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viernes, 29 de julio de 2016

Tan iguales y diversos...



En el centro de los tiempos,
 en el borde del ocaso.
En el sonido del agua
que armoniza este espacio.

En las verdades que intuyo,
en los ribetes sinceros,
en los gestos invisibles,
microsencibles... certeros.

Voy a aquello que es abierto,
una escalada hacia eco.
La brisa-abrazo del otro
y el motivo de este reto.

Voy al color desplegado
y a las sonrisas sin caras,
a los portales que advierto
al clarear de la alborada.

Los pasos se ponen torpes
en lodazales de miedo,
y  veo solo la espina
en la penumbra del huerto.

Bajo esta arena de años
y al pasar por su angostura,
se me esclarecen los años
de mi dorsal curvatura.

Comienzo en cada mensaje
voy respirando una vida.
En el clamor de los pasos
se armonizan las posturas.

Aspiro en las perspectivas
ese neutral equilibrio,
que no es bondad ni vengaza...
solo respeto y alivio.

Tan iguales y diversos...
tan disomantes y a ritmo,
como la noche y sus trajes...
como estelar infinito.

Norma Marchetti
29 de Julio de 2016

domingo, 19 de junio de 2016

Sin raza ni arengas


En esa postal que pinto el ocaso,
ávida del río que abraza su encanto,
presa de ese cielo que infringe su tono,
viste de rosado, de salmón y oro.

Aves que se alejan huyendo del frío,
coros y aleteos... cadencia e instinto.
Luces y veleros... flujo colorido,
guardianes mis ojos, fijan ese exilio.

Otros días pasan a través de un vidrio,
libros y silencio... calidez y alivio.
Un té con tostadas en un mundo interno,
afuera la lluvia que danza en el viento.

La paz en el pecho, la fe en la conciencia,
los polos opuestos se arriman...intentan.
El mundo y sus nubes de turbias ideas,
se torna más claro al nacer las nuevas.

Ejército blanco, infante e impúber,
vuelven a la tierra a clarear las urbes,
sufren por la vida que se extingue a ciegas,
buscan las raíces... y las regeneran.

Ellos son futuro sin arma y cadena,
ellos son la sangre de una nueva era,
ellos hoy son hijos, hermanos, escuelas,
nosotros, las manos para que abran puertas.

Respeto a la vida sin raza ni arengas,
un mundo sin poses, esclavos... ni guerras.
Aprender de otros, compartir la senda,
desandar caminos hasta que florezca

Norma Marchetti
19/6/16

lunes, 9 de mayo de 2016

En los sonidos vacíos.


En el agujero infinito,
en la distancia de todos,
en los sonidos vacíos, 
en los aludes de lodo.

En la incoherencia del tiempo
que me ancló en esos puertos.
En el zumbido afilado
de las varas del recuerdo.

En la afluencia de ríos,
en el rincón no deseado,
en la apariencia sin nombre,
en los sueños desmembrados.

En la versión  más  errónea,
en la visión del esclavo,
en las palabras sin forma,
y en las ofensas  al paso.

En la versión más extraña
de una historia sin milagros.
En retorcidos pasillos
que llevan a ningún lado.

Cuando me faltan las piernas
y mi escape se ironiza,
cuando el amor se acobarda
y se pone de rodillas.

Cuando todo se hace eco
y me sangran los oídos,
cuando faltan pulsaciones
y se mueren los latidos.

Allí se mueren de pena
los que viven en el limbo,
los poetas, soñadores,
Inocetes y benignos.

Norma Marchetti
9/5/16

sábado, 7 de mayo de 2016

Para no darte nada.


A veces ya no quiero tomarte de las manos,
no quiero ni encontrarte en esta humanidad,
y me salgo del juego con las manos heladas,
y vuelven esas ganas de huir sin vacilar.

Y soy esa ceniza que se desarma al viento,
que se mete a la nada, que no se deja ver.
Y soy esa triteza que se muere aferrada
al murmullo del río que pasa y ya se fue.

Y quiero ser ausencia para no darte nada...
y quiero ser historia para no oirte mas.
Y quiero estar a solas con toda mi vehemencia,
y quiero despertarme del sueño a la mitad.

Fugarme al universo y verlo a la distancia,
perderme en los colores, hallar algún lugar,
abrirme las fronteras, negarte los abrazos,
negarte lo que sobra, guardarme la verdad.

Equilibrar el peso, perderte y que no duela,
cerrarte los oídos, que vuelvas a esperar,
meterme en los espacios escuetos y tranquilos,
que vuelvas sin mis pasos... no voy a caminar.

Norma Marchetti
7/5/16