Admito que mucha gente no me entiende, y no, porque haga cosas con maldad, o porque espere que la vida me regale algo... no, en realidad, no comprenden mi sensibilidad, mi mirada, tal vez, demasiado intensa, mi excesivo respeto, mi manera de intentar no lastimar, y mi forma de correrme, cuando siento que mo hay espacio para mi. Y no, no es que me describa como una persona buena, pero... al menos, procuro que nadie pase por mi lado y se sienta peor de como estaba unos segundos antes de cruzarse por mi camino.
¿Y yo, que pienso de mí? En ocasiones, coincido en que se debe empujar un poco para pasar, en vez de pasar por otro lado. Pero bueno, lo cierto es, que particularmente hoy, siento ese frío que reconozco, que no me gusta, pero no lo comento, porque ya lo intenté y no funciona. Por lo tanto, prefiero no desgastarme en explicaciones que no van a ningún lado.
No soy una persona que busque llamar la atención, no pretendo que mis palabras sean una verdad inamovible.
Es muy difícil explicar lo que siento en los ambientes colmados de gente ansiosa o negativa.
Las miradas de superioridad, las de gente agresiva, las de los manipuladores, cuando te ven como presa fácil, las miradas vacías de personas que no sienten, o las miradas tristes, que te golpean en el estómago sin aviso.
Es complicado expresar que se siente, cuando sufriste varias decepciones, y no de cualquier persona, porque eso, tarde o temprano se acomoda solo, pero si la persona es muy cercana... duele.
Puedo entender que el mundo no funcione como a mí me gustaría.
No comprendo que me pasa, estoy como anestesiada, sin capacidad de proyectar algo a futuro, no sé, tengo ideas de presente, cortas, específicas, austeras... y ya.
Sin embargo, defiendo mi dignidad con uñas y dientes, no permito faltas de respeto, ni a personas diciéndome que debería hacer.
Detesto los fanatismos y las modas absurdas que muchos siguen sin criterio propio. Yo veo arte y belleza en muchísimas creaciones, sin tomar en cuenta el nombre del artista, o si tengo un criterio culturalmente refinado que me avale.
La naturaleza, es la expresión infinita de arte, aunque no admire la voracidad de los más fuertes, reduciendo a nada, las posibilidades de otros más débiles.
Sinceramente, nunca quise manipular o torcer la voluntad de nadie.
Me hace mal la infidelidad, (propia y ajena),el abuso de personas invasivas, que no entienden donde termina lo propio y comienza lo ajeno. Me siento incómoda entre gente superficial, cautivada por las apariencias y el poder.
Será que hoy siento un sabor amargo, algo me duele, tal vez, algo que me confirmaron, algo difícil de digerir. Y no, yo no necesito tiempo de receso, por el contrario, necesito activarme ya, despegarme de rutinas desgastantes, consideraciones innecesarias, e interminables compromisos de trabajo.
Ahora, tengo que terminar un trabajo, que se retrasó por un inesperado acontecimiento familiar.
Las horas son muy cortas y la tristeza viene a visitarme en estos momentos de cansancio. En otras ocasiones, es la lluvia, con su goteo cíclico y melancólico.
Casualmente, afuera, el goteo llega y se va.
Norma.