja mi rostro
mientras se desliza.

Y es ese retrato
la sensación viva,
el silencio intenso...
la voz que me grita.

Si el amor se mofa
y cruel se ironiza,
me comprime el tórax
y se vuelve asfixia.

Corazón muy frágil
de cristal quebrado,
como agua turbia
de sabor amargo.

Al caer la noche
se escurre entre sombras,
jirones de un tiempo
se vuelven memorias.

Me quedo callada...
no tiene sentido,
se me ahoga el alma
con cada suspiro.

Y tal vez mañana...
tal vez algún día...
encuentre los ojos
que hoy no acarician.

Norma Marchetti
11/6/12


sábado, 9 de junio de 2012

Asumo...


Asumo que he sido
voluntad ajena,
capricho de un tiempo
caminando a ciegas.

Un estrecho puente,
la opción más ingrata,
una noche a oscuras...
luna de hojalata.

Caminar sin redes
en la cuerda floja,
maquillaje extraño...
sonrisa y congoja.

Asumo que he sido
lo que no quería,
mordaza y grillete...
verdad y mentira.

Un lenguaje impropio,
mi propia condena,
presa de mi pecho...
sin pensar siquiera.

Rompiendo el espejo,
cargando un tatuaje,
asfixiando un sueño
en algún estanque.

Asumo la altura
que llevo por dentro,
aleteo suave...
ya no habrá más cercos.

Norma Marchetti
9/6/12




jueves, 7 de junio de 2012

Debo confesar…



Debo confesar que el frío me trae a la memoria sensaciones que no quisiera revivir… una edad de desamparo que tal vez no abandoné totalmente… esa impresión de sentir que nada te protege… ese temblor que produce, tan parecido al miedo… y me provoca angustia, tal vez la que arrastro desde la remembranza de una infancia feliz, pero carente de algunas comodidades… y la verdad… no me avergüenza, ni me enorgullece, ni me sitúa en un lugar de sobreviviente o algo similar. Solo puedo decir que esa gélida situación de indefensión, me provoca tristeza. Hubo calles de piedritas blancas bajo mis pies… y las de asfalto, zapatos gastados… y botas nuevas, manos envueltas en la bufanda o hundidas en los bolsillos… los ojos llorosos en las mañanas donde el viento te hace doler las orejas y los pies apuran los pasos por recuperar la calidez natural. Y uno juega a ser fuerte… desafía el “bajo cero” en las calles despobladas, donde solo te acompaña algún árbol de hojas perennes que afronta con total hidalguía esa contradicción de la naturaleza, mientras que otros, se entregan a su destino y se desarman deslizando sus despojos bajo los pies los distraídos transeúntes, que en su proeza diaria de sobrevivir a todo en la calle, toman una postura casi autista… Y estás solo/a. Esa, tal vez es la peor sensación… no importa cuantos caminen a tu lado… el dolor es tuyo… la soledad también!
 Entonces corremos… porque se nos va el colectivo, el tren, subte… o simplemente, porque no podíamos salir de la cama y es la única opción. Y tal vez el clima decide ser más exigente e irónico… entonces comienza a caer una lloviznita que es preferible aceptar con resignación… porque la otra opción es transformarse en un habilidoso/a en el manejo de frágiles paraguas que a duras penas soportan la fuerza del viento.
  En conclusión… “extraño el verano”, a veces es necesario añorar algunas situaciones… incluso esto se traslada a personas o lugares y entender que no todo pasa por el cuerpo, que si el calor corre por las venas y podemos sonreír con la mirada… el sol no es tan necesario. Pero mientras este extraño Otoño, con pretensiones de ser Invierno me espere en las calles por las mañanas… yo voy a fingir que no me afecta… que no es rival para mi, aunque me tiemblen las rodillas y la angustia me comprima el pecho… porque ya llevo muchas batallas ganadas y otras tantas perdidas… porque tal vez, esto recién empieza… pero nada es eterno… y porque sé que lo que no te mata te fortalece.
 En definitiva… lo único verdaderamente importante, es el privilegio de estar vivos… y la sensación de amar… aunque duela.
Norma Marchetti
7/6/12

martes, 5 de junio de 2012

Lo haré de nuevo


Alzaré mis ojos
buscando una estrella,
donde esta mi padre...
celando mis huellas.

Y serán mis rimas
un enlace propio,
ya no habrá llovizna
sobre tristes ojos.

Y serán humanas
las tibias pisadas,
cálido refugio...
un lugar de calma.

Un café acertado...
la mirada nueva,
las manos se alzan
cambiando la letra.

Serena la sangre
su pulso agitado,
la distancia se abre
sobre lo negado.

Y será el abrazo
abrigo del alma,
cuando los temores
se esfumen al alba.

Y será experiencia
lo que lleve a cuestas,
nunca habrá rencores
bloqueando mis puertas.

Seré lo que quiera
donde yo decida,
dejaré el pasado...
y me iré de prisa.

Amé sin medida
y no me arrepiento,
voy a abrir mi pecho
y lo haré de nuevo.

Norma Marchetti
5/7/12







domingo, 3 de junio de 2012

En mi espalda.


Sobre un margen fino
busco el equilibrio,
me enfrento a lo turbio...
el lecho del río.

Emulo a un gigante...
de atuendo blanco,
las huellas del tiempo
oculto en mis manos.

Cargo algunos yerros
en mis hombros mansos,
algunos reproches
colgados de un clavo.

Busco esa mirada
que me diste un día,
el abrazo enorme...
la verdad escondida.

La vida me aguarda
parada en la puerta,
voy a sincerarme...
romper mis barreras.

Abriré ese libro
de hojas más claras,
preludio infinito...
ese beso en calma.

La escala del tiempo...
tatuaje del alba,
tus pupilas dejan
huellas en mi espalda.

Norma Marchetti
2/6/12




sábado, 26 de mayo de 2012

Era él


Era un torbellino
agitando sangre...
era ese destello
girando sin cause.

Era la respuesta
bien amordazada,
era la experiencia
gritando aterrada.

Era ese silencio
forzado y filoso,
era un golpe adentro
rebasando todo.

Un tropel dormido
casi anestesiado,
llanto sin sonido...
un verso sin trazos.

Era el desafío
de eludir al monstruo,
era el paso firme
sin bajar los hombros.

Era negación
y aullido nocturno,
era el paso en falso
dado en un segundo.

Era marejada
vista de la costa,
eran esos ojos
robando sus horas.

Era ese desgarro
rompiendo su pecho,
algo no admitido
que dolía por dentro.

Era algo instalado
que echaba raíces,
era un arco iris
sobre tonos grises.

Era ella ese cirio
que yacía dormido,
era él el fuego
para sus sentidos.

Norma Marchetti
26/5/12

lunes, 21 de mayo de 2012

Soy transparente.


Contengo mi impulso...
mi verdad es traidora,
abro mis pupilas...
detengo mis horas.

Una face oculta...
me abrazo a mi almohada,
el dolor es sombra...
espero callada.

Soy solo un suspiro...
la voz apagada,
el silencio en grises...
el miedo y la calma.

Eso que resguardo
prendido en mi pecho,
lágrimas prohibidas...
estrofas sin verbos.

Una luz azul
signando mis pasos...
las noches a solas
y mis pies descalzos.

Algo se acelera...
y soy transparente,
como luna expuesta...
corazón con temple.

Norma Marchetti
21/5/12



jueves, 17 de mayo de 2012

¿A qué jugamos?...


 En ocasiones me detengo y observo... todos están corriendo hacia cualquier sitio, no importa en realidad el motivo o el destino de esa tarea o distracción... todos huimos, giramos en círculos, ocupamos la mente con trivialidades... el motivo siempre es desoír los reclamos internos. Sin duda, la soledad nos prepara emboscadas, nos recuerda que la autosuficiencia es relativa... que el afecto es imprescindible... que un abrazo puede ser solo de los brazos, son pocos los abrazos del corazón, aunque provoquen emoción, es posible que no sea compartida. Que todos lloramos, pero pocos lo declaran... porque no es bueno exponer nuestro costado sensible y también es cierto, que no todos los que dicen llorar, realmente lo hacen.
Todos caminamos una calle angosta... algunos se dejan arrastrar por los demás, otros se detienen y los empujan, muy pocos se desplazan lentamente por los costados y una gran mayoría, corre hacia la meta, sin saber exactamente que le espera o si esta en condiciones de soportar el ritmo. El agotamiento se presenta de muchas maneras y con desesperación, buscamos recursos que nos permitan seguir en carrera, incluso, cuando el fantasma de la soledad comparte nuestra cama, se sienta a la mesa, nos acompaña sin amedrentarse, aún sabiendo que rodeado de tanta gente no debería tener un sitio... pero es fantasma... es etérea... se fusiona con nuestra espalda y no la vemos... pero pesa!.
 Cuando Dios creó al hombre, dijo: "No es bueno que el hombre este solo, yo haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18) y más allá de las creencias religiosas, filosóficas o de cualquier índole, la conclusión es que nos necesitamos... pero nos combatimos, las relaciones se presentan como enfrentamientos en los que se miden pérdidas... una pena!!!. Todo pasa, a pesar de los esfuerzos por retener el tiempo, por "parecer" que somos mejores, por buscar ideales. La mayoría nos olvidamos que los recuerdos más lindos, son los compartidos, los que estaban cargados de sentimientos y no tienen valor material... no se compran ni se venden, nada artificial los estimula o los fomenta. Algunos creen que la felicidad esta en otro lado y la buscan con desesperación... a cualquier precio... pero un momento de emoción les demanda un tiempo irrecuperable... los sentimientos nobles enaltecen, purifican, nos dan esas dosis de felicidad auténtica, artesanal y genuina. En este pánico masivo al posible dolor, se promueve una regla fundamental... "JAMÁS TE ENAMORES"... y todo se vive como un partido de fútbol, donde debes cuidar tu arco, vos y tus seres allegados son tu equipo, entonces salís a gambetear, se supone que de tu habilidad, coraje y capacidad para armar las jugadas, depende que tu arco (corazón) quede invicto... entonces, así vamos... nos preocupamos tanto por la defensa que, ya no importa llegar al otro arco... y quedamos solos a la defensiva... 
 Enamorarse, comprometerse, confiar, cuidar, esperar... SENTIR... son verbos archivados, vedados en esta cultura de corazas, tarjetas de crédito, conteos de calorías y frivolidades varias... ¿Es bueno que el hombre/mujer este solo/a?...

martes, 15 de mayo de 2012

Llovizna de estrellas


Acopla su estrechez
sosteniendo el pulso,
el beso de la tarde
se vuelve refugio.

La isla, un remanso...
el lugar soñado,
la promesa, es ausencia
sin final pautado.

El presente es esencia
de jazmín y luna,
sus ojos son cristales
sobre la laguna.

La tarde es la escena
bermellón - dorado,
llovizna de estrellas
sobre un cielo manso.

Te espero a la vera...
en mi perfil genuino,
almizclando noches
con sueños furtivos.

Y le doy la diestra
a esta utopía,
pasos sin distancia...
tu vida y la mía.

Norma Marchetti
15/5/12










jueves, 10 de mayo de 2012

No sé...


No sé donde estoy,
la verdad es mentira...
el ocaso es alba,
tu espalda es la mía.

No sé donde voy,
es sendero interno...
corazón con bridas
y emoción con cerco.

No sé que esperar,
mis sueños son flamas...
que incineran horas
desde mis entrañas.

No sé que decir,
no encuentro el lenguaje,
mis ojos lo gritan...
mi pulso lo sabe.

No sé que soltar,
Todo se exacerba,
lágrima y sonrisa...
tus brazos... mi espera.

Norma Marchetti
10/5/12








miércoles, 9 de mayo de 2012

La razón...


La verdad es ambigua...
la mirada... el filtro,
los ojos, salidas
de un gran laberinto.

La razón... la llave,
que encierra en el pecho,
todas esas ganas
de vivir con riesgos.

Los sentidos... dedos
de una mano interna,
que pinta matices
sobre el alma ciega.

La caricia... es sangre
que oxigena al cuerpo,
llevando el impulso
al lugar de encuentro.

Norma Marchetti
9/5/12



domingo, 6 de mayo de 2012

caricias de ocaso...


Fluído de luna
sobre un mar de estrellas,
estreno un lucero...
desdibujo afrentas.

El futuro se alza
en cumbres distantes,
afianzo un inicio...
sobre los desmanes.

Sereno en silencio...
aminoro el paso,
el tropel del pecho
se vuelve remanso.

Y es la luz muy tenue
del creciente día...
que me arrima al muelle
bajo la llovizna.

Y la angustia danza...
se acopia a los besos,
la duda es un manto
que guarece al miedo.

Se filtran destellos
detrás de la puerta,
voy a reinventarme
subiendo la apuesta.

Músculo extremado...
corazón raído,
caricias de ocaso...
acuoso delirio.

Norma Marchetti
6/5/12







martes, 1 de mayo de 2012

Voy a desdoblarme


Voy a estar conmigo
en mi propio sitio,
sola con mi cuerpo
volviendo al inicio.

Buscando el camino
que negué a mi pecho,
que escondí a mis ojos,
que dejé en mis ruegos.

Recupero el aire...
y lo suelto lento,
le agrego a mi sangre
la fuerza del viento.

Pongo en equilibrio
todos los momentos,
los ojos del llanto...
el abrazo intenso.

Estrecho el vacío...
y lo hago mío,
somos dos ahora
dentro del inicio.

Voy a sincerarme...
sé que necesito,
no voy mentirme...
tendré que asumirlo.

Voy a renovarme...
no seré quien deba,
voy a desdoblarme
y romper mi esfera.

Norma Marchetti
1/5/12