Hoy, dejo el dolor dentro del abismo,
con sus noches frías y sueños partidos.
Hoy, limpio mis tristes rincones callados,
dejo las mochilas... suelto lo pesado.
Hoy, me abro paso entre letras huecas,
y promesas falsas de hombres de piedra.
No agradezco a aquel que no supo verme,
ni al que alardeaba de lo que sí puede.
No quise las pruebas, ni el tiempo invertido,
solo admitiré, que ya no es lo mismo.
Por lo que me quede, por lo que yo pueda,
corto en esta vida, legados... cadenas.
Vivir plenamente, no es fingirle al mundo,
es no traicionarse con sueños absurdos.
Y después de todo... ¿Qué dejaron ellos?
solo fue crueldad, cubierta de miedo.
No tendré de vuelta, juventud ni horas,
y si me pensaron... a mí no me importa.
Las monedas falsas, tienen doble cara,
y quien se las queda, solo hace trampa.
Yo no quise herir, y me han destrozado,
cada uno sabe lo que ha entregado.
Yo les di ternura, comprención... respeto,
y me hago cargo... yo no supe verlos.
Hoy, ya no es tan fácil... pero voy a hacerlo,
hoy ya no hay excusa... se acabó el recreo.
No importa que digan... su opinión no cuenta,
comparto energía con quien lo merezca.
Ya no hay pedestal en recuerdos rotos,
yo nunca compito, no juego, no copio.
Yo no soy plan B, ni espero paciente,
vi esas verdades... y sangraron fuerte.
Camino a mi ritmo, con verdad y esfuerzo,
sé como apartarme de lo que no es bueno.
Y estarán aquellos que siempre han estado,
los que no traicionan, por ser aceptados.
No busco venganzas, qué sean felices,
no cambio mi paz, por más cicatrices.
Y sé que esta vez, serán mis sentidos,
los que esten alerta... porque he vivido.
Norma

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