Cuando los años pasan y los sueños se nos quedan marchitos en la piel y en el corazón... cuando la visión se oscurece en el hollín, de lo que quemamos en cada renuncia... es ahí, cuando entendemos que no importa cuanto quede por vivir, sino como queremos vivir. Y entonces los recuerdos son hojas de un libro, y aprendemos a abrirlo y cerrarlo a voluntad... y en el frío de la decepción queda lo inútil y descartamos lo irreal, porque nos roba el tiempo y se burla de toda esperanza. Y la vida sigue... y la elección es un privilegio que asusta y acorrala... algunos huyen y pretenden que no saben... otros asumen riesgos.
y nada de lo previsto es garantía y la vida te sorprende... y los pasos de otras personas se agregan a los tuyos y compartís momentos que difieren en intensidad, pero nada es ignorado y todo lo que pasa a nuestro lado nos afecta y algunos nos acompañan y otros desvían sus rumbo... y los senderos se abren y alejan. Cuando esto sucede, yo no quiero decir, como dicen muchos que todo es necesario, algunas situaciones, no son imprescindibles, pero de todas formas suceden... yo entiendo que la gente no es descartable y las explicaciones no son innecesarias... todo debe cerrarse o no, pero en el caso de concluir un ciclo siempre deben ponerse las cartas sobre la mesa y no voy a justificar los silencios.
Como conclusión... entiendo que hay personas a las que uno debe proteger... incluso de uno mismo y otras a las que uno debe acomodar a un costado y seguir porque la verdad, la realidad, es menos cruel que diez maravillosas mentiras.
traductor
miércoles, 10 de agosto de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
Que no daría...
Que no daría yo porque comprendas...
que no daría yo por tu ternura.
que si en mi voz de letras,la locura
hallo un idioma sutil en lo distante,
es porque quise llegarte con la aurora
y vestirme con mi piel en los detalles.
Que no daría yo por por ser un libro...
y que me leas sin errores y de a poco.
Que no daría yo por ser tu verso...
y que me escribas así... bien a tu modo,
cuando la noche prepara la cena...
y el perfume de tu piel no me sea ajena.
Que no daría yo por ver tus manos...
esas que ya he visto y no he tocado.
Que no daría yo por ser camisa...
y abrazarte así... cuando te vista,
cuando roce de tu espalda sea el acierto,
cuando me deje entre tu pecho mi comienzo.
Que no daría yo por ser tu estrella...
o la luna que de luz golpea tu puerta.
Que no daría yo por ser tu almohada...
y que me cuentes lo que dices a tu cama,
lo que callas... lo que añoras... lo que lloras,
lo que vives en tu sueños a estas horas.
Que no daría yo por por ser tus ojos...
poder mirarme en el espejo de estos otros.
que no daría yo por ser pulsera...
y que me lleves en tus brazos donde sea.
que no daría yo... que no daría...
para habitar tu corazón toda mi vida.
Norma Marchetti.
11/7/11
que no daría yo por tu ternura.
que si en mi voz de letras,la locura
hallo un idioma sutil en lo distante,
es porque quise llegarte con la aurora
y vestirme con mi piel en los detalles.
Que no daría yo por por ser un libro...
y que me leas sin errores y de a poco.
Que no daría yo por ser tu verso...
y que me escribas así... bien a tu modo,
cuando la noche prepara la cena...
y el perfume de tu piel no me sea ajena.
Que no daría yo por ver tus manos...
esas que ya he visto y no he tocado.
Que no daría yo por ser camisa...
y abrazarte así... cuando te vista,
cuando roce de tu espalda sea el acierto,
cuando me deje entre tu pecho mi comienzo.
Que no daría yo por ser tu estrella...
o la luna que de luz golpea tu puerta.
Que no daría yo por ser tu almohada...
y que me cuentes lo que dices a tu cama,
lo que callas... lo que añoras... lo que lloras,
lo que vives en tu sueños a estas horas.
Que no daría yo por por ser tus ojos...
poder mirarme en el espejo de estos otros.
que no daría yo por ser pulsera...
y que me lleves en tus brazos donde sea.
que no daría yo... que no daría...
para habitar tu corazón toda mi vida.
Norma Marchetti.
11/7/11
lunes, 4 de julio de 2011
Mi último intento...
Y aquí te va mi último intento,
en letras de mi sangre lo escribí.
Casi mortecino... con poco aliento,
te lo dejo y miro hacia donde ir.
Y el mundo se me cae... voy resignada,
aunque me cueste el alma, lo tengo que asumir.
Y que Dios decida... estoy ya muy cansada,
muy débil, opacada... no se ya que decir.
Y es última vez... no vuelvo ya a tu puerta,
yo voy por mis pedazos... los quiero ensamblar.
Creí... pero no importa, te regalo la espera,
los versos, las angustias... lo falto que entregar.
Yo sé bien lo que soy y lo que he sido,
yo se lo he intentado y lo que di.
Yo sé que no alcanzó... no fue el destino...
tal vez nunca me tengas... que sea así.
Y allí dejé, mi amor, lo que me queda...
el resto entre las lágrimas se fue.
Tomalo o es adiós... aunque me duela...
quedate con mis sueños sin después.
Mi cuerpo transparente es tu templo...
mis manos son azules en tu frío.
Tu voz es afonía en mi lamento...
te abraza en la mentira un laberinto.
Tal vez tendrás mejores... no me importa,
tal vez tendrás peores... tu elección.
Pero sabemos bien que no habrá otra...
que pueda lo que yo pude con vos.
Y aquí te va, señor, mi último intento...
después ya no habrá más fidelidad.
No cuenta para mí si fui desvelo...
hoy pesa para mí que ya no estás.
Yo sé que el amor cambia de forma...
no sé si el tren te deja en este andén.
Si te acordás de mí... soy esa Norma...
un Lázaro en en tus letras... una vez.
Norma Marchetti
4/7/11
en letras de mi sangre lo escribí.
Casi mortecino... con poco aliento,
te lo dejo y miro hacia donde ir.
Y el mundo se me cae... voy resignada,
aunque me cueste el alma, lo tengo que asumir.
Y que Dios decida... estoy ya muy cansada,
muy débil, opacada... no se ya que decir.
Y es última vez... no vuelvo ya a tu puerta,
yo voy por mis pedazos... los quiero ensamblar.
Creí... pero no importa, te regalo la espera,
los versos, las angustias... lo falto que entregar.
Yo sé bien lo que soy y lo que he sido,
yo se lo he intentado y lo que di.
Yo sé que no alcanzó... no fue el destino...
tal vez nunca me tengas... que sea así.
Y allí dejé, mi amor, lo que me queda...
el resto entre las lágrimas se fue.
Tomalo o es adiós... aunque me duela...
quedate con mis sueños sin después.
Mi cuerpo transparente es tu templo...
mis manos son azules en tu frío.
Tu voz es afonía en mi lamento...
te abraza en la mentira un laberinto.
Tal vez tendrás mejores... no me importa,
tal vez tendrás peores... tu elección.
Pero sabemos bien que no habrá otra...
que pueda lo que yo pude con vos.
Y aquí te va, señor, mi último intento...
después ya no habrá más fidelidad.
No cuenta para mí si fui desvelo...
hoy pesa para mí que ya no estás.
Yo sé que el amor cambia de forma...
no sé si el tren te deja en este andén.
Si te acordás de mí... soy esa Norma...
un Lázaro en en tus letras... una vez.
Norma Marchetti
4/7/11
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