Y ahora pregunto, con la vista al cielo,
y mis piernas firmes sobre el mismo suelo,
con las manos frías y sonrisa ausente,
pregunto, ¿Por qué?.. y el silencio crece.
Y no es una frase... ya no espero nada,
sí se como hacerlo y me puse trabas.
Y me enojo tanto, que grito en silencio,
pregunto, ¿Por qué?.. y sigue el misterio.
No lo merecía... no tenía experiencia,
solo era una niña la vida a cuesta.
Y busco justicia... no la de los hombres,
pregunto, ¿Por qué? y el eco se rompe.
Algunos no saben recibir cariño,
se abusan, se mofan, son muy despectivos.
Y yo que aprendí, de amor, con mis hijos,
amé sin medir a un desconocido.
Cansada de excusas y palabras rotas,
flores de papel, carentes de aroma.
Si fue en otra vida... o será otro plano,
no sé que pacté, pero fue inhumano.
Me hizo más fuerte ese llanto mudo,
pero no agradezco la crueldad del mundo.
No sé quien es él... pero aún soy yo,
¿A quién consentía con la decisión?
Una mezcla rara de angustia y coraje,
me frena de golpe, para hacer balance.
Y ya ni me importa que digan los genios,
filósofos, sabios, maestros... o expertos.
¡Tanta historia rota colganda del puente!
intentos a medias... corazón inerte.
Y hora, mi exámen... mi disernimiento,
¿Un mejor inicio... o el final de un cuento?
Norma
