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domingo, 11 de noviembre de 2012

11 de Noviembre


 Buenos Aires, 11 de noviembre de 2012, la mañana esta fresca y el sol no es más que una intermitencia de luz dorada que se insinúa tímido, bajo de ese manto agrisado que viste el cielo... Esta Primavera tan esperada, que ostenta sus bondades veraniegas y en sus intentos, recorre esos ensayos de Invierno... que no le cuadran y se asienta en un Otoño desteñido, desubicado y aburrido.
 Esta mañana de silencio... de soledad elegida, de ambiguas sensaciones... de despedidas necesarias y proyectos obligados... para no morir ahogada en el hueco de la nada... en un lugar prestado que no necesito... en un volver sin sentido, a un espacio de sombra que nunca me correspondió... a un agónico respirar entrecortado cuando debo retener el aire en mis pulmones para los momentos en que se vuelve escaso y viciado.
 Solo Dios sabe el dolor y precio que pagué por esta libertad de mochilas pesadas en mi columna y de piernas cansadas que jamás se detienen... solo Él, sabe que mis apuestas son a manos llenas... sin venganzas... asumiendo el riesgo de perderlo todo... porque la vida a medias, es esperar el tren en un anden y seguir allí parada, aún, cuando el tren cierra sus puertas y se va... es esperar el próximo, con las manos en los bolsillos y el coraje agusanado dentro del miedo, que genera la supuesta llegada del dolor. Y allí quedamos, con los ojos atentos al próximo arribo y los pies clavados sobre el cemento frío del gris andén, que no va a ninguna parte... que nunca se percata de nuestra presencia absurda... mientras las agujas del viejo reloj, giran en un solo sentido... silenciosas, incansables, inconmovibles... insobornables.
 Por esta convicción de apostar al amor, claudico una y otra vez a la pereza y al egoísmo... y yo no sé como de ingenua suena esta declaración... la verdad... tampoco me importa! Yo soy esta persona que elegí ser hace muchos años... y me adapto... y acepto... y me rozo con un sistema que no condice con lo que siento... y sobrevivo... me rearmo... me reivindico.
 Tengo la paz de intentarlo todo, sin pasar los límites... sin dañar... al menos, nunca en forma consciente. Tengo el amor que sembré, con el sacrificio de postergar lo secundario, para doblar mi espalda en la tierra y posponer lo superfluo... y no es queja... es entender que todo tiene un precio y que no tiene que ver con lo material... que la cosecha es acorde y proporcional a la siembra... y eso es todo.
 De aquí en más... la vida, la oportunidad que me espera... los silencios que me aguardan... la felicidad que me corresponda... la dignidad sostenida... el coraje que me queda... los pies que me llevan en el cíclico ritmo       de mi pulso... un sentido hacia adelante... aunque las lágrimas se deslicen o se insinúen sonrisas... cuando el abrazo sea al alma... o a los huesos revestidos de piel...
 Todos somos únicos e irrepetibles... dejamos marcas indelebles... como tatuajes extraños, en las profundidades de un espacio inorgánico, pero que pesa y duele como la más desgarradora herida... o que nos endulza los recuerdos con la sonrisa que se instala sin aviso y esa inconmensurable ternura del abrazo, etéreo y distante... pero que se siente cálido y contenedor.
Las personas no se reemplazan... no hay otra igual.
El amor no desaparece... el sentimiento se acomoda de otra manera.
Los hijos son para siempre... las parejas... mientras se elijan.
El que no vive... esta muerto.

Gracias!!!.
Norma Marchetti
11/11/12

lunes, 5 de noviembre de 2012

La cuerda se afina


Voy a sacudirme el polvo
de este nocivo desgaste,
cuando el lugar no es el mío...
cuando no puedo quedarme.

Cuando la entrada es muy amplia
y las salidas estrechas,
cuando falta la cordura...
cuando la angustia es interna.

Cuando la opción esta afuera
y el corazón no escapa,
cuando se agota la fuerza
y se quiebran las bisagras.

Cuando el latido es muy leve...
cuando la cuerda se afina,
cuando el aire es tan escaso...
que no alcanzan las caricias.

Cuando la pérdida es grande
y el quedarse... un suicidio,
cuando no voy a entregarme
como presa de egoísmo.

Norma Marchetti
5/11/12

Un simbólico alegato


Un espacio en el silencio,
un cerezo en mi vereda,
un capítulo en mi cuento,
varios nudos en mi cuerda.

Un atril para mis versos,
una aurora en mi ventana,
el idioma de los besos,
un abrazo sin palabras...

Una expresión sin vocablos,
sobre angustiadas pupilas...
un simbólico alegato,
al costado de la vía.

Un cansancio desmedido
entre lágrimas calladas,
una duda en los latidos
en desnudas madrugadas.

Norma Marchetti
5/11/12

jueves, 1 de noviembre de 2012

Se aferra el corazón


Crece en mi interior otra carencia,
un tiempo de abrazarme a mi cordura,
la apuesta a otro escalón... en el vacío,
un tiempo de empezar mi cuesta arriba.

Hoy cargo en mi hombro esta tristeza,
la pérdida... el cadáver de algún sueño,
la sangre en mi interior... en esa herida,
me enfrento a las verdades que no quiero.

Y debo caminar aunque no pueda...
y debo hacerle frente a ese demonio,
la frente sostenida hacia el cielo...
las cuentas sin pagar de mis "no puedo".

Las lágrimas latentes... reprimidas,
un frío en mi interior dilapidario,
se aferra el corazón hasta el desgarro...
se aísla en la estrechez del desengaño.

Norma Marchetti
1/11/12



lunes, 29 de octubre de 2012

Un día más...


Octubre 29 de 2012, llueve otra vez en Buenos Aires y despertamos en la madrugada con ese rugido grave, de un cielo porteño y desvelado... con ese descontento contenido y desbordado... con esa nostalgia gris de tango que me hacía "piantar un lagrimón" en mi infancia... recuerdo, por ejemplo...  "Mi noche triste" de Contursi y Castriota, porque mi padre tarareaba esos versos que decían... "siempre llevo bizcochitos pa´ tomar con matecitos como si estuvieras vos"... y era exactamente lo que hacía cuando mi madre debía ausentarse por unos días. 
 Esta ciudad de bohemios, apasionados y extremistas... de creativos a la hora de sobrevivir... de pasos apurados... con la calidez cimentada en los afectos.
 Esta vorágine del tiempo que te empuja a incorporarte a una masa de pasajeros disconformes y forzados a una rutina asfixiante... que escapan de la rigidez del cemento, desesperados...  y vuelven con la resignación de los reos que se dirigen al cadalso... y así se suceden los días, con la conciencia marcando los inicios y finales de una semana... y un "finde" escaso que no llega a conceder el respiro necesario. Entonces... nos cruzamos y nos quejamos del tiempo, de los precios, del trabajo, del vecino, de los políticos, de los programas de televisión, de las boletas de servicios, de los sueldos, de los transportes, de las calles, de los puentes... etc. etc. etc. y no importa con quien... incluso balbuceamos a solas algún insulto. Y claro esta... la violencia, es un tema que nos sumerge en un clima de pánico justificado... pero paralizante. Sin detenernos en lo esencial... "Hoy estoy vivo y puedo hacer algo más"... no se trata de tener más dinero, acumular más bienes materiales, o someternos a implantes o cirugías para conservar una juventud artificial y externa... nada de eso nos da la verdadera satisfacción de sentirnos queridos, o nos conforta tanto como sentir la paz interior que equilibra y nos sustrae de las mezquindades y sentimientos de resentimiento, que sin duda, nos dañan profundamente. Allí aparece la soberbia... esa exagerada sensación de "poderlo todo" y ser "mejor en todo". Escucho y leo todos los días que es prioritario "amarse por sobre todo"... y es cierto, no tengo la autoridad para desmentirlo, pero tengo la firme convicción de practicar el... "ama a tu prójimo como a ti mismo"... no creo que amarnos un poquito menos, para amar un poquito más, nos quite nada... en tal caso... suma. Es muy bueno intentar ser autosuficientes y superarnos... pero... ¿Qué hace tanta gente interactuando con nosotros?... ¿Qué compartimos?... Si amamos la soledad porque nos hace independientes... ¿Qué hace un televisor, una computadora, un celular?... si desconfiamos hasta de nuestra sombra... ¿Quién podrá abrazarnos cuando estemos tristes?... ¿Por qué lo bueno es lo que esta por venir?... ¿Quién lo garantiza?...  ¿Con qué parámetros medimos a la gente que dejamos pasar o quedarse en nuestras vidas?... ¿Qué priorizamos?... ¿Cuánto cuesta hacer que alguien se sienta un poco mejor, destacando sus virtudes y no sus defectos?... ¿Cuántas cabezas hay que hundir para que se vea la propia?... Un día más, es más importante de lo que podemos aceptar... no firmamos ningún contrato de permanencia cuando nacemos... la vida es un PRIVILEGIO... no un castigo, somos dueños y responsables de lo que concedemos y de lo que elegimos... la vida es elección... segundo por segundo . Las capacidades que poseemos son para compartirlas... y nuestra capacidad de amar es totalmente gratuita, estimulante e ilimitada...
Gracias por ayudarme a ser mejor!!!.

Norma Marchetti
29/10/12  

domingo, 28 de octubre de 2012

Estas alas de mi cuerpo


Agito estas alas de mi cuerpo,
livianas de culpables y de miedos,
al margen de los vientos de zozobra,
ausente en las curvas de las sombras.

Suspiros aliviados sin captura,
la escala que asciende sin premura,
un tiempo en libertad inusitado,
un lapso en mi interior acompasado.

La ruta que conduce hasta mi espacio,
cadenas que se rompen a mi paso,
Un cielo transparente a ambos lados,
un tiempo de aprender lo inesperado.

Las manos, con las palmas hacia arriba,
los ojos, exponiéndose a la vida,
el centro, equilibrado en la columna,
las piernas, que se alternan más seguras.

Voy planeando en la calma del mi ritmo,
ese espacio insospechado y definido,
esa página que se abre en otro texto...
el lenguaje más acorde a mis sueños.

Un paréntesis de oxígeno en mis venas,
la esperada redención a mis falencias,
la fragancia de una paz desconocida,
la esencia de esa luz que hoy me habita.

Norma Marchetti
28/10/12

martes, 23 de octubre de 2012

Proyecto lo que soy


Se me cae la luna y la sostengo,
la acerco a la tibieza de mi cuerpo.
La imprimo en el espacio del vacío,
la arraigo a mi horizonte comprimido.

Me acerco a su face más callada,
la enciendo alumbrando mi llegada,
la espero en el portal de los silencios,
la arrimo a las falanges de mis sueños.

La estrecho en el abrazo inusitado,
la abrigo en el reverso de mis brazos,
me siento en su versión de luna nueva,
le acoplo ese menguante que le queda.

Me quedo en su figura de reflejo,
proyecto lo que soy, con mis complejos,
le agrego un nombre más... es masculino,
tatuado en el espacio más genuino.

Norma Marchetti
23/10/12



sábado, 20 de octubre de 2012

Soy artífice


Soy artífice del tiempo
que perdí en los suspiros,
de la angustia que me muerde
con la rabia en los colmillos.

De esos miedos me que asfixian
entre lágrimas calladas,
de ese hueco que me oprime
sobre el filo de mi espalda.

Soy artífice del nudo
en el centro de mi tráquea,
de los momentos cedidos
a mi corazón en calma.

De las caricias flexibles
a los bordes de su forma,
de los momentos cedidos...
de mi entrega sin zozobra.

Soy artífice del beso
que acelera mi torrente...
de lo que nunca le he dado...
de como quiero quererte.

Norma Marchetti
20/10/12


jueves, 18 de octubre de 2012

Yo quiero despedirme.


Me paro en la otra orilla...
y es confuso,
yo quiero despedirme
de estas ganas.

¿Quién soy en su país
si no me extraña?...
¿Qué soy en esos brazos
sin mañana?

No voy a explicarle
lo que valgo...
si tengo que decirlo...
ya no cuenta.

Lo dejo con sus logros
materiales,
me enfrento a la verdad...
si me quisiera...

Conservo mi universo
y mis amores,
un cielo vertical...
y el alma entera.

Las cuentas que pagué...
y mis retratos,
la vida que me abrí
sobre estas piedras.

Hoy voy a acurrucarme...
tengo miedo,
en esta soledad
que me congela.

Ya no voy a sufrir
si no te tengo,
yo sé que es mejor
que así lo entienda.

Norma Marchetti
18/10/12

martes, 16 de octubre de 2012

Mañana...


 Hoy vuelve a deshacerse el cielo en pequeñas gotas, un ínfimo sonido tras otro, conformando una extraña melodía... que se acrecienta y se aplaca... que se hunde en la tierra y se desliza sobre el pavimento, como arañazos sobre los vidrios de las ventanas. Y se presenta gris... y predispone al abrazo, este derrame... este reflejo de ojos tristes, cansinos y solapados, cargados en melancólicos lagrimales que se avistan desde la tormentosa noche, que llega a cobijarse entre sus sombras... cuando el sol se viste de ausencia y la luna se abraza a la espalda álgida de otro sueño.
 Y me pregunto cómo es... ¿Es esperar a que la vida me defina?... ¿O es definir lo que de la vida se espera?... ¿Es esperar a que todo suceda?... ¿O hacer que suceda lo que espero?... 
 La verdad, me defino entre la aceptación de lo "real", que siempre es discutible, apelable y relativo... y ese matiz rebelde con que se tiñen mis franjas alternas, inestables y sanguíneas. Intento ubicarme en un medio necesario y equilibrado, pero siento un desnivel bajo mis pies que me hace recordar que es necesario, en ocasiones, flexionar una rodilla, para encontrar el equilibrio necesario. Entre tanta base inestable e impredecible, entiendo que el desafío diario, consiste en acomodar el cuerpo y todo lo que subyace en él. 
Y me despido con un "Hasta mañana"... un alfiler de gancho que me aferra a un futuro inmediato, la escena que no sucedió... un número en el calendario que voy a marcar como uno más... o uno menos... la cita impostergable con la vida... es siempre otro mañana, hasta que se extinga la cuota de oportunidades, de sucesivos tramos de una historia ordenada en lapsos de 24hs... como cuentas de un collar que varía en el tamaño y en la intensidad de los tonos que le imprimimos... una gargantilla abierta, con el extremo oculto.
La vida... este camino a recorrer que se hace a fuerza de abrirse paso día a día... con la constancia de los latidos y la esperanza de encontrar lo que se espera...
Hasta mañana...

Norma Marchetti
16/10/12

sábado, 13 de octubre de 2012

No creo en los cuadrantes


Los pasos se suceden aplacados,
conscientes del valor de los segundos.
La espera es esa cuerda que se suelta...
cansada de estirarse en los preludios.

Y yo que ya no creo en los cuadrantes
que vienen a ubicarme en mis dominios,
y yo que en el amor soy incansable,
buscando la armonía de mi instinto.

Te invito en la premura del presente,
trazada en perspectiva hacia el futuro,
me abrazo a la ternura que aparece
como el oasis blanco de lo oscuro.

Y creo en tu mirada más profunda,
aquella vulnerable... amurallada,
y creo en la ternura de la dermis,
que corre irrefrenable y desbordada.

Norma Marchetti
13/10/12











lunes, 8 de octubre de 2012

No sé rendirme


 Llovizna en Buenos Aires, en este preludio de explosivos colores, en esta tímida Primavera que se esconde tras la máscara de un Otoño desubicado. Esta ambigua sensación de estar transitando por la alfombra roja hacia el Verano, mezclada con esta incapacidad de recordarlo. Me despierto con el aroma a azahar del limonero y el perfume del jazmín japones en las veredas, que me recuerda que aunque el clima no se resigne a cambiar, la Primavera no claudica a su derecho de manifestarse en sus formas, aromas y colores... una batalla ganada en los florecidos malvones y las suntuosas azaleas.
 Algo me dice que 48 Primaveras no han pasado en vano... que no sé rendirme... que lucho incansablemente cuando siento que algo vale la pena, pero que agotados los recursos... me retiro con los bolsillos vacíos y la sensación de haber entregado todo. Cuando esto sucede, lavo con lágrimas los resabios y comienzo otra vez... y es indescriptiblemente doloroso... pero necesario...
 Mi vida comenzó como un Verano, aunque mi nacimiento aconteció en Invierno. Tuve una infancia muy feliz... en la austeridad de los recursos materiales... pero aprendiendo a valorar los gestos... las buenas intenciones... los sacrificios... y los sentimientos, por sobre toda expresión humana. Ese fue mi Verano... el inmenso amor que me brindaron... el apoyo incondicional y el claro significado de la palabra dignidad como recurso para cimentar las columnas que me mantendrían de pie a pesar de todo y de todos.
 Mi adolescencia... un Otoño, por mi timidez... por sobreprotección... o tal vez, solo por ese desafío que conlleva el ganarse un lugar en el mundo adulto. A los 15 años, me aventuré en una historia que viví como los cuentos de princesas que habían marcado mi infancia... no entendí que estaba dando un giro abrupto a mi vida que más tarde transformaría a "La bella durmiente"... en "Rapunzel"...
 Fui menor emancipada a los 17 años... y le di inicio a un Invierno largo, donde puse a prueba mi perseverancia... mi paciencia, mi fortaleza y mi inagotable instinto maternal. Y fueron mis hijos mi razón... mi sentido, mi prolongación genética... mi orgullo... mi costado sensible... mi sello vulnerable de por vida...
 Ahora transito esta Primavera, que hidrata mis raíces con lloviznas inusitadas, con sus matizadas sensaciones... entre pueriles y adultas, entre lo osado y el recato, entre me voy... y regreso... entre un "te espero"... y un "no te necesito"... entre la sensación de acomodarme  plácidamente en esta desconocida libertad... y la necesidad de vivir abrazada. Una conjunción extraña y bifurcada... la experiencia que advierte... la omisión del miedo que me hace bendecir esta inercia necesaria e inducida. Este codiciado milagro de sentirme joven, desafiando las imposiciones del calendario y de las supuestas normas de conducta... las pequeñas prisiones en las que otros condenan a muerte sus deseos... sus anhelos, que por imposible que parezcan, no deberían ser depuestos hasta haber transitado todos los caminos posibles para alcanzarlos. 
 En este perfume de azahares... en esta expuesta rebelión de colores disimiles... en esta prolongación de luz sobre los días... en esta manifestación de libertad auténtica y contrariada... en esta reafirmación de mis sentidos intactos... sorprendentemente renovados y exaltados... la vida me regala el elixir de lo impensado y descubro que tengo mucho por aprender... que jamás esta todo dicho... que lo mejor vivido... es superable... que mientras la vida me habite... no existen los imposibles... que amo sin medida... porque es la única manera posible y que todos los días de mi vida guardo, al menos, el placer de una sonrisa conseguida.
Gracias!!!,

Norma Marchetti
8/10/12

domingo, 7 de octubre de 2012

Libertad y apego


Esa ruta estéril
que pinte de olvido,
se quedó a la vera
y varió el destino.

El paso apurado... 
agudo el instinto,
se calmo el reclamo
cuando fue preciso.

Los cristales nuevos
cambiaron la forma,
la visión renueva...
comprendiendo el dogma.

El margen se extiende,
flexible... menguado,
corazón latiendo
fuerte y atinado.

Estoy en el centro...
libertad y apego,
los pies en la tierra...
sentimientos nuevos.

Norma Marchetti
7/10/12


jueves, 4 de octubre de 2012

Que sea AHORA.


¿Cuántas veces escuchaste decir que el amor es como una plantita, que si no se riega diariamente... se seca y muere?... Seguramente ya perdiste la cuenta. Yo creo que es un valioso consejo que pocas veces se tiene en cuenta. Cada uno elije como quiere cuidar lo irreemplazable, lo que nos vincula internamente... desde lo humano, la conexión sensible. Algunas personas, realmente valoran a otras cuando se alejan...
-No des a otras personas lo que te gusta dar... dales lo que necesitan.
-Nadie puede dormirse en el placer de una conquista, porque ese es el momento en que todo comienza a desmoronarse.
-Las personas no nos pertenecen, son seres humanos libres que elijen... o no, nuestra compañía.
-El amor no condiciona ni ata definitivamente a alguien, porque los sentimientos no desaparecen... pero se transforman.
-No es bueno confiar en que una promesa de amor garantiza algo eterno... las consecuencias suelen ser dolorosas.
-Si vas alejar a alguien por un tiempo... pensá que es posible que no este cuando cuando regreses.
-Nada más importante que valorar lo que se tiene... mientras puedas.
-Nada garantiza un mañana... que sea AHORA.
-Buscá el equilibrio... no sobrevalores y no desmerezcas...
-No esperes que llueva... ama sin miedo... hoy estas vivo/a!!!
Un abrazo enorme



 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Presente impensado


La vida esperaba
en una emboscada,
la luna en el río...
corazón sin guardia.

Unos ojos tristes,
misteriosos... claros,
la dulzura interna...
sereno recato.

Lenguaje de gestos,
pasión y ternura,
expresión renuente
en fría cordura.

Historias guardadas
que exceden el tiempo,
lazos infantiles...
tatuajes perpetuos.

Ágil el ingenio,
consciente... constante,
disciplina y temple
junto a sus contrastes.

Sensible... sincero,
inquieto... intuitivo,
un portal incierto...
derribando muros.

Intrínseca fuerza...
medida y pautada,
esa que no expone...
su esencia demanda.

Distante... impensado,
personal... huidizo,
presente impensado...
me abrazo y confío.

Norma Marchetti
3/10/12

sábado, 29 de septiembre de 2012

La ruta sin mojón


Me arraigo a la cordura
casi ausente,
la nueva mutación...
y su textura.

El nuevo andarivel
que me sostiene,
la ruta sin mojón...
a la deriva.

El sueño que busqué...
y su trasfondo,
el cielo trastocado...
y las diatribas.

Elijo la abstracción
y sus recodos,
la exigua agitación
de la mesura.

Desplazo la razón...
late el sentido,
le sumo una pasión
a esta ternura.

Norma Marchetti
29/9/12






viernes, 28 de septiembre de 2012

Sin mover los labios


Abriré ese cerco
de mis sueños blancos,
del torrente interno...
un perfil alado.

De la brisa inquieta
que acaricia y calma,
de los ojos buenos
que llegan al alma.

Mirada extasiada
que no ve la forma,
que no evade el riesgo,
y aprende el idioma.

Que es carne y es tacto...
ensamble y memoria,
canto adolescente...
amnesia de historias.

Sublime... elegido,
único... indecible,
el momento eterno
que no quieren irse.

Y serán los gestos...
y serán las manos,
y será ese eco
sin mover los labios.

Y tendrá en los ojos
un brillo impensado,
correrá en sus venas
el pulso agitado.

Mágico el efluvio...
conexión sin reglas,
un portal abierto...
una vida nueva.

Y será el deseo...
de su compañía.
y el sentido impulso
que genera vida.

Norma Marchetti
28/9/12









jueves, 27 de septiembre de 2012

Lo que no creía.


Y fue en el momento
que menos pensaba,
un silencio ambiguo...
palabras al alba.

El ensamble justo
y la fe dispuesta,
todo en sintonía,
mi verdad... tus huellas.

Renunciar al yugo...
liberar el cuello,
entenderlo libre
en un nuevo intento.

Y que sea el destino...
prendido a mis manos,
y que sea el alivio
que me dio su abrazo.

Lo que no creía
se prendió a mi pecho,
nada que me asigne
un lugar en tiempo.

Norma Marchetti
27/9/12




martes, 25 de septiembre de 2012

Fusionando el pulso


Un instante apenas...
tal vez una vida.
Un día... unas horas,
cortando las bridas.

El cause espontáneo...
la pasión expuesta,
corazón abierto...
que no se fragmenta.

Un abrazo eterno
de pocos minutos,
sentidos y sangre
fusionando el pulso.

El silencio alberga
un lenguaje alterno,
casi imperceptible
traslúcido... interno.

Norma Marchetti
25/9/12

sábado, 22 de septiembre de 2012

No estaré mañana


Al fin sucedió...
cayó por su peso,
algo se me rompió...
y cortó el ensueño.

Corazón en mano
creí las mentiras...
las crueles verdades
en miradas frías.

Me voy... ya no importa,
te di demasiado,
quedate en tu mundo,
frío... enmascarado.

Yo ya no te espero...
no estaré mañana,
lágrimas perdidas
sin razón ni causa.

De todo se aprende...
no seré una sombra,
no estará conmigo
quien no me valora.

Norma Marchetti
22/9/12






jueves, 20 de septiembre de 2012

Conecto el corazón


Soy libre en mi interior...
no pertenezco,
trasluzco lo que soy...
y mi reverso.

Conservo la inocencia...
aún creo,
yo voy a ser quien soy...
tan solo aprendo.

Alejo lo perverso...
contamina,
apuesto a lo sensible...
sangre y vida.

Consciente de lo humano
en el cosmos,
rescato las miradas
y su trasfondo.

Conservo lo que queda
de un abrazo,
la muda interacción
a ojos cerrados.

La historia queda adentro...
no en fachadas,
palabras de silencio...
llegan claras.

Percibo lo que sientes...
lo hago mío,
Conecto el corazón
a tus latidos.

Norma Marchetti
20/9/12





miércoles, 19 de septiembre de 2012

Un paso hacia la izquierda


Inhalo la armonía...
y se expande,
la estrofa que se ensambla
a la constante.

Un paso hacia la izquierda...
no estoy sola,
la dermis se ha acoplado
a otra forma.

Se exalta la fusión...
enfoco escenas,
yo busco la alegría...
estoy de vuelta.

La noche entre tus brazos...
y la vuelta.
caricias como sellos...
con tus huellas.

Estoy en la verdad
de mis deseos...
miradas que se afianzan
a mi centro.

Norma Marchetti
19/9/12