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miércoles, 23 de septiembre de 2026

Y sí que me enoja.

 Y sí que me enoja, no hubo un consenso,

alguien lo escogió... no hubo respeto.

No quiero escuchar que usé estrategia,

sí, me he equivocado, eso no se niega.


 Y sí que me enoja esa espera impuesta,

yo no tengo jefes, ni me abro a cualquiera.

Soy lo que aquí ven... no me importa el juicio,

sí, soy muy sensible, y espero lo mismo.


 Y sí que me enoja, si usan mi empatía,

o mi trato amable, por cuidar sus días.

La absurda arrogancia de creer que pueden,

verter su opinión como quien protege.


Y sí, me da bronca... si me han conocido,

que me fijen plazos, que se crean listos.

Que piensen que importa, si me dan o niegan,

que usen mi paz, como cura alterna.


Y sí, me sublevan los juegos mentales,

porque nunca intento manejar las frases,

porque lo que escribo, no tiene una meta,

yo no obligo a nadie, ni busco una tregua.


Y si que me enoja tanta prueba absurda,

no soy lo que quiero, si debo ser dura.

Detesto esa forma de buscar reacciones,

no tengo la culpa de sus decepciones.


 Y sí, que me enoja la historia inventada,

la que se contaron... la que trajo calma.

Justificaciones de un trato incoherente,

no entendieron nada... y ganó su mente.


Y sí, estoy cansada de cosas impuestas,

no me han preguntado si estaba dispuesta.

Cuál sería el costo, si quería aceptarlo,

si estaba de acuerdo... o fue sentenciado.


A veces consigo no pensar en esto,

no soy responsable de lo que no he hecho.

Asumo la falla de haber permitido,

sin mala intención... yo confié en lo dicho.


Debí acostumbrarme a no ver respuestas,

a sentirme triste... a soltar quimeras,

a tener certeza, solo cuando hay hechos,

a ser más mental, ante el trato ajeno.


Y así son las cosas... no quería ser otra,

tomaron mi amor, como a cualquier cosa,

mi aliento genuino, como su derecho,

mi lealtad más noble... como trato ingenuo.


Y esto es lo que soy... no sé si me gusta,

extraño mi fase más tierna y más pura.

Me han roto mil veces... y me he levantado,

pero, ya es difícil entrar en mi espacio.


Todo tiene un precio, yo no pedí nada,

aposté al amor... y todo fue un drama.

Quisiera borrar, mucho del pasado,

pero... es lamentable tener que aceptarlo.


Y sí que me enoja que digan que es bueno,

que ahora soy más fuerte... ¿Debo agradecerlo?

¿Quién me quita ahora esta desconfianza?

Ya no sé soñar... estoy congelada.


Norma.

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