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domingo, 3 de junio de 2012

En mi espalda.


Sobre un margen fino
busco el equilibrio,
me enfrento a lo turbio...
el lecho del río.

Emulo a un gigante...
de atuendo blanco,
las huellas del tiempo
oculto en mis manos.

Cargo algunos yerros
en mis hombros mansos,
algunos reproches
colgados de un clavo.

Busco esa mirada
que me diste un día,
el abrazo enorme...
la verdad escondida.

La vida me aguarda
parada en la puerta,
voy a sincerarme...
romper mis barreras.

Abriré ese libro
de hojas más claras,
preludio infinito...
ese beso en calma.

La escala del tiempo...
tatuaje del alba,
tus pupilas dejan
huellas en mi espalda.

Norma Marchetti
2/6/12




sábado, 26 de mayo de 2012

Era él


Era un torbellino
agitando sangre...
era ese destello
girando sin cause.

Era la respuesta
bien amordazada,
era la experiencia
gritando aterrada.

Era ese silencio
forzado y filoso,
era un golpe adentro
rebasando todo.

Un tropel dormido
casi anestesiado,
llanto sin sonido...
un verso sin trazos.

Era el desafío
de eludir al monstruo,
era el paso firme
sin bajar los hombros.

Era negación
y aullido nocturno,
era el paso en falso
dado en un segundo.

Era marejada
vista de la costa,
eran esos ojos
robando sus horas.

Era ese desgarro
rompiendo su pecho,
algo no admitido
que dolía por dentro.

Era algo instalado
que echaba raíces,
era un arco iris
sobre tonos grises.

Era ella ese cirio
que yacía dormido,
era él el fuego
para sus sentidos.

Norma Marchetti
26/5/12

lunes, 21 de mayo de 2012

Soy transparente.


Contengo mi impulso...
mi verdad es traidora,
abro mis pupilas...
detengo mis horas.

Una face oculta...
me abrazo a mi almohada,
el dolor es sombra...
espero callada.

Soy solo un suspiro...
la voz apagada,
el silencio en grises...
el miedo y la calma.

Eso que resguardo
prendido en mi pecho,
lágrimas prohibidas...
estrofas sin verbos.

Una luz azul
signando mis pasos...
las noches a solas
y mis pies descalzos.

Algo se acelera...
y soy transparente,
como luna expuesta...
corazón con temple.

Norma Marchetti
21/5/12



jueves, 17 de mayo de 2012

¿A qué jugamos?...


 En ocasiones me detengo y observo... todos están corriendo hacia cualquier sitio, no importa en realidad el motivo o el destino de esa tarea o distracción... todos huimos, giramos en círculos, ocupamos la mente con trivialidades... el motivo siempre es desoír los reclamos internos. Sin duda, la soledad nos prepara emboscadas, nos recuerda que la autosuficiencia es relativa... que el afecto es imprescindible... que un abrazo puede ser solo de los brazos, son pocos los abrazos del corazón, aunque provoquen emoción, es posible que no sea compartida. Que todos lloramos, pero pocos lo declaran... porque no es bueno exponer nuestro costado sensible y también es cierto, que no todos los que dicen llorar, realmente lo hacen.
Todos caminamos una calle angosta... algunos se dejan arrastrar por los demás, otros se detienen y los empujan, muy pocos se desplazan lentamente por los costados y una gran mayoría, corre hacia la meta, sin saber exactamente que le espera o si esta en condiciones de soportar el ritmo. El agotamiento se presenta de muchas maneras y con desesperación, buscamos recursos que nos permitan seguir en carrera, incluso, cuando el fantasma de la soledad comparte nuestra cama, se sienta a la mesa, nos acompaña sin amedrentarse, aún sabiendo que rodeado de tanta gente no debería tener un sitio... pero es fantasma... es etérea... se fusiona con nuestra espalda y no la vemos... pero pesa!.
 Cuando Dios creó al hombre, dijo: "No es bueno que el hombre este solo, yo haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18) y más allá de las creencias religiosas, filosóficas o de cualquier índole, la conclusión es que nos necesitamos... pero nos combatimos, las relaciones se presentan como enfrentamientos en los que se miden pérdidas... una pena!!!. Todo pasa, a pesar de los esfuerzos por retener el tiempo, por "parecer" que somos mejores, por buscar ideales. La mayoría nos olvidamos que los recuerdos más lindos, son los compartidos, los que estaban cargados de sentimientos y no tienen valor material... no se compran ni se venden, nada artificial los estimula o los fomenta. Algunos creen que la felicidad esta en otro lado y la buscan con desesperación... a cualquier precio... pero un momento de emoción les demanda un tiempo irrecuperable... los sentimientos nobles enaltecen, purifican, nos dan esas dosis de felicidad auténtica, artesanal y genuina. En este pánico masivo al posible dolor, se promueve una regla fundamental... "JAMÁS TE ENAMORES"... y todo se vive como un partido de fútbol, donde debes cuidar tu arco, vos y tus seres allegados son tu equipo, entonces salís a gambetear, se supone que de tu habilidad, coraje y capacidad para armar las jugadas, depende que tu arco (corazón) quede invicto... entonces, así vamos... nos preocupamos tanto por la defensa que, ya no importa llegar al otro arco... y quedamos solos a la defensiva... 
 Enamorarse, comprometerse, confiar, cuidar, esperar... SENTIR... son verbos archivados, vedados en esta cultura de corazas, tarjetas de crédito, conteos de calorías y frivolidades varias... ¿Es bueno que el hombre/mujer este solo/a?...