En la hojas de mi libro... tu poesía,
en las manos de los sueños... la caricia,
en la lluvia escalofríos... tu mirada,
en la noche soledad... desesperada.
En mi cielo imparcial... tu estrella,
en el brazos de bondad... mis venas,
en la costa de pasión... tu tiempo,
el el tacto de bondad... yo espero.
En mi extraña rebeldía... es la meta,
en mis versos cristalinos... la leyenda,
en mi abrazo de vacío... complemento,
el regreso hacia el inicio... otro intento.
En la gruta de mi fe... tu complacencia,
en mi pecho sin razón... va tu presencia,
el suspiro que me eleva... tu dulzura,
en las vueltas del reloj... va mi premura.
Cuando vuelvo a renacer... de tus cenizas,
cuando vuelvo a revivir... color de un prisma,
cuando quieras estaré... fue mi promesa...
cuando quieras volaré... abre tu puerta.
Norma Marchetti
11/6/11
traductor
sábado, 11 de junio de 2011
martes, 7 de junio de 2011
Fe en los pasos.
Le abro las ventanas a la vida...
le cuento muy bajito que estoy viva...
Me pinto margaritas en las manos...
los pétalos del tiempo son escasos.
Las letras son los hilos bien trenzados,
lo cierto es que el momento es indicado.
Las hojas del ballet... libro de otoño,
son libres al volar en ocre y oro.
y corre hacia la brisa en melodía...
el cuerpo es esa esencia florecida.
La gota es cristalina sobre el pasto...
lo nutre y lo libera del letargo.
Abraza y es de abrazos y es de llamas,
la tregua se hizo al fin de mil palabras.
Los labios se han bordeado de poemas...
los ángeles no se mueren por sus pena.
Protejo a la ternura en las pupilas,
descubro esa pasión que el pecho anida.
Caricias de la voz que arrulla el llanto...
la excelsa aleación de fe en los pasos.
Norma Marchetti
7/6/11
le cuento muy bajito que estoy viva...
Me pinto margaritas en las manos...
los pétalos del tiempo son escasos.
Las letras son los hilos bien trenzados,
lo cierto es que el momento es indicado.
Las hojas del ballet... libro de otoño,
son libres al volar en ocre y oro.
y corre hacia la brisa en melodía...
el cuerpo es esa esencia florecida.
La gota es cristalina sobre el pasto...
lo nutre y lo libera del letargo.
Abraza y es de abrazos y es de llamas,
la tregua se hizo al fin de mil palabras.
Los labios se han bordeado de poemas...
los ángeles no se mueren por sus pena.
Protejo a la ternura en las pupilas,
descubro esa pasión que el pecho anida.
Caricias de la voz que arrulla el llanto...
la excelsa aleación de fe en los pasos.
Norma Marchetti
7/6/11
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