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miércoles, 8 de agosto de 2012

¿El corazón o la cabeza?


Estoy en mi presente consensuado,
reescribo esas páginas borradas,
difícil decisión la que se cierne...
buscando las razones acertadas.

La simple conclusión... y la osadía,
la eximia reflexión... y las pasiones,
rompiendo las barreras de lo impropio,
me dejo seducir... sin más temores.

No importa lo que digan... soy mi fuerza,
recorro mis pasillos interiores,
me juego el corazón o la cabeza,
los sueños o el amor... las decisiones.

Un pacto espiritual... o razonado,
los brazos de promesas... o los mudos,
la nueva afirmación... o la pendiente,
la aurora o el ocaso... mi refugio.

¿Me bajo en esta vuelta... o lo espero?
¿Desoigo mi letargo... o lo incito?
Mi tiempo va corriendo... y yo camino,
descorro este final sobre un principio.

Norma Marchetti
8/8/12


domingo, 5 de agosto de 2012

Humana


El punto de partida es doloroso,
de mente y corazón es el litigio,
se inclina la balanza... soy humana,
en búsqueda incesante de equilibrio.

Me aprieta el corazón acongojado,
mi lado más sensible y desvalido,
se suman los motivos terrenales,
un nuevo temporal... y este frío.

Estuve tan dispuesta, que fui frágil,
pospuse dignidad y fue un delirio,
hoy cargo las mochilas de mis actos...
enfrento la verdad... no es el destino.

Las cartas ya jugadas... y otra chance,
hoy sola con mi voz en mis oídos,
el costo es muy alto... yo no pago,
hoy busco la equidad...no me resigno.

Apuesto a los pilares... mis dos piernas,
aplaco mis latidos comprimidos,
mi tiempo de bondad dejó este hueco,
no voy a someterme... no claudico.

Hoy soy lo que trasluzco... y lo que oculto,
mi cuota de dolor y mi entereza,
un día... una lección... mi frente en alto,
orfebre y artesana de mis huellas.

Norma Marchetti
5/8/12







viernes, 3 de agosto de 2012

Sin más esperas.


Albergo la ternura entre mis manos,
la cuota de piedad... y la de olvido,
camino en la cornisa sin arneses...
estoy recuperando mis dominios.

Empuño mi verdad con mano diestra,
mi oído esta afirmado en mis latidos,
me voy a reinventar desde el inicio,
me aparto de las sombras sin sentido.

Las voces son de otros... solo escucho,
mi frente y corazón vuelven a proa,
el tiempo de renuncias fue depuesto...
me abrazo los aciertos de otra forma.

Me encuentro en una curva del destino,
en plena mutación... sin más esperas,
me elevo a lo más puro de mi centro...
me voy a conciliar con mis ausencias.

Estoy en mi interior... pasión y fuerza,
la justa dimensión de mi equilibrio,
me abro a la demanda de mis sueños...
voy a reafirmarme en mis motivos.


Norma Marchetti
3/8/12

Autoexigencia.


Tal vez, sea la lluvia y su indeclinable crepitar... tal vez, este frío insostenible para algunos y tan manejable para otros. Tal vez, sea esta melancolía de ventanales mojados y pies fríos... no sé...
 Algunas veces la vida te enseña que lo crees una verdad indiscutible en determinado momento de tu vida... es simplemente un pensamiento erróneo en otra etapa de la vida... que este invierno que tanto repudio en mi adultez, en mi infancia, me traía la satisfacción de acurrucarme bien calentita en mi cama. Yo pensaba que el amor era indiscutiblemente eterno... y no es así, pensaba que la mejor manera de amar, era incondicionalmente, sin egoísmos y a pesar de tener cierta coherencia, es curioso escuchar a personas que constantemente insisten en que la incondicionalidad del amor, es debilidad... se traduce en a necesidad de la persona que ama en busca de aprobación y reciprocidad... ¿curioso?... ¿Totalmente cierto?... ¿Dónde esta la equivocación?... Algunos opinan que no es necesario reflexionar sobre estos temas... el ritmo de vida no corre en concordancia con esta pérdida de tiempo innecesaria. Así dejamos de preocuparnos por los que sentimos y generamos... nos aturdimos... nos sacudimos las responsabilidades en el patio del vecino. La autoexigencia, no pasa por ser mejores personas... amar con intensidad, amar lo que tenemos y la posibilidad de mejorar con el esfuerzo diario... NO!!!... de ninguna manera... la auto exigencia pasa por ser como alguien a quien los demás admiran... por tener determinada cantidad de bienes materiales... por conservar la juventud eterna a cualquier precio, porque la experiencia de vida no cuenta... todo entra por los ojos y debe ser estéticamente agradable, aprobado por la mayoría o destacarse por original. Y yo me pregunto... ¿Qué pasa cuando los parámetros impuestos se tornan prácticamente inaccesibles?... uno deja de cotejar sus valores para sentir que no se esta a la altura de las circunstancias y todo se desdibuja, lo posible, carece de valor... alguien siempre nos recuerda los faltantes... y nos creemos que somos ESO... un postulante al título de "perfecto", que obviamente, jamás va a tener acceso.
 Por muchas razones absolutamente necesarias e inclaudicables... me declaro en rebeldía contra esta imposición banal... después de todo, la vida no ofrece garantías, la idea de perfección depende del demandante o espectador... por lo tanto es relativa.
 Admitamos que todos sentimos la necesidad de amar, ser amados, valorados y respetados.
 Quererse, respetarse y valorarse... sin que eso implique un culto narcisista!.