Yo no necesito que nadie me salve,
que digan que sienten, aunque nada cambie,
que sean fantasías que a nadie interesa,
como humo rosa, de dulce apariencia.
Yo no necesito muros infranqueables,
ni forzar las noches de luna inestable.
Yo no necesito poder o dinero,
sostener caretas... yo soy lo que quiero.
Yo no necesito promesas futuras,
ni lazos que arraiguen falacias y dudas.
Yo no necesito que otros me aprueben,
que me acepte un mundo, de barniz endeble.
Yo no necesito disculpas o excusas,
ni una confesión que expire las culpas.
Yo no necesito que siempre me elijan,
yo soy como soy... dueña de mi vida.
Yo no necesito salvarlos del miedo,
ni ser la heroína que juega sus juegos.
Yo no necesito una historia hermosa,
ni un cuento de hadas con brujas y sombras.
Yo no necesito que alguien regrese,
quien no me valora, se irá cuando llegue.
Yo no necesito mentiras... limosnas,
ni ser con el tiempo, la novela rota.
Yo no necesito esperar sin tregua,
ni validación de quien nada arriesga.
Yo no necesito probar que no miento,
ni egos inflados, inmaduros... cruentos.
Yo no necesito huir de mi misma,
acepté ver todo, aunque me dolía.
Yo no necesito fanfarrias, ni halagos,
ni que pongan precio al sincero abrazo.
Yo no necesito que todos me quieran,
ni ser esa paz que otros esperan.
Yo no necesito ser solo un recuerdo,
no me cambia nada... creo lo que veo.
Norma.
