traductor
viernes, 9 de septiembre de 2011
Solo hay una vida.
Abrígame en la vida que te brota,
desbordame de amor en mis derrotas.
Comprime en tu interior... y luego suelta,
la dulce seducción de tu vehemencia.
Ofréceme los ojos para verte,
concédeme el segundo se cierne.
Extiéndeme tu mano en la neblina...
acércame el abrazo que pedía.
Confiésame el secreto más guardado...
explica al corazón cual es el trato.
Invítame a la noche inesperada...
enséñale mi nombre a tu almohada.
Palpitame el fervor en dos palabras,
alcanzame en la estrofa que faltaba.
Cultiva en mi sonido melodías...
que hablen de verdad y bienvenida.
Acuéstate en la hierba, en el ocaso,
impregana los colores entre tus brazos.
Rodéame al final de la jornada...
que solo hay una vida... y se me escapa.
Norma Marchetti
9/9/11
lunes, 5 de septiembre de 2011
Desdice sus designios
Con la frente bien en alto y las pupilas al cielo…
las manos son la cascada que se confunde en su pelo.
La templanza es la sonrisa que se dibuja en su cuerpo
y los finales no llegan porque no termina el cuento.
Y lo abraza por la espalda mientras lo cubre el silencio,
y aprende a ser espera en la rima de sus versos.
Y vuela con gran altura, hasta las puertas del alma…
y con la paz lo acaricia pintando todo de alba.
Y reúne a los poetas que destinaron estrofas…
y envuelve en su figura otro tramo de la historia.
Y se atreve a ser su fuerza, su razón… y su destino,
como diamante azulado que desdice sus designios.
Describe el camino interno en las letras que amalgama,
comienza en la senda noble en la ternura que abraza.
Acomoda y es visible… como pisada en la arena…
y en su interior va creciendo una flor de primavera.
Descorre su velo gris… y es altura en su linaje…
cobija su sueño errante mientras comienza su viaje.
Rescata en el tiempo el fuego tan oculto y comprimido,
como las olas que rompen sobre el muelle su bramido.
Norma Marchetti
28/8/11
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

