Siento algo extraño, no tengo certezas,
como algo ajeno, traspasa ese muro.. empuja con fuerza.
Todo es muy incierto, como casa a oscuras con la puerta abierta,
y ese frío impropio que habita el camino que transito a ciegas.
Una mezcla rara, de miedo y suspenso en la curva nueva,
yo trenzo una soga, porque es imposible avanzar sin reglas.
Y si, me da miedo lo desconocido... y si que me alerta,
porque estoy cansada, del mundo ruidoso, que he dejado afuera.
Lamento los baches, de la vieja calle que borró mi huella,
y el cactus de espinas, que he apartado, aunque me doliera.
No abriré ventanas, si el aire se siente como una amenaza,
porque el paso es lento, y yo ya no tengo mi paciencia innata.
Abriré el oído, y serán mis ojos los jueces del habla,
no habrá fantasía, aunque aún perdure mi fe y mi confianza.
Si llega el amor, será en mi cabeza, corazón y alma,
porque no es excusa, lo que hicieron otros, sin pensar en nada.
No seré verdugo, ni ángel muy blanco, desplegando alas,
en mi propio centro, sin negar las noches oscuras y heladas.
Aprendí a estar sola, aunque el cielo sabe que llega mañana.
mi espíritu insiste, que es joven y alegre, cuando todo encaja.
Norma.