traductor
jueves, 8 de septiembre de 2022
Agobio
viernes, 14 de enero de 2022
Alguna historia cuenta que fue jilguero
Busco en los silencios esa respuesta,
algún indicio oculto... que deje huellas.
Busco en mis cavernas algunas luces,
un imprevisto rayo entre las nubes.
Un cielo y cuatro nubes sin sombra cierta,
algunas promesas rotas sobre las cercas.
Noches de encanto azul, mutaron en versos,
noches de ausencias largas en el desierto.
Algunas burbujas suben... y llenan todo,
se funden en pensamientos de mil recodos.
Una pequeña lumbre sigue encendida,
el viento la bambolea y se reanima.
Tramos de vida vuelven... buscan respuesta,
reviven los sentimientos en otra escena.
Un par de libros viejos y otros sin nombre,
letras sin margen fijo, rozan los bordes.
Alguna historia cuenta que fue jilguero,
que abría sus alas blancas a un cielo inmenso,
que supo ser la paloma entre migajas
y se quedó dormida sobre aguas blancas.
Hoy ya no hay melodías tan inspiradas,
ya no se abren sus alas buscando acacias.
Hoy se desplaza lento, a paso firme,
hoy se se ondula al viento que la redime.
Norma Marchetti
14/01/2022
viernes, 20 de agosto de 2021
Vuelo pintando oasis
Yo soy la intención que plasmo y llevo dentro,
yo soy el sentido neutro que busca aciertos.
Soy ese pan casero que esta a mi gusto,
soy ese trino hermoso y el más insulso.
Soy menos sabia ahora que a los diez años,
antes, guardaba siempre un sueño en brazos,
el tiempo... el bendito tiempo de las mareas,
turbó mi mirada clara y quedó en espera.
Ayer, aprendí a querer... pero tuve miedo,
un velo entristecido y un poco tierno.
Mis alas se abrieron antes de estar dispuestas,
la vida broto sublime de mis caderas.
Un tiempo de alineación... la dura prueba,
la vida corría perpleja buscando cuevas.
Pararme frente al espejo... ver los abismos.
vagando por los desiertos del egoísmo.
Abrí las ventanas frías de la coherencia,
lloré tanto en mis intentos por entenderla,
que hoy solo son "mis males" otras propuestas
y vuelo pintando oasis sobre mi arena.
Tostadas con miel y un ramo de margaritas,
sonido solo de aves o agua sin prisa.
Pensar en el sol que vuelve a regar los campos...
poesía de lo perfecto, que no es exacto.
Norma Marchetti
20/08/21
viernes, 20 de noviembre de 2020
Me llaman Norma
A veces... trato de reunir esos pedazos que me dicen que pude ser eso que quise y también lo que no tenía ni pensado. Entonces, repito, rememoro, me dejo llevar por ese deseo de sorprenderme una y otra vez por tantos aciertos y tantos errores.
Finalmente los años me trajeron cierta sabiduría y entendí, nada es en vano, nada es casual. La vida te enseña siempre lo que debes saber, en el momento oportuno y si no podes verlo, insistirá hasta que si entiendas cual es el objetivo de tanta repetición.
Ya sé que jamás, no importan la cantidad de años que acumules, se sabe tanto como para que tu cajoncito de información se llene. Por eso sé que no sería lo que soy si me hubiera faltado alguna persona, hecho o palabra de todas las que tuve. Todo me enseñó, me ayudó, me hizo ver, me puso a prueba una y otra vez... hasta las lágrimas.
Esos padres maravillosos y humanos que tanto me protegieron y me dieron los mejores ejemplos de amor incondicional, de responsabilidad y de como crear un truco de magia con cualquier cosa. Ellos no eran magos, eran humanos que venían de caminos difíciles, pero eran arquitectos del mundo de alegría y comprensión que nos regalaban cada día, a pesar de todos y todo. Por supuesto que se equivocaban, pero aún así, no pude haber caído en mejores manos.
¡Tanta timidez por tantos años!.. también sirvió, porque puedo sentir lo que sienten los que están ahí, en ese mundo detrás del cristal, sin sentir que no hay barreras reales. Lidiar con la opinión y juicio de otros... sentir que no se pertenece... estar afuera siempre. Aunque nunca cruce del todo la barrera, ahora sé que puedo sentarme en mi barrera imaginaria y desde allí interactuar con ambos mundos sin estar adentro, pero tampoco afuera.
No inicié mi vida adulta por capricho... fue por miedo a perderme el sueño que en algún momento pasó a ser pesadilla y en el que quedé atrapada sin saber como resolverlo, hasta que estuve lista y desperté. Este capítulo de mi vida fue una explosión de imágenes y sonidos impensados, bruscos, extremos y hasta esotéricos. Un sacudón de voces y un grito desde la distancia del tiempo, como en una parálisis del sueño, queriendo despertar y quedando en el pánico más extremo con la desesperación y la impotencia de sentir que nada se puede hacer. Así, sí, eso fue, desesperación y miedo hasta que alguien te toca y te saca de ese perturbador cerco de irrealidad, o tal vez, es un puente en el que pudiendo observar dos alternativas, tomas el impulso y corres sin mirar atrás. Entonces abrís los ojos y te aferras al despertador... no querés volver a dormir, pero es inevitable. Aprendés a ser agradecido y sabes que cuando el sueño te invada otra vez, será solo reparador.
Escribir es mi descarga a tierra, es ese amigo que te llama cuando intuye que no estas bien y te escucha en las madrugadas o simplemente cuando lo necesites. Ese amigo que conociste en tu más tierna adolescencia, que estuvo allí cuando más lo necesitaste, cuando sentías que tu vida no tenía sentido o te embelesaba un atardecer. Ese amigo que no reprocha, que no te juzga, que te sostiene... que te conoce.
No sé... la vida se me hace más fácil ahora que se que no debo esperar, que todo llegará cuando tenga que llegar y que nadar contra la corriente no lleva a ningún lado, que el placer de dar nada tiene que ver con el esperar, que abrir los ojos un día más es para agradecer, es volver a la vida... es oportunidad.
No creo en los imposibles, pero también es verdad que la vida es interacción y movimiento, por eso debemos ser respetuosos de las voluntades ajenas cuando se cruzan pensamiento con distinto sentido.
Que decir... no debemos nada a nadie y nadie nos debe nada, todo puede ser cambiado o no, tampoco importa que hacen los demás, cada uno debe ser feliz como considere mejor. Para mí, la paz es la mejor definición de la felicidad y todo esta bien... estamos jugando, estoy viva,
soy y me llaman Norma.
miércoles, 25 de marzo de 2020
Despojados de soberbia

En el silencio de la voz que solo dice,
en la cordura de abrazar lo que se afirme,
en las distancias abra paz y un fuerte lazo...
y en el mutismo del dolor, será el milagro.
Todas las manos que se aquietan en la espera,
todos los pies que ya no buscan hacia afuera,
los cuartos llenos y las calles solitarias,
como una caja de pensar en las entrañas.
¿ A quien acusas con tu dedo en el espejo?
¿ A quien reclamas el sonido de tu eco?
¿ Quién te redime por el paso de tu sombra?
¿ Cómo se espera sin saber cual es la hora?
Solo un momento en las dunas mas sinuosas,
horas forzadas a mirar lo que no sobra.
Marcas de sal que se disuelven bajo el agua,
las cicatrices del reloj que da batalla.
En este tiempo atemporal y disonante,
en este tramo de los cercos expectantes,
verán la piel bajo las máscaras ajadas,
y en los oleajes del temor verán escaras.
Un lento andar sin la visión del horizonte,
con la reserva de templanza en los desbordes.
Un paso atrás para observar lo que hay delante...
bloques pesados sobre el hombro del Atlante.
Un tiempo extraño en la hora inusitada,
el dulce amargo que se impregna en la tostada,
y en esos ojos despojados de soberbia...
habrá un destello que ilumine lo que queda.
Norma Marchetti
25/03/2020
jueves, 16 de enero de 2020
No sabre cuanto he callado
Cuando termine esta señal y sea cansancio,
cuando el clamor solo sea sombra de un engaño,
cuando mi voz sea el matiz mas alejado,
sera el vacío quien encuentre ese milagro.
Y finalmente no sabre cuanto he callado,
y aunque lo sepa, no seré lo que esperaron.
Entre mi mano y mi bondad habra distancia...
una versión de lo que soy sin las balanzas.
Soy la columna de mi ser y mi acertijo,
soy lo que juzgo y lo que doy, cuando lo elijo,
soy mi versión mas distendida en la tormenta...
soy lo que abrazo en el dolor y las ausencias.
Lo que se dice no es mi cause ni es mi huella,
lo que se escribe, no se otorga ni se presta.
Alguna flor en el ojal de esta cordura...
algún después en temor que ya no abunda.
Ese legado en mi raíz y mis historias,
ese vivir con mi verdad... aún a solas.
Eso que vuelvo a construir desde el cimiento...
eso que dejo de decir cuando no espero.
16/01/2020
jueves, 2 de enero de 2020
Un átomo a la vez.
Mirar y ya no ver... o ver más claro,
pensar si soy capaz de hacer reclamos.
Actuar... ser la versión de algunos ecos,
o ser la inmensa voz de mis intentos.
Te veo en el espejo de mis ojos,
la luz girando en mí, con mis despojos.
Vestuario y antifaz... brillo y escena,
escribo ese guión con pocas letras .
Sonrío en el reloj corriendo piedras,
tan solo respirar lo que se expresa.
Mi punto, mi señal... lo que imagino,
un punto de fusión en mi camino.
Un átomo a la vez... un paradigma,
un cerco, una prisión... de plastilina.
Me paro en el andén a solo un paso
de ser lo que se fue, o lo que alcanzo.
Un viaje sin zapatos por la nieve,
las manos en la arena cuando llueve,
el sol en la montaña y sus matices...
abrazos de agua mansa a mis grises.
Mirar con los cristales que prefiera,
reírme del porque... cuando lo pierda.
Saber que soy capaz de ser pequeña
y estar jugando a ser en esta tierra.
02/01/20
miércoles, 25 de diciembre de 2019
Sin calma
Desborda el terraplén de la inclemencia,
un gesto al caminar y una reserva,
un fuerte vendaval y la estocada...
la cruda iniquidad de hablar sin calma.
Un tiempo en espiral y un solo inicio,
un jugo sin jugar desde el principio,
la extraña insensatez... voces al viento,
un lento amanecer vertiendo intentos.
Agrieta en su vergel viejas tinajas,
las voces del ayer que nada cambian.
Maniobra en el timón con poco tino,
un poco cada vez... hasta el abismo.
Se acerca a la verdad a duras penas,
se enfrenta lo que es o lo que queda.
Estruje el corazón y baja el ritmo...
aprende a deletrear algún sofismo.
Cavila en dilación de lo dispuesto,
augura el devenir llegando a puerto,
apenas una paz... una escalera,
asciende hasta la luz de su conciencia.
Añora la versión que construyera,
la loca percepción de lo que era.
Un cerco sin error... correr a ciegas,
vivir sin la obsesión de una quimera.
Norma Marchetti
25/12/19
lunes, 16 de diciembre de 2019
Bote sin remo
Hacer la cruz de sal.. y que no llueva.
Buscar sin ambición y sin paciencia.
Anclarse en soledad, siempre esperando,
un hueco, una ilusión... gestos humanos.
Ser fuerte y ser capaz... o no ser nada,
la enorme decision que nada cambia.
Un juego de exigencia y desatino,
reclamo a viva voz por mal camino.
Sensible el corazón de los poetas...
un vuelco en el galope a la tormenta.
Un bloque de cemento en la ventana,
la burda exclamación que impone pautas.
¿Qué abraza el que demanda lo que ignora?
¿Qué entiende el que no ve mas que a su sombra?
La opaca percepción que ofrece el velo...
la lucha es necedad... bote sin remo.
La mano que se cierra a la pulseada,
un gesto sin amor que solo daña.
La escena, un argumento... solo un ojo,
Se agrieta la fluidez... se opaca el oro.
Norma Marchetti
16/12/19
domingo, 23 de junio de 2019
Buscando cambio
¿Qué se revela y qué no tiene cura?
¿Qué instante es el mejor en la locura?
¿Qué fuerza se apodera de los hombres?
¿Qué voz han de escupir en su derroche?
La pérfida visión de ser mas fuerte,
la incomoda opinión de los oyentes.
Un tiempo singular de pocos trazos,
las puertas de cartón de un escenario.
Mirar... tan solo ver... o no ver nada,
saber que la distancia son de lava,
que enturbia la visión si no se frena...
la autentica versión... o la que espera.
¿Que busca la amenaza en su descargo?
¿Qué piensa el negador que acusa daño?
¿Por cuánto brilla en sol que fue carnada?
¿A donde van los ríos del que calla?
Soltar y no esperar... no tener ancla,
buscar algún rincón para ser calma,
correr de cara sol con pies descalzos,
vivir sin ambición... buscando cambio.
¿Qué cara o qué disfraz es verdadero?
¿Qué tinte o qué matiz parece bueno?
Tan tonta es la pregunta en los silencios...
la enorme certidumbre en los supuestos.
Momento de mirar lo más preciado,
un logro, una razón... amor sin pago.
Abrazo al corazón a ojos cerrados...
sin rejas, sin prisión... sin más engaños.
Norma Marchetti
23/06/2019
sábado, 5 de enero de 2019
Hacer un giro sin vueltas
Todavía en estos ojos, el color de inocencia,
todavía entre las manos, ese ramo de incoherencias.
No solo debilidades... y esos sueños inconclusos,
No solo son edades las que marcan el futuro.
Esa fuerza que reclama... y el latido de mi sangre,
ese cuenco que no cesa de contener lo que evade.
El interior es complejo en su danza de utopías,
se despierta y se adormece para mantenerme erguida.
Extasiada en los ocasos que ya no repite el día,
en silencios y en sonidos... en entradas y salidas.
En la cordura, en el llanto, en la locura cautiva,
en la mirada de otros que entre mascaras esquiva.
Un desafío, el intento, otra lección... otra vida,
un dolor... el simple gozo de esbozar la bienvenida.
Me sostiene la mirada... y la mía se empareja,
tal vez no sea complejo hacer un giro sin vueltas.
Las puertas están abiertas y las ventanas cerradas,
una mano toma a otra y enmudecen palabras.
Las letras van escondidas y se cuentan emociones,
las flores huelen perfecto sin narices en los bordes.
No se vence a quien no juega, no se calla al que no grita,
no se altera a quien no escucha, ni se atrae al que lo evita.
Soy lo que tengo dentro, no tan solo lo que enfrentan,
soy lo que he elegido, lo que no... y lo que espera.
Norma Marchetti
5 de Enero de 2019
martes, 25 de septiembre de 2018
Los locos lejos de la gente
Estirar los brazos sobre las ausencias,
encontrar refugio donde no haya grieta.
Abrir las ventanas y absorber el cielo,
sacar esas voces clavadas por dentro.
Entender la noche sin color ni sombra,
aprender del tiempo que todo acomoda.
Escurrir el miedo bajo la tormenta,
donde el viento agita el agua que ciega.
Resguardar el pecho, cuidar los latidos,
abrazarse fuerte cuando falte abrigo.
Pintar margaritas en muros de piedra,
soñar que es posible lo que ya ni piensas.
Cubrirse la espalda con un poncho grueso,
ese que heredaste de algunos ancestros.
Calentar el alma cuando baje a cero,
menguar los dolores del costado izquierdo.
Sentir ese frío que nadie comprende,
ese, el de los locos lejos de la gente.
Albergar un parque en una maceta,
decorar tu mundo con un par de estrellas.
Norma Marchetti
25/09/2018
lunes, 13 de agosto de 2018
Dar a cada uno lo que siempre ofrece
Fluir en la hora que sembró ortigas,
volar con las letras ancladas al día,
olvidar su impronta, apagar el fuego,
llevar su arrogancia y dejarla lejos.
Ignorar su pose de víctima estoica,
huir de sus tierras como las gaviotas.
Solo ser mi abrazo, cerrar los oídos,
encausar mis pasos a mi propio ritmo.
Girar la mirada, abarcar el cielo,
concentrar mis ojos en mi lado bueno.
Desoír las voces crueles, desbocadas,
quitarle el poder y tomar distancia.
Observar su pose y a quien favorece,
dar a cada uno lo que siempre ofrece.
Sacudirme el polvo y mirar mas lejos,
dejar personajes dentro de sus cuentos.
Norma
13/08/2018
jueves, 12 de julio de 2018
Ser sin hacer
En ese frío incierto y silencioso,
con la sentencia gris de lo dispuesto,
cuando las almas lloran su descargo
en el aullido leve de lo expuesto.
En esa soledad que no se nombra,
con la muleta rota de los cuentos,
cuando un farol del cielo no ilumina,
en la centencia gélida de un gesto.
En ese andar de manco y de suicida,
en el rodar penoso del misterio,
cuando el servil rebaño se amotina,
se oye el rugir inhóspito del trueno.
En ese humo que el viento arremolina
y deja trunca la emoción y los deseos, .
cuando el tablón se agrieta en su tarima,
por esa impropia tozudez de su goteo.
En ese sitio de retorno a la ignorancia,
donde se otorga la visión a algunos ciegos,
donde se vuelve sin querer a la ignominia,
donde no queda más opción que ser más diestro.
En esa trampa, en esa prueba... en la salida,
en esa mórbida intención de hacer un hueco,
filtrar la luz... hallar certezas invertidas,
solo mirar, ser sin hacer... correr el riesgo.
En ese instante infernal de los mutismos,
en ese enlace original de los encuentros,
para esa fuga entre vocablos y eufemismos,
donde se centra la razón de algún desvelo.
Norma Marchetti
12/07/2018
lunes, 14 de mayo de 2018
Creerse justo...
Y te quieren fuerte... y te quieren sabio,
con coraza puesta y pluma en las manos,
con músculo tenso y verbo adecuado,
con coraje y calma... colosos atados.
Y te quieren fuerte para no ser carga,
para ser un oso que no tiene garras,
para ser sonrisa clavada en el tiempo,
para ser un muro con los ojos tiernos.
Y te quieren noble... cielo despejado,
pero añoran lluvias con los pies sin barro.
Con las manos blancas y ojos serenos,
con ancla liviana que se acople al viento.
Y te quieren viejo... en sabiduría,
con un buen semblante ante la embestida.
Y te quieren hábil al urdir patrañas
pero selectivo al poner las trampas.
Te quieren joya para el propio alarde
hasta que tu brillo comience a aplacarse.
Quieren la sirena que corre en las playas,
quieren selva y bosque pero sin arañas.
Tantos infinitos... y pocas certezas,
pedir sin medida, sin saber... sin tregua.
Querer con los brazos abarcar el cielo
y olvidar colores... la magia del suelo.
Tronar en el aire al mudo goteo,
ignorar los signos y saltar el juego.
Perpetuar la vida y creerse justo...
como una moneda vista desde un punto.
Norma Marchetti
14/05/2018
viernes, 23 de febrero de 2018
Cuando se abre el cielo
Ese amigo extraño de implacable forma,
ese gesto adusto anclado a su sombra.
Un espacio enorme casi imperceptible,
un peso en los hombros sobre cicatrices.
Reflexión sin rostro, ni audible reclamo,
la espera es el tiempo para algún milagro.
Los pasos no avanzan sobre el laberinto
que se mofa artero cerrando caminos.
La quietud no es manso ribete del viento,
es la voz callada que advierte en silencio,
es la huella inerte de fluido interno...
es músculo activo palpitando adentro.
Respirar tan hondo que se apague el fuego,
hundir las raíces hasta el universo,
proteger la espalda de puñales diestros
y escuchar al alba cuando se abre el cielo.
La locura impera como hoja al viento,
pulula en el grito de los desencuentros,
se esconde en el lodo y parece tierra,
crece entre cultivos... se filtra en la hierba.
Padres sin abrazos, hijos sin bondades,
miradas perdidas que no encuentran pares,
crueldades sin tono, estrechez de ideas,
el amor es bote flotando en tormentas.
Borrar esos motes, valorar la esencia,
defender las caras tras de las caretas,
poetas, humanos, locos... iracundos,
diversos e iguales con miedos vetustos.
Norma Marchetti
23/02/18
lunes, 19 de febrero de 2018
Esos ojos serios
Esta lluvia gris sobre el empedrado,
esos ojos serios abriéndose paso,
la lección del día... la respuesta dura,
es fino el encuadre sobre la cordura.
Robusto ese lazo sobre el sentimiento,
la vida se exhibe como algún misterio.
Aroma a tostadas... recuerdos de infancia,
frases de mi madre traen la templanza.
Algo que circunda se viste de ortiga
y se vuelve noche tras de las cortinas.
Revisar errores... iniciar partidas,
respirar profundo sobre las salidas.
Un cielo de plata que se abre en acierto,
las mismas heridas... cicatriz del tiempo.
Las manos se expresan, gesticulan... calman,
siembran los desiertos de arenas saladas.
Luz en las pupilas, gestos discordantes,
frases que se animan a quebrar gigantes.
Miradas ambiguas que cruzan los cercos,
se esconden, se alinean... buscan los aciertos.
Abre perspectivas la ciudad sin rostro,
alguno en su cumbre... otros en despojos.
La locura impera y el temor secunda,
presos sin barrotes dentro de la jungla.
Mortales en fuga con algún designio,
debaten los riesgos de buscar caminos.
Todos similares, únicos... inciertos,
huellas digitales de su mundo interno.
Norma Marchetti
19/02/ 18
domingo, 4 de febrero de 2018
Ojos Cerrados
Me busco en silencio que he olvidado,
me encuentro en el mirar de ojos cerrados.
Me enfrento a ese pilar que eclipsa el vuelo...
atlante de coral que carga el cielo.
La báscula en poder de aquellas manos,
arenas de un reloj que suma en años.
Un músculo sin fe que afloja el cetro...
los bronces sin bruñir no son espejos.
El eco de las voces son ortigas,
un salto a las verdades más esquivas.
La noche, es el rincón de los desvelos...
las sorna de minutos sin su tiempo.
Un hueco en el refugio del mutismo,
alud en el portal de algunos dichos.
La duda y la torpeza son las trampas...
me ahogo en las corrientes desbocadas.
El saber en el infarto de las letras,
un fluir en la expresión de la vehemencia.
los vocablos son de tonos sin retorno...
inaudibles... olvidados en su cosmo.
Norma Marchetti
4/2/2018
jueves, 28 de diciembre de 2017
Tal como sea.
En los ojos que se abren no hay rencores,
esas pistas de las letras son de flores,
un puñado de pimpollos en las manos,
que se tornan carmesí... y luego blancos.
Unos versos al azar... no trenzan rimas,
un intento enmascarado sin malicia,
una historia que contar y otros misterios...
acertijos de distancias y de tiempos.
Una vida por vivir tal como sea,
las sonrisas en recuerdos y en quimeras.
El amor y ese doblez de seda y plata...
el valor de haber cruzado tantas vallas.
Un café con el sabor de lo que aguarda,
ese goteo de cristal sobre la calma,
algún trinar sobre las urbes distraídas...
agradecer el transitar de tantas vidas.
Norma Marchetti
28/12/2017
martes, 26 de diciembre de 2017
El juego de las llaves
Un paso a la vez... en el cruce del temor,
un soplo de sol en las huellas sin dolor.
Un tiempo de paz en arraigo de verdades,
un tramo aprendido de ese bien curando males.
Afuera esa luz... y ese trino sin blindaje,
un cielo benigno, con historias ancestrales.
La idea pactada para abrir algunas puertas...
los pasos se escuchan en los ecos de certeza.
Una danza adolescente y los pies sobre la tierra,
un chasquido de los dedos, en el giro de destreza.
Otra vista... otro sentido, al mirar la luna llena,
una impronta de arco iris... abanico de escaleras.
Una mano... y la salida, un aluvión de vidrieras,
una columna flexible que se exhibe más ligera.
Una sonrisa en los ojos... y ese abrazo insuperable,
una lección aprendida en el juego de las llaves.
Norma Marchetti
26/12/2017
















