traductor
Mostrando entradas con la etiqueta 2008. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2008. Mostrar todas las entradas
jueves, 3 de febrero de 2011
Enamorada de una estrella
Esta historia la escribí inspirada en el amor incondicional (desde los 9 años) de mi hermana a su ídolo... "Sandro". Después de haber escrito esto, quiero destacar que me gustaría que algunos mayores entendamos que los niños son "personas sin experiencia"... no algo asì como infradotados... "a no equivocarse", ellos poseen todas nuestras capacidades, pero no saben manejarlas... esto se aprende con los años. Este concepto de no menospreciar a los niños, abarca su capacidad de amar... un niño puede enamorarse a los 9, a los diez 10... o a al edad que sea y por màs que nos empeñemos en decirles que no tienen "edad para amar"... esto no es màs que un deseo nuestro para que no sufran o pierdan la infancia, pero lo cierto es que no importa que hagamos o digamos para convencerlos... cuando el amor se instala, germina y se ramifica... otras semillas pueden sembrarse a los lados, pero una gota de agua que caiga en sus raíces... o simplemente un tenue rayito de sol, hace que la primera semilla plantada se ramifique y su sombra deje sin vida al resto de la vegetación, por eso... a no olvidarse... "Los niños son personas bajitas".
En esta historia, de la cual fui testigo; un hombre, que era tan único e irrepetible como cualquiera de nosotros, decidió demostrar que su naturaleza lo hacía destacarse de otros, porque tuvo el coraje de rebelarse ante los parámetros que la sociedad establece como correctos y exponerse con todo el brillo que irradia el talento.
Ella, era una niña y aún así, su corazón palpitaba más fuerte ante su imagen, sus ojos habían sido hechizados por un hombre que le llevaba unos cuantos años. En esos años, la manera en que él vibraba con los sonidos de su provocadora música, era considerada casi obscena y por ese motivo, esta pequeña ocultaba ese mágico sentimiento. Un día, en el colegio, le regalaron sobres de figuritas (para promocionar los álbumes) y ella descubrió que una de las fotitos pertenecía a ese ídolo que la había embrujado con su presencia y su voz. A partir de ese día, todos la que la conocíamos, descubrimos que ya tenía un punto débil. Ella le profesaba un amor incondicional y vivía pendiente de los programas de televisión en los que su ídolo aparecía, recortaba revistas, ahorraba moneda por moneda para comprar sus discos. Con la complicidad de su mamá y un amigo de la casa, engañaban a su papá para que la llevara al cine a ver alguna de sus películas.
Todos en la familia colaboraban avisándole sobre algún reportaje, programa, presentación en algún show o comprándole revistas que lo mencionaran.
Tanto era el amor que ese hombre había despertado en ella, que a pesar de haber conocido muchos otros hombres a lo largo de su vida, nadie pudo igualarlo. Todos los que la rodeábamos, sabíamos que era intocable y misterioso, pero a pesar de eso, siempre se hacía presente en las charlas, compartía la mesa y dormía con ella porque se adueñaba de sus sueños.
Por años, fui una espectadora de la fascinación que este hombre despertaba en millones de personas y temí que ella sufriera por este amor que la elevaba a las estrellas, envolviéndola en su música, cautivándola con sus gestos (que habían sido analizados en detalle), hipnotizándola con su baile sensual y sujetándola con su mirada.
Ella fantaseaba con hablarle y abrazarlo, aunque no estaba segura de sobrevivir a, tamaña experiencia.
Planeaba con anticipación todos los detalles cada vez que asistía a uno de sus recitales, o cada vez que trataba de acercase a alguno de los lugares donde él se iba a presentar, como una vez que le llevó un retrato hecho por ella a un canal de televisión en el que él grababa un programa.
Recuerdo que su padre lo criticaba, no solo por celos hacia tanta veneración de su hija por ese hombre, sino también porque era parte del ritual entre ellos, hasta era muy divertido oírlos porque todos sabíamos que ella encontraba justificación para todo lo que su ídolo hiciera.
Después de tantos años, todo en ella permanece intacto y tiene muy claro que a pesar de todo, nadie igualará jamás a ese coloso que supo resguardase bajo la sombra de una nube tras un muro de cemento y aún resplandeciendo con todo su brillo y cautivando los corazones de sus legiones de admiradores y enamoradas como el primer día… y para siempre.
20/08/08
Mis vacaciones
En esas noches en que me resisto a dormirme porque siento que el día no tuvo algo más que lo cotidiano, comienzo a recordar episodios que bien podrían ser fotos desprolijamente guardadas en un cajón. Hoy por ejemplo, recuerdo mis vacaciones cuando cursaba la escuela primaria.
Todo comenzó cuando era muy chiquita e íbamos con mi mamá a visitar a mi madrina, que era una persona dulce, algo dispersa y también porque no, aniñada. En esa época yo contaba con uno o dos añitos y aunque no tengo muchos recuerdos de esos días, pero algunos puntuales me quedaron grabados.
Mi tía (madrina), tenía por vecinos, a un matrimonio con tres hijos; dos nenas mayores y un varón que tenía un año menos que yo. Eran lo que se podía decir… una familia ideal. Hermosísima casa, dos autos, mucha educación, alegría y un perro llamado “colita”. Él, trabajaba en una fábrica y ella era maestra (¡Cómo cambiaron los tiempos!). Bueno, el caso es que, como antes se acostumbraba a jugar en la calle, de a poco los fui conociendo y haciéndome amiga con el paso de los años.
Cuando cumplí tres años, mis padres, se mudaron a Mar del Plata, porque les interesó una propuesta de trabajo, pero pasado un año aproximadamente, esa propuesta llegó a su fin y se complicó mucho la situación, por lo que mi madrina y su marido, me llevaron un año a vivir con ellos. En este tiempo viví una experiencia que me marcó mucho, porque ya que ellos no tenían hijos, yo cumplí con el papel de hija única.
Mis tíos tenían una enorme y confortable casa, con jardín, quinta, árboles frutales y un inmenso gallinero con pollitos y todo.
Como era costumbre en otras épocas, los vecinos de confianza, solían tener una puertita que comunicaba los patios de ambas casas y mi tía no era la excepción.
Las siestas eran tradicionales y los niños debían dormirse sí ó sí, pero yo soy de las que no duermo siesta porque me despierto de muy mal humor y esto me pasaba desde muy chiquita.
Como la gente antes usaba métodos muy “persuasivos”, los niñitos aunque sea, fingíamos dormir. Alguna de las explicaciones que nos daban eran: -Ahí viene “la solapa”, ¿La escuchás?- y no era más que la sirena de la fábrica, pero todos corríamos adentro muertos de miedo (¡Así quedé!).
Pero, como la siesta se hacía interminable, llegaba un momento en que te dormías de aburrimiento, o te levantabas y salías al patio (porque la gente no cerraba las puertas). El caso, es que yo me llevaba una sillita y espiaba que hacían los vecinitos y cuando podía, metía un “bocadillo” en sus conversaciones para que ellos advirtieran mi presencia e invitaran a ir a jugar a su casa.
Los días eran de una rutina maravillosa. Me levantaba a las diez, tenía mi ropa planchada en el fondo de la cama, mis zapatillas entalcadas y mi desayuno preparado, después si hacía falta iba a hacer mandados con mi tía. Más tarde venía el almuerzo seguido de la “bendita” siesta que comenzaba a la una y terminaba a las cuatro, hora en nos disponíamos a bañarnos, cambiarnos con ropa más linda y lucir nuestras pulseritas, collares y anillos de oro (¡Diooos!, ¿Era en este país?). En fin, como decía, paso seguido, merendábamos e íbamos a jugar a la vereda. Había tantas opciones para jugar, que el horario se prolongaba hasta la hora de la cena, pero en verano, todavía existía un plus, cuando la cena terminaba, los mayores sacaban la silla a la vereda y conversaban entre sí un tiempo más, mientras nos miraban jugar y reír en ese mundo mágico que no supimos heredarle a nuestros hijos.
Cuando cumplí los cinco años, volví para comenzar el colegio, pero todos los años, mi tía venía a buscarme en vacaciones para revivir una y otra vez esos maravillosos momentos.
27/07/08
viernes, 16 de enero de 2009

renueva en sordina mis nuevos latidos.
Descubre poemas entre mis palabras
y enlaza en silencio los ecos de mi alma.
Abraza en tu paz mis ojos cerrados
y sobre tu pecho, serena presagios.
Cúbreme en tus brazos de las mezquindades,
sálvame en tu tierra de mis tempestades.
Vierte tu mirada de paz en mis ojos,
envuélveme en cielo de mágico esbozo.
Desata los lazos que lían mis pasos,
libera caminos a mis pies descalzos.
Yo estaré en tus manos disipando dudas,
dibujando valles sobre tus llanuras,
Cubriré tu espalda, vestiré suspiros…
habitando el suelo de tu paraíso.
28/12/08
Luis Carlos dijo... Norma: Extrañaba tus escritos, tus poemas frescos, los que me llevan al mundo que has cosntruìdo con trozos de sensaciones y con espejitos de colores que guardas en tu alma. Grande tu poema, còmo tu pampa Argentina Un beso Luis Carlos Luis Carlos dijo... Norma: Hoy Jueves, 22 de Enero/2009, estoy otra vez en tu casa, leyendo, degustando tus poemas, tomando prestada la pintura y la calidez de tus trazos. Un beso Luis Carlos
domingo, 28 de diciembre de 2008
Juventud

impulso que fluye sobre los motivos.
Caminas airosa, absorbes miradas,
increpas al mundo bajo tus pisadas.
Avivas los sueños como flama altiva,
seduces, floreces, refrescas la vida.
Pigmentas el alma, emanas nostalgias,
bosquejas caminos plagados de magia.
Desafío innato de infinitas gamas,
se viste de inicios en nuevas portadas.
Sensible el amor, se instala y aflora
como un torbellino de incesante gloria.
Algunos se aferran a sus manos fuertes,
asiéndose al hecho de no detenerse.
Conservan las metas, las risas… los sueños,
entre juveniles quimeras del tiempo.
Diego dijo...
muy lindo..buena métrica tenes para armar poemas..
igual no s epor que yo siempre que trate de escribir algún poema (me salen pésimos)..siempre trato de obviar palabras como "Amor", "Alma", "Vida"
porque abarcan tanto que desvían el foco de cualquier relato..
va por lo menos cada vez que encare algo para escribir, siempre fueron palabras vedadas
Te mando besugos en los codos
Martin SNM dijo...
Bellisima poesia, hermosas imagenes.
Saludos.

sábado, 29 de noviembre de 2008

viernes, 14 de noviembre de 2008

viernes, 31 de octubre de 2008

domingo, 12 de octubre de 2008

jueves, 11 de septiembre de 2008





sábado, 9 de agosto de 2008

lunes, 4 de agosto de 2008

El estandarte en el cielo
En mi ignorancia de credos e insuficiencia de dogmas,
mis silencios partidos entre sentidas estrofas.
Con la conciencia abatida por tanta carga forzada,
con las tristezas de siempre sobre razones veladas.
Me estrecho en el egoísmo de la ambición desmedida,
negadas manos que emergen de la inconciencia masiva.
Con los cómplices de siempre apostando en al partida
y la exigida ceguera por conservarnos con vida.
Con las excusas pactadas para acallar tanta herida
y las esquivas miradas ante las causas perdidas.
Con los olvidos latiendo en las venas extenuadas
y los cimientos quebrados por la fe desmoronada.
Con la grandeza del tiempo diseminado belleza,
sobre los campos fecundos repartiendo su riqueza,
sobre los cerros del norte, sobre las playas del este,
o desde el sur los glaciares, como diamantes celestes.
El estandarte en el cielo… y su reflejo en los lagos,
como el cóndor con su orgullo en los Andes encumbrados.
Y el Aconcagua imponente como un hito entre las nubes
como el coloso latino emergiendo entre las urbes.
Mar Argentino y sus playas, junto a sus puertos y faros,
su amplio río de plata, con sus brazos extremados.
La puna, esteros, valles, selva, desierto y quebradas,
nieves eternas y espejos… en virginal tierra helada.
En carmesí sus manzanas, en tricolor sus viñedos,
con el dorado de espigas y los verdosos del suelo.
Un paraíso en imagen… con generoso denuedo,
pero sus hijos padecen… la avaricia de los necios.
4/08/07
jueves, 24 de julio de 2008

Sosteniendo el mañana
Me resguardo en la noche anegada de letras,
inhalando suspiros… soslayando tristezas.
Sin certezas de tiempo, sin pensar mañana,
sin cerrar las historias que me oprimen el alma.
En mi mundo la calma se desborda de voces,
de sonrisas, de intentos… de joviales amores.
Se fusionan historias, se revierten proyectos,
bajo cielos añiles encumbrados de encuentros.
Amistades virtuales, solapadas de riesgo,
ilusiones ahogadas en los nuevos intentos,
conclusiones endebles de evidencias vacías,
como el agua en los dedos que se escurre fluida.
Con los frenos del miedo aplacando mi envite,
con las pautas selladas como lemas de estirpe.
Con recuerdos endebles, durables, esquivos,
como alforjas cargadas… como duelos furtivos.
El silencio me trae los ecos fortuitos,
de gigantes razones, de pequeños conflictos.
Con las culpas rastreras hostigando mi espalda,
y mi fe impoluta… sosteniendo el mañana.
24/07/08 Roberto Bennett dijo... la busqueda que te da tensión es lo más atrayente y vital... los miedos que te acusan en el fondo te tienen sin cuidado, como un guiño secreto vos vas buscando como tu gran atrevimiento. La fuidez del agua fresca necesita un recipiente que le de forma y sostén, así sentí tu poema
lunes, 7 de julio de 2008

Sollozos de tinta fresca.
Me deslié entre vocablos erigidos como escudos,
me acurruqué entre las voces afinadas en preludio.
me sometí a opiniones terminantes y escabrosas.
como sentencias fatales, como afiladas estrofas.
Mensajes enrarecidos, intrigantes, abstraídos,
sollozos de tinta fresca musitados al oído.
Suspiros de cielos fríos sublimando soledades,
hojuelas de pies desnudos soportando pedregales.
Aurora que a contraluz va rasgándose en vocablos,
mi alma le quita el peso que le conllevan los años.
Mi cielo combina acentos sobre un boceto velado,
y se dilata inocente sobre renglones trazados.
Mis dedos danzan en versos afinados en su tono,
mis ojos son dos espejos sublevados en mi rostro.
Mis labios se vuelven rimas indiferentes y abstractas,
como noctámbulas lunas que se funden con el alba.
6/7/08
lunes, 30 de junio de 2008

Cuando todo esto pase
Cuando la luz se disipe tras un velo de apatía,
cuando la ruina se imponga ganándole la partida,
cuando lo ufano se mofe alardeando de su triunfo
y se sellen los portales en los confines del mundo.
Cuando la tierra no gire en su danza espiralada,
cuando el silencio de letras agonice en la portada,
cuando se torne imposible definir los sentimientos
y en los frustrados ensayos se laceren los comienzos.
Cuando la bruma de signos se arremoline en la nada,
cuando las llaves locuaces se disipen en la trampa,
cuando un cirio de grafías se sofoque en la ventisca
y en los pétalos marchitos se desdibujen las rimas.
Amordazadas las voces entre las sombras del alba,
espectrales los intentos de traducir las miradas,
con las pasiones guardadas en las lágrimas del cielo
y los oídos aislados de las caricias de un verso.
Cuando todo esto pase sentirán que ha fallecido,
pero estará palpitando en los ocasos dormidos.
entre los lirios del campo y el fulgor de los trigales,
en el albor de los días o en el rugir de los mares.
Cuando todo esto pase, habitará en los esteros.
en las corolas radiantes o en la cima de los cerros,
en los cielos azulinos o en las arenas doradas,
en los amores perdidos y en los colores del alma.
Cuando todo esto pase renacerá en las memorias,
como bálsamo en las noches recuperando su gloria,
como ave en las alturas fundiéndose en las estrellas,
como halito de musas sobre las poesías muertas.
5/06/08
Jesús Alejandro Godoy dijo... Hola Norma, cómo estás? Muchas gracias por tu mensaje en mi blog. Excelente tu blog y más tus escritos. Me apunto tus direcciones así las agrego a mi listado de blogs literarios. Saludos para vos y que sigas muy bien.

Recuerdos
En el éter del silencio planeando van las palabras,
como auroras que en la noche van remedando las llamas.
Atravesando portales, fustigando las ventanas,
como visiones silentes que se apoderan del alma.
Y nos llegan armonías de sinfonías lejanas,
como hojas en otoño jugueteando en la arbolada.
En un limbo de los visiones, en un éxtasis de ingenio,
merodeando en las alturas como gaviotas del tiempo.
Un surtido de bocetos incólumes tras los lienzos,
un ramillete de rostros relegados en un verso.
Una fragancia latente… una voz en el olvido,
un laberinto de hechos musitados al oído.
Adormecidos recuerdos en la trastienda del día,
como perfil del ocaso… entre gavinas perdidas.
Y mi nombre en tu memoria ilegible e ignorada,
extinguida en tu pasado… como ceniza mojada.
11/06/08
Suscribirse a:
Entradas (Atom)