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domingo, 4 de julio de 2010

Si esto no importa… Infrinjo mi propia desidia y recelo, cuando adiós se dice perfilando el miedo. Le ofrezco el creciente rocío del prado, la flor más celada del néctar buscado. Bogo en las vertientes que sesgan los versos, dimito minutos bajo el mismo cielo. Mis ojos que hablan tal vez otro idioma, se expresan silentes buscando la estrofa. Nada es tan heroico como el alma eterna, que increpa sin miedo reflejando penas. Yo sigo los pasos de la luz que engendra, una cara blanca a esta luna nueva. Tal vez no podía… o era necesario, para abrir la puerta del jardín soleado. No pido indulgencia, todo está asumido… mi brújula vuelve al norte perdido. Mis letras se graban solas en las hojas… corazón que dicta desde la congoja. ¿Por qué ya no llegan mis brazos al fuego? ¿Por qué no me guían por el río bueno? ¿Por qué no se escucha su voz en la nada?... ¿Por qué el sol no cubre otra vez mi cara?... ¿Por qué?... ó… ¿Hasta cuándo será tan confuso?... la noble demencia de los dedos truncos. Mi sangre detiene su curso… y se frena, ¿Qué haré con el brillo puesto en mi diadema?... ¿Qué haré con el eco que tuerce la historia?... ¿Qué haré en el vacío si esto ya no importa?... Norma Marchetti 4/6/10 http://www.youtube.com/watch?v=GPkdW0sH37w&feature=channel

sábado, 3 de julio de 2010

Ahogadas de letras Noble la inocencia, profano el encierro, la ira en el risco desglosando el cerco. No andaré sola sobre este desierto… vuelan mis gaviotas de plumaje etéreo. Frágil voz de de plata que anida expectante bajo la escalera de lo inquebrantable. Vestigios de antaño doblegan la apuesta, rompiendo el designio de su luz gemela. Marfil de la noche que el fuego rebasa el carril de un temple sellado en la causa. Se desprende el lazo gris de la ignorancia, bajo aquellos ríos plagados de causas. Y dejo el silencio sobre las paredes, que albergan recuadros sobre los simientes. Y dejo aquel libro que escribió la vida en las hojas ocres que vestían los días. Tal vez esa roca que irrumpe en el valle origine el lecho junto a los desplantes. La fe oprime el pecho… quieto y desvelado, tras el trino errante que surca los lagos. No dejes mis manos ahogadas de letras, Colgadas del techo junto a las miserias. Bendita la vida… lejano el deseo… pudiera tomarme las manos sin miedo. La pena se expande frente a mis pupilas… prefiero ese verso de la letra henchida. Ahora se frena en la frase amorfa… canción del inicio cargada de gloria. No sé cuanto falta de camino austero, no sé si ha podido cotejar mis hechos. Agito mis alas y me quedo inerte… el cansancio acucia sobre los grilletes. La espada de un ángel trayendo victoria, al fuerte infortunio que pintó la historia. La gema, un diseño pintado sin daño, se aclara en los sueños y los desencantos. Palpita una copla de aliento ligero, sobre la admirable doctrina del tiempo. Apacigua el fértil ritual del bramido… descansa el creciente sentir del hastío. A la vera estaba plácido en su limbo, como un recio acorde de sonar furtivo. Al viento, a la noche, a la voz serena… arpegio afinado que aguarda la vuelta. Norma Marchetti 29/6/10 http://www.youtube.com/watch?v=Y1dH3qa_k74&feature=channel