Y... ¿Qué más da?, si nadie dijo que sería,
es como el lento palpitar de la agonía.
No hay garantías, ni por qué, frente a mis ojos,
solo el silencio y su sabor, lejos de todo.
. Soy esa flor que se rearma en el desierto.
soy esa extraña identidad... algo complejo.
Soy distraída en lo común, puedo no verlo,
siento el dolor de una mirada en mi cuerpo.
Y ya no callo... ¿Para qué? ¿A quién cuidaba?,
mi tiempo es mío, y lo sé, pierdo la calma.
La vida puso su presión sobre mis hombros,
a mi sensible corazón lo hizo escombros.
Llevo en mis manos precaución, no voy tan suelta,
llevo el rumor que no se apaga... experiencia.
Me duele adentro, y es verdad que fuí sincera,
que no entendí por qué el amor no se eligiera.
Si, soy más fuerte... pero nunca lo he pedido,
pocas personas deje entrar en mi escondrijo.
Cambié mi rumbo al entender que no era mío,
por cada intento, perdí un sueño... y su sentido.
Le grité al cielo en mis noches de tristeza,
isé banderas de prohibido... nadie entra.
Faltó cariño y los cuidados... fue carencia,
faltó el descanso, y se me dió supervivencia.
Fui entrenada para actuar en la pobreza,
mi reciclada humanidad, pasó las pruebas.
Honestamente, no quería el sufrimiento,
y en el dolor, lloraba a solas, sin lamentos.
Me costó mucho comprender tanto egoísmo,
de tantos seres, que no ven más que su ombligo,
de quien no ve por su ventana a otras personas,
porque se agrupan en niveles que valoran.
Y la verdad, no me interesa que me aprueben,
no hice un casting, no hay valores que me tienten.
Quién me conoce, sabe bien que me conmueve,
no es el lujo, ni los halagos... ni los placeres.
Me censuraron la emoción y el optimismo,
y me quedé, como quien mira un espejismo.
Y no me hablen de los tiempos más correctos,
llevo mil años esperando... y ya es tiempo.
Prorrogue plazos, extendidos a la nada,
busque razones, y me inventé historias raras.
Honestamente, son los hechos los que hablan,
separan cuerpo y corazón... usan... descartan.
Dicen que esto no está bien, y que es complejo,
y... ¿Qué los hace importantes, más que el resto?
Y honestamente, no me importa lo que piensan,
si han amado, si me culpan... o desprecian.
Honestamente, ya no veo a quien abrazan,
si sonríen, son felices... o es la farsa.
Si no puedo ver que ocultan las miradas,
las palabras son quimeras ensambladas.
Norma
