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viernes, 11 de enero de 2013
Armar mi cielo
Abro esos puños apretados,
suelto con tristeza otro suspiro,
vuelvo a ese camino que se abre
y acompaña el curso de mi río.
Suelto las cadenas que sostuve,
se que todo es fácil en teoría.
Tengo ese coraje que preciso...
tengo la mirada aún perdida.
Voy a descansar en esos logros...
voy por esa senda que me lleva,
tiempo de ordenar viejos baúles...
tiempo de cerrar lo que no cierra.
Subo escalones a mi ritmo...
voy equilibrándome sin prisa,
busco en mi interior armar mi cielo...
lágrimas se mután en sonrisas.
Norma Marchetti
11/1/13
martes, 8 de enero de 2013
Lo intuyo...
Lo intuyo... te siento,
en la distancia... en el tiempo,
en la verdad... en lo incierto.
En el silencio infinito...
en lo que unió el reflejo,
en esa noche de luna,
en lo real... lo que advierto.
La sensaciones traspasan
esa dermis de mi cuerpo,
y esos ecos de ese pulso
que aceleran mis desvelos.
Lo que dice... lo que calla,
lo que motivan sus peros,
la estreches de sus palabras
por no enfrentar sus miedos.
Ese beso interminable
cuando termina el contacto,
ese abrazo de dos almas
que se buscan sin consuelo.
Lo intuyo... te siento,
vas a negarme los hechos...
voy a alejarme mañana...
me lastiman los recuerdos.
Las cartas están ocultas,
intuyo lo que no veo,
yo ya expuse la jugada...
ya no voy por otro intento...
Norma Marchetti
8/1/13
Emociones encontradas
de emociones encontradas,
de finales sin comienzos...
de comienzos sin mañana.
De abrazos sin apuros...
de verdades vapuleadas,
De palabras sin sentido...
de sentidos sin palabras.
De aspecto enmascarado,
de amores reprimidos,
de dolores disfrazados...
disfrazando los motivos.
De los besos indelebles,
de tatuajes borroneados,
reprimiendo lo desnudo...
desnudando lo impensado.
De esas noches de desvelo,
de los sueños infinitos,
de ese pulso equilibrado...
de esa cuota de delirio.
De lo que nunca se olvida,
de lo que dura un momento,
de lo que oculta mi boca...
de lo que grita mi cuerpo.
Norma Marchetti
8/1/13
viernes, 4 de enero de 2013
Empezar...
Un nuevo año se cierne sobre la ciudad, algo despoblada... en calma. Tras el éxodo propiciado por esas irrefrenables ganas de evadir esta urbe de cemento y luces, de aire viciado y bullicio... este complejo conglomerado de ambiciones y urgencias. Donde el espíritu es aturdido y los reclamos aplacados, porque la idea es... sobrevivir.
En este nuevo año de dulces promesas y decepciones encontradas a la vuelta de la esquina, donde los pendientes, cuelgan de la consciencia... junto algunas piezas dispersas del rompecabezas incompleto de la niñez.
En los primeros pasos de un inicio... con el menguante de la luna sobre el agua, como un ojo entrecerrado sobre la cara de la noche. En el marco biselado de este Enero a estrenar. Y yo con mis momentos a destiempo... un pasado del que aprender y un futuro proyectado que me sorprende todas las mañanas... cuando se vuelve presente. En resumen, la idea es no volver sobre errores, es intentar, no rendirse... es adaptarse, acomodarse a este calendario que no siempre evoluciona de acuerdo a lo estipulado, entonces, lo impensado es posible y lo posible, descartado... donde sufrir no debe anotarse de antemano en el menú diario y la experiencia no puede ser solo el estigma sobre el cuerpo... donde la vida a favor sea el espacio a descubrir y donde la senda transcurrida, sea ese libro de consulta permanente, pero sin que represente un muro de defensa, porque la idea no es aislarse... es caminar más seguro con los zapatos que nos deja la sabiduría.
Empezar... todo un desafío sin garantías, pero todo inicio es sinónimo de vida... de despertar a nuevas sensaciones... a que la emoción de intentar nos pase por dentro y por fuera... para no vivir a medias, con la mezquindad del egoísmo y el miedo impropio de aquellos que saben que no existe nada absolutamente irrefutable.
No temerle a los sentimientos es imprescindible para apreciar la intensidad de todo lo posible.
Gracias.
4/1/13
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