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martes, 4 de agosto de 2015

Ese irrespetuoso instinto del hombre


Abriendo ventanas, estirando el tiempo,
el aire fecundo se alberga en mi cuerpo.
Una voz interna me llora de a ratos...
corazón sensible sin puños cerrados.

Soy un ser extraño fundido en la arena,
de azorados ojos por tanta violencia.
De intuición alerta cubriendo mis poros,
de brazos caídos... de activo retorno.

Ese irrespetuoso instinto del hombre,
que lleva al abismo lo que se le opone.
Y yo a contramano, cansada... abatida,
busco mis motivos en introspectiva.

Tal vez no lo entienda... o quizás no quiera,
fiel a mis razones... aunque no se pueda.
Presente en la ausencia de miradas frías,
ausente en la afrenta donde no hay valía.

Soy la flor silvestre de simple apariencia,
esa brisa suave que a veces se enerva,
un sonido agudo de sonrisa y llanto,
extraña inocencia para tantos años.

Norma Marchetti
4/8/15



 

domingo, 5 de julio de 2015

Espejos


Detrás de los sentidos... y en paralelo,
las musas siembran rimas en los avernos,
de los disfraces turbios... de sus brazadas,
de la belleza, el brillo de una mirada.

El tiempo es la distancia hacia otro día,
sus huellas son segundos en la empatía.
Aguadas acuarelas gestan paisajes,
sus manos, son tallos nobles que exhalan arte.

Un vuelo introspectivo de fe y victoria,
lugares tan personales como su sombra.
El miedo es la mazmorra en la ceguera,
un humo oscuro y denso como la hiedra.

Las castas, las jerarquías, las diferencias,
los gritos más reprimidos... y los que alteran.
Las caras que nuestra esencia no reconoce,
espejos de lo que somos, en otras voces.

La historia, esas raíces y sus creencias,
las ramas de un mismo árbol que se disgregan.
No somos más que otros tantos... ni mucho menos.
tan solo somos los frutos de los que fueron.

Norma Marchetti
5/7/15





jueves, 14 de mayo de 2015

Me curo las alas para un nuevo cielo.


Con pies desgarrados sobre un tiempo frío,
con llagas e insomnio, soledad y hastío.
Con ojos sin llanto... secos de sentidos,
con manos dolientes, sangrando motivos.

Con dagas clavadas murieron mis sueños,
piernas mutiladas sin fuga ni intento.
La hemorragia interna de fluir funesto,
extirpó mis alas... mis años más tiernos.

Corté esa cadena unida a la estaca,
madera de astillas, duras... afiladas.
Vestí mi armadura... gélida y pesada,
sus bordes internos también laceraban.

Con miedos de niña en un mundo cruento,
doblada columna de dolor abierto.
Vidas de otras vidas, batallas sin gloria,
pequeños comienzos... austeras victorias.

Y aquellas miradas hijas de mi vientre,
eran los motivos lejos de esa muerte.
Rompieron mi tumba, tomaron mis manos,
me dieron la vida que les había dado.

Gente de nobleza cruce en mi ceguera,
tomaron mis hombros, abrieron mis puertas,
secaron mi llanto, sacaron mis vendas,
filtraron las luces para que yo vea.

Cansada, aturdida, triste, complicada,
buscando ideales... la frase indicada.
Un hombre, su fuerza, mi reflejo interno,
me curo las alas para un nuevo cielo.

Creciendo a destiempo, lista, contenida,
enfrentando al mundo con una sonrisa,
hundiendo flaquezas en sus brazos tiernos,
su sabiduría impulsa mi acierto.

Norma Marchetti
14/5/2015
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martes, 21 de abril de 2015

De frente al murallón...


Un hálito especial... se expande el pecho
se muta en el semblante y vericuetos.
Un gesto en la estrechez de las distancias,
el reto es la vivencia entre otras almas.

Segundos, y un latir tañido en bronce,
el péndulo implacable que se corroe.
De frente al murallón... el desafío,
escollos desmembrados y transgredidos.

Las manos que trabajan, es a destajo,
el puente de la unión... y un río abajo.
El lema es no entregarse a la derrota,
son vallas de metal... unas tras otras.

Un mimo, una versión más mesurada,
un manto amortiguando de partes blandas.
Escudos que defienden esa inocencia,
batallas tan brutales como su arenga.

Las flores de malvón en la apertura,
acuosos de dolor... ojos en fuga.
La vida introspectiva y la superflua,
el cerco acorazado de una silueta.

Modelos acuñados desde la infancia,
la suma de experiencia y la templanza.
Un coto en lo admisible de una historia...
la breve trascendencia en las memorias.

Norma Marchetti
21/4/15