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viernes, 11 de noviembre de 2011

Deja tu perfume...

Abráza en la calma,
funde mis colores...
búscame en los ojos...
despierta pasiones.

Desgarra los miedos,
camina despacio...
llena de caricias
los rincones blancos.

Ábrete a la aurora...
marca tus pisadas,
deja tu perfume...
dibuja mi espalda.

Arriesga... es el día,
Yérguete en la apuesta,
reclama al destino...
la vida que resta.

Mira nuevamente...
con otra mirada,
busca en las promesas
solo una palabra.

Expande la fuerza
que corre en tus venas,
reescribe ese verso
que ayer fuera pena.

Abre tu ternura...
rompe la coraza,
palpita sin miedo...
te espero mañana.

Norma Marchetti
11/11/11

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sentirse en calma.

Despierta la luz en mi cielo abierto,
un rayo de paz... un rincón selecto,
aurora boreal que se abre al viento...
la dulce señal que derrota el miedo.

Casi una sonrisa sobre mi mañana...
la fascinación de sentirse en calma,
solo mi verdad, un verso azulado,
la tenue quietud a orillas del lago.

Y crecen las ansias de soñar futuro,
allanar caminos... destruir los muros,
desnudar la tarde detrás de un ocaso...
albergar la noche dormida en los brazos.

Caminar tan sola que quede un espacio,
convertir las sombras en un sueño blanco,
palpitar la vida que se muestra abierta...
avanzar liviana por la misma senda.

Me abrazan las alas que tenía plegadas,
hoy vuelvo a mirarme de nuevo a mi cara,
cuando el sol me abrigue y ondule mis manos...
crecerán latidos... ritmo alborotado.

Norma Marchetti
9/11/11

lunes, 7 de noviembre de 2011

Que tal vez mañana...

Y se suceden los días
como cuentas de un rosario,
como esa arena que cae
cuando el reloj se ha girado.
Cuando el silencio reclama,
cuando la paz se hace etérea
en los confines del cuerpo,
en la verdad que no llega,
en la reserva que agota
cada esfuerzo cotidiano,
cada plegaria a su tiempo
en un latir más pausado.
Voy en busca de mi tiempo
a rearmarme entre cenizas,
a pisar un suelo firme
a ganarme otra salida,
hasta abrirme al universo
con la fe que antes tenía.
Soy mi propia voz
que suena en el hueco
de las horas solas
al final del cuento,
que no dice nada,
que se ha borroneado,
que no tiene un orden
ni un final pensado.
Aprendo del tiempo
que muestra otra cara,
que dice...- No importa,
que tal vez mañana...
vendrá un día nuevo
a besarte en calma,
sin las vanidades
de falsas palabras.
Y aquí sin rencores...
me encuentro callada,
y camino sola
en busca de nada,
que la vida es todo...
y el amor... espera,
porque se que un día
estará en mi puerta.

Norma Marchetti
7/11/11