Esta es mi publicación número 1000, sin contar todas las que se perdieron en el camino, por diferentes motivos.
No pensé hablar de esto hoy, pero no termino de entender porque la gente complica tanto las cosas, bueno... ¡Mirá quién lo dice!, la que siempre se anticipa a cosas, que tal vez ni ocurran, pero... estoy trabajando en eso, porque no esta bien. Retomando el tema, no sé que nos pasa, la gente más insegura, solo quiere manejar a los demás, para que nadie los lastime. La gente más sumisa, suele ser temerosa de tener que enfrentar un abandono, y... ¿Quién puede juzgarlos?, todos arrastramos heridas, creo que nadie zafa de tener cicatrices. Así y todo, es válido también poder desahogarse, porque sino, algo se rompe adentro... implosiona.
Entonces... ¿Qué se hace?, Cómo saberlo, es prueba y error, porque, hasta la certeza duda frente a otra circunstancia. De esto, rescato que hay que aprender que la vida es un regalo que nadie debería quitarte o esconder. Cada persona es responsable de lo que provoca, lo bueno y lo malo.
Algunas personas, parecen inalcanzables, inaccesibles, imperturbables, seguras, fuertes y mil cosas más, pero... ¿Qué llevan dentro de esa perfecta armadura? posiblemente, sea un humano increíble, o no, puede ser un psicópata. De cualquier forma, ¿Cómo se accede a la fortaleza detrás de la fosa con cocodrilos? ¡Difícil!, casi una misión imposible. Y esta es la pregunta: ¿Cómo pretenden que se les acerquen si no bajan el puente de acceso? Que alguien me explique.
Entre otras cosas, quisiera que algunas personas entiendan, que si una persona se aleja de su lado, no es porque ya encontró reemplazo, eso es autoengaño, porque traspasan la responsabilidad a la persona que se fue, cuando en realidad, el origen está en qué clase de vínculo estaban cultivando. Se debe entender, que si alguien se va de nuestra vida, aún amándonos, es más grave de lo que parece, porque es más fácil y más honesto, irse, porque el sentimiento se apagó.
La traición, no es solo permitir una triangulación, es jugar con cartas marcadas y esconderse algunos ases en la manga... por las dudas. Y todo duele... claro que sí, a un punto de creer no poder soportarlo, pero... no queda otra, la vida no espera y no se puede quedarse a esperar que alguien lo solucione. La opción, es ponerse de pie, lavarse la cara y seguir como se pueda, a pesar de todo. Lo ideal, es hablar y conciliar en puntos medios, o entender que la voluntad de sostener, solo proviene de uno de los dos, y respetar, pero entendiendo todos los por qués.
Las cosas deberían ser más sencillas, deberíamos poder expresarnos sin temor y corrernos de lo que nos hace mal, porque las emociones regulan el ritmo de nuestro cuerpo y los órganos se desgastan, trabajando a un ritmo forzado y desgastante. Después de todo, es este cuerpo, infinitamente perfecto, más allá de nuestra percepción, el que nos mantiene en esta existencia. Nuestro cuerpo, debe ser templo de paz y de honra, debemos cuidarlo con agradecimiento, porque nos permite sentir, lo que el alma o el espíritu, no podrían experimentar por sí solos, nos permite ver colores y aromas que producen sensaciones, el tacto es especialmente importante, comer algo rico y disfrutarlo, traer memorias de momentos felices.
El corazón, particularmente, es ese amigo fiel, que acompaña en silencio, que no siempre sabemos cómo cuidar y en donde explotan las vivencias más potentes, pero... aún así, bombea sin descanso y sin queja, porque su misión, es sentir, que un día, va a poder bajar el ritmo y fortalecerse, en los brazos de la paz adecuada, mientras levanta su pulgar con una sonrisa cómplice, diciendo... ¡Bien, lo hiciste bien!.. Encontraste el lugar que se te asignó antes de nacer.
Solo respira más lento... NADIE tiene poder en tu vida, siempre fue tuyo y podés compartirlo con quien quieras, porque ser como realmente sos, te hace único, es tu huella digital... es tu ADN. Quién quiera moldear algo, que sea a sí mismo. Fuimos hechos ÚNICOS e IRREPETIBLES y eso es para llevarlo con honor. No es material para subasta, es como esa pieza única, que no le va a gustar a todos, que pueden tener réplicas de poco valor, pero no tienen su esencia.
Por lo grande que sos, porque tu existencia merece el espacio que le fue asignado, porque sos importante y tu lugar no puede ser ocupado. Porque sos como ese auto hecho a medida, que ni siquiera es edición limitada... ¡Es pieza única!, elaborada con precisión milimétrica.
Ahora y siempre, esta vida es como arcilla moldeada al calor de tus manos, a conciencia y por voluntad soberana.
Un abrazo.
Norma

