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viernes, 9 de enero de 2026

Solo respira más lento.



  Esta es mi publicación número 1000, sin contar todas las que se perdieron en el camino, por diferentes motivos.

 No pensé hablar de esto hoy, pero no termino de entender porque la gente complica tanto las cosas, bueno... ¡Mirá quién lo dice!, la que siempre se anticipa a cosas, que tal vez ni ocurran, pero... estoy trabajando en eso, porque no esta bien. Retomando el tema, no sé que nos pasa, la gente más insegura, solo quiere manejar a los demás, para que nadie los lastime. La gente más sumisa, suele ser temerosa de tener que enfrentar un abandono, y... ¿Quién puede juzgarlos?, todos arrastramos heridas, creo que nadie zafa de tener cicatrices. Así y todo, es válido también poder desahogarse, porque sino, algo se rompe adentro... implosiona. 

 Entonces... ¿Qué se hace?, Cómo saberlo, es prueba y error, porque, hasta la certeza duda frente a otra circunstancia. De esto, rescato que hay que aprender que la vida es un regalo que nadie debería quitarte o esconder. Cada persona es responsable de lo que provoca, lo bueno y lo malo. 

 Algunas personas, parecen inalcanzables, inaccesibles, imperturbables, seguras, fuertes y mil cosas más, pero... ¿Qué llevan dentro de esa perfecta armadura? posiblemente, sea un humano increíble, o no, puede ser un psicópata. De cualquier forma, ¿Cómo se accede a la fortaleza detrás de la fosa con cocodrilos? ¡Difícil!, casi una misión imposible. Y esta es la pregunta: ¿Cómo pretenden que se les acerquen si no bajan el puente de acceso? Que alguien me explique.

 Entre otras cosas, quisiera que algunas personas entiendan, que si una persona se aleja de su lado, no es porque ya encontró reemplazo, eso es autoengaño, porque traspasan la responsabilidad a la persona que se fue, cuando en realidad, el origen está en qué clase de vínculo estaban cultivando. Se debe entender, que si alguien se va de nuestra vida, aún amándonos, es más grave de lo que parece, porque es más fácil y más honesto, irse, porque el sentimiento se apagó. 

 La traición, no es solo permitir una triangulación, es jugar con cartas marcadas y esconderse algunos ases en la manga... por las dudas. Y todo duele... claro que sí, a un punto de creer no poder soportarlo, pero... no queda otra, la vida no espera y no se puede quedarse a esperar que alguien lo solucione. La opción, es ponerse de pie, lavarse la cara y seguir como se pueda, a pesar de todo. Lo ideal, es hablar y conciliar en puntos medios, o entender que la voluntad de sostener, solo proviene de uno de los dos, y respetar, pero entendiendo todos los por qués.

 Las cosas deberían ser más sencillas, deberíamos poder expresarnos sin temor y corrernos de lo que nos hace mal, porque las emociones regulan el ritmo de nuestro cuerpo y los órganos se desgastan, trabajando a un ritmo forzado y desgastante. Después de todo, es este cuerpo, infinitamente perfecto, más allá de nuestra percepción, el que nos mantiene en esta existencia. Nuestro cuerpo, debe ser templo de paz y de honra, debemos cuidarlo con agradecimiento, porque nos permite sentir, lo que el alma o el espíritu, no podrían experimentar por sí solos, nos permite ver colores y aromas que producen sensaciones, el tacto es especialmente importante, comer algo rico y disfrutarlo, traer memorias de momentos felices. 

 El corazón, particularmente, es ese amigo fiel, que acompaña en silencio, que no siempre sabemos cómo cuidar y en donde explotan las vivencias más potentes, pero... aún así, bombea sin descanso y sin queja, porque su misión, es sentir, que un día, va a poder bajar el ritmo y fortalecerse, en los brazos de la paz adecuada, mientras levanta su pulgar con una sonrisa cómplice, diciendo... ¡Bien, lo hiciste bien!.. Encontraste el lugar que se te asignó antes de nacer. 

 Solo respira más lento... NADIE tiene poder en tu vida, siempre fue tuyo y podés compartirlo con quien quieras, porque ser como realmente sos, te hace único, es tu huella digital... es tu ADN. Quién quiera moldear algo, que sea a sí mismo. Fuimos hechos ÚNICOS e IRREPETIBLES y eso es para llevarlo con honor. No es material para subasta, es como esa pieza única, que no le va a gustar a todos, que pueden tener réplicas de poco valor, pero no tienen su esencia. 

 Por lo grande que sos, porque tu existencia merece el espacio que le fue asignado, porque sos importante y tu lugar no puede ser ocupado. Porque sos como ese auto hecho a medida, que ni siquiera es edición limitada... ¡Es pieza única!, elaborada con precisión milimétrica. 

 Ahora y siempre, esta vida es como arcilla moldeada al calor de tus manos, a conciencia y por voluntad soberana.

Un abrazo.


Norma

miércoles, 7 de enero de 2026

Autoengaño



Sentir ese sabor, que no está bien, que no declina,

sentir, que la razón, es la injusticia repetida.

Sentir, que no pedí, que no hay certeza... son palabras,

Sentir, que la visión que ayer fue cruel, sigue arraigada.


No callo la verdad, solo no arriesgo... son esos modos,

No quiero ni escuchar como me piensa, ¿Quién es todo?

No basta con decir, que somos presas del instinto,

No busco aprobación, en los patrones de egoísmo.


El tiempo, no se estira cómo hebra indestructible,

el tiempo, es el recuerdo, que no encaja en lo visible.

El tiempo, es esa joya que se cuida o se descarta,

el tiempo, no es alivio, es soltar cuando no hay nada.


Mentiras, sin medir lo que atormentan... lo que dañan,

mentiras, por la escusa de una fe hecha de farsa.

Mentiras, que no saben remediar eso que causan,

Mentiras, cómo flores de color... dulces palabras.


Te miro, y ya no sé... no es lo que sos, es lo que abrazas.

te miro, y ya no soy yo, esa que ofrece y no reclama.

Te miro, y no sabré que te pasó... yo no dudaba.

te miro sin los ojos... no hay acuerdo en las distancias.


No entiendo, esos grilletes, de pulseras disfrazadas,

no entiendo, a esos mortales de soberbia ilimitada.

No entiendo, a quien propone una ficción elaborada.

no entiendo, a quien pretende sostener lo que  no avanza.


Apariencia, es la falacia de creer que no se nota,

apariencia, son las luces que no cubren tantas sombras.

Apariencia, es ese esmalte que ha cubierto la miseria,

apariencia, es autoengaño, disfrazado de certeza.


Norma



 

martes, 6 de enero de 2026

Mi barrio

                                                


                                                   https://youtu.be/NH3MKW8U4SA

 Las mañanas en mi barrio son tranquilas,

en mí calle, pocos autos... luz de día,

No se admiten edificios, pocos llegan,

son los mismos, que envejecen en su tierra.


Y es verdad, yo no crecí en este barrio,

bueno, al menos, ya tenía veinte años.

Y me fui, buscando al fin huir del miedo,

pero, ese tiempo, me mostró un crudo invierno.


Mismas miserias... mezquindades disfrazadas,

más agradables en su arte, sus fachadas.

Mismas personas... que se visten de arrogancia.

mismas bajezas, bajo el velo de su estampa.


Y volví al barrio, ya sin miedos, ni impaciencia,

de gente simple, que no entiende sutilezas,

entre salvaje y solidario... todo se arriesga,

no van pensando en el futuro... van sin reglas.


Todos sabemos de raíces y de historias,

cuando los viejos rezongaban a la sombra.

Pocos pudieron apartarse del destino...

acostumbrados a ser eso... no hay caminos


Pero conservan calidez, son como niños,

tan inocentes y malvados... no usan filtros.

Y por las tardes, los pequeños arman juegos,

son esos mismos, que jugaban los abuelos.


Y si pelean, todo allí es duelo abierto,

gritan tan fuerte que el final, parece incierto,

pero se insultan sin hacer... escena extraña,

después, se juntan en sus vicios y andanzas.


Se escucha el canto de las aves... ladran perros,

las casas más bonitas, saben de otros tiempos.

Esa vecina que no entiende que molesta,

escucha música y canta fuerte... sin vergüenza.


Y crecen casas que se trepan en terrazas,

y ya no todos van tranquilos a las plazas.

Miramos caras conocidas... muchos años,

y te saludan con sonrisas, hablan alto.


Y ya conocés los sonidos repetidos,

viste a ese árbol tan enorme, en sus inicios.

Mis hijos, viven todos cerca... no hay rutinas,

ellos trabajan por sus sueños, no declinan.


Pasamos fotos al whatsapp de la familia,

hacemos chistes, y compartimos las desdichas.

Y sí, es verdad, que es difícil... pero hay sueños,

nos alentamos, respetando los procesos.


Y casi siempre el desayuno lo hago a solas,

pero disfruto de esa paz, que hoy se honra.

Trabajo, y salgo a caminar, cuido mis plantas,

y yo agradezco lo que tengo... aunque aún falta.


No sabe el mundo cuánto aprecio estar en calma,

que solo el día, con su sol, abre mis alas.

Después, la noche me recuerda las carencias,

pero, me abrazo a otro mañana con falencias.


Norma.

viernes, 2 de enero de 2026

Honestamente

                                              https://www.youtube.com/watch?v=ac-xsDPNZws

 Y... ¿Qué más da?, si nadie dijo que sería,

es como el lento palpitar de la agonía.

No hay garantías, ni por qué, frente a mis ojos,

solo el silencio y su sabor, lejos de todo.


. Soy esa flor que se rearma en el desierto.

soy esa extraña identidad... algo complejo.

Soy distraída en lo común, puedo no verlo,

siento el dolor de una mirada en mi cuerpo.


Y ya no callo... ¿Para qué? ¿A quién cuidaba?,

mi tiempo es mío, y lo sé, pierdo la calma.

La vida puso su presión sobre mis hombros,

a mi sensible corazón lo hizo escombros.


Llevo en mis manos precaución, no voy tan suelta,

llevo el rumor que no se apaga... experiencia.

Me duele adentro, y es verdad que fuí sincera,

que no entendí por qué el amor no se eligiera.


Si, soy más fuerte... pero nunca lo he pedido,

pocas personas deje entrar en mi escondrijo.

Cambié mi rumbo al entender que no era mío,

por cada intento, perdí un sueño... y su sentido.


Le grité al cielo en mis noches de tristeza,

isé banderas de prohibido... nadie entra.

Faltó cariño y los cuidados... fue carencia,

faltó el descanso, y se me dió supervivencia.


Fui entrenada para actuar en la pobreza,

mi reciclada humanidad, pasó las pruebas.

Honestamente, no quería el sufrimiento,

y en el dolor, lloraba a solas, sin lamentos.


Me costó mucho comprender tanto egoísmo,

de tantos seres, que  no ven más que su ombligo,

de quien no ve por su ventana a otras personas,

porque se agrupan en niveles que valoran.


Y la verdad, no me interesa que me aprueben,

no hice un casting, no hay valores que me tienten.

Quién me conoce, sabe bien que me conmueve,

no es el lujo, ni los  halagos... ni los placeres.


Me censuraron la emoción  y el optimismo,

y me quedé, como quien mira un espejismo.

Y no me hablen de los tiempos más correctos,

llevo mil años esperando... y ya es tiempo.


Prorrogue plazos, extendidos a la nada,

busque razones, y me inventé historias raras.

Honestamente, son los hechos los que hablan,

separan cuerpo y corazón... usan... descartan.


Dicen que esto no está bien, y que es complejo,

y... ¿Qué los hace importantes, más que el resto?

Y honestamente, no me importa lo que piensan,

si han amado, si me culpan... o desprecian.


Honestamente, ya no veo a quien abrazan,

si sonríen, son felices... o es la farsa.

Si no puedo ver que ocultan las miradas,

las palabras son quimeras ensambladas.


Norma