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domingo, 18 de enero de 2026

¿Qué dice señor?

 


 Anoche me acosté angustiada y más allá, de las cosas emocionales que quisiera que mejorarán, escuché un vídeo de un terapeuta, que pretendía explicar que les pasa a los hombres en su autoestima, después de los cuarenta o cincuenta años.

 Y bueno... yo no sé si estos hombres interpretan que no están afuera de lo que describen, más allá de su profesionalismo. Describen comportamientos masculinos con mucha liviandad, como si no ofendiera o agredieron a las mujeres, mencionando cómo se desgastan criando niños, o como el descarte se justifica con la edad o con el deterioro de su capacidad para hacer sentir a su pareja como un héroe... ¿En serio? 

 Más adelante, señala que saber estas verdades nos hará libres... en definitiva, todos esos comentarios pasivo-agresivo, no liberan a nadie, yo diría, que deterioran la autoestima.

 De todo ese bombardeo de cachetazos de realidad brutal, pretende que alguien como yo, le agradezca, ese discurso de revelación, de... te guste o no, de somos todos la misma porquería. 

 ¿Que pretende señor, eliminar la competencia? Cómo si lo básico y cultural, definieran todo el mundo íntimo masculino. Describía hombres incapaces de ser fieles, totalmente imposibilitados de dejar relaciones, cuando el amor se transforma en otra cosa. Hombres que solo usan a las mujeres para reafirmar su masculinidad y diciendo que no los justifica, pero...  termina los párrafos dando muchos argumentos para que se entienda el por qué.

 En resumen, yo creo, que más allá de que libros y teorías, definan a muchos que siguen ese patrón, yo creo en la individualidad, en la capacidad de un individuo para recortarse de esa foto masiva y justificadora de un retrato nefasto de lo que es un hombre. 

 ¿Y por qué ese señor imagina que lo mismo no sucede en muchas mujeres, que mediante el coqueteo constante, validan o levantan su valor, sin poner el más mínimo interés en las personas que usan para ese fin?. Transforma a las personas para este rol, en objetos descartables. También las mujeres pueden engañar a sus maridos, pero no dejarlos, por la estabilidad económica o por la imagen que proyectan. 

 Entonces... ¿Hablamos de mentalidad masculina, o de personas perversas que justifican todo? Cuyos argumentos pasan desde el haber sido víctimas de un gran dolor, de no ser todo lo agraciados que pretenden los estándares actuales, o, simplemente, que necesitan estafar emocionalmente a las personas, porque su validación interna pueda quebrantarse.

 ¿Qué explicación de m..... es esa? Y que la exponga un terapeuta diciendo que no hay salida para la débil fortaleza interior masculina... ¡Perdón!, trátenme de ignorante, irrespetuosa... y lo que se les ocurra, pero ante está exposición tan simplista e injusta para algunas personas, solo puedo decir, que comprendo que la única solución es quedarse sola, o aceptar, que los hombres (este señor también estaría incluído), deberían entregar algo valioso a la relación, que justifique su falta de fidelidad o lealtad. Llámese, poder, dinero, imagen o utilidad de algún tipo. 

 Y si yo no creyera, que existen hombres y mujeres que rompen el molde, estaría eligiendo la soledad cómo única opción, pero, confío que aún la vida puede cruzarme con alguien que cultive como yo, los valores que crecen en la verdad, el amor, la lealtad y la fidelidad... no lo idealizado, pero sí, lo honestamente cuidado y valorado.

 

Soy mí propia versión de Norma.