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viernes, 10 de diciembre de 2010

Afinando el pulso Me elevo al dolor... lo enfrento en su lengua, le cargo la cuota de real presencia. No temas, no calles... soy de piedra y fuego... coraje y caricias cargadas de sueños. Mírame a los ojos... esto es verdadero, no dudes, creeme... soy portal e intento. Tomame la mano... ya no habrá estrategias, ni bronca o coloquios nublando la brecha. Voy hasta tu puerta... muéstrame el camino, la noche no afecta en el plenilunio. Dos cosas te pido... escucha y observa, esto es importante... venzamos a medias. No existe enemigo en esta contienda, solo ganadores tornando a su tierra. El ritmo acelera sin tregua y con pausa, afinando el pulso sobre la balanza. Soy la pose firme que se ajusta al talle... esos pasos lentos recorriendo el valle. Ese instinto alegre que roba sonrisas... un abrazo enorme que cubre tu herida. Nada de arrebatos... lo veo muy claro... mi pulso más firme lacrando este pacto. Emoción de arenas doradas al viento... rebozan los muros del antiguo infierno. 10/12/10

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Estoy equivocada? Hoy... una tarde más... o menos, todo depende de para qué. Pensaba en lo extraña que puede ser la vida... aveces nos suceden cosas, que si las escuchamos de otro... seguro que no las creemos... o tal vez solo podríamos admitir solo una parte, por pensar que el resto solo es producto de la imaginación. Hay historias que atrapan por misteriosas... o mágicas, el problema es cuando nos envuelven en su torbellino y nos sumergen hasta límites impensados, donde la razón no tiene argumentos y las explicaciones no serían suficientes. Amores que se producen de manera irracional y perduran con la fuerza de los tangibles... y más. La mente nos lleva de la mano por los caminos marcados por la conciencia y el sentido común, pero el corazón, que no sabe de reglas y discursitos mediocres, se rebela y el tironeo es una lucha constante, en la que los románticos, siempre... y con cierto disimulo, dejamos que se aflojen un poco más las ataduras de ese incansable trabajador que nos mantiene con vida. Escribimos poemas, lloramos, armamos estrategias, nos aplasta la desolación... y volvemos a nutrirnos de ese poderoso brebaje que nos devuelve al apasionado intento de aferrarnos a otro día, porque representa otra oportunidad y por momentos nos deja tocar con la punta de los dedos a ese ser de luz que nos guía por el camino correcto, aunque en ocasiones, podamos sentir que todo se nos viene encima... como si fuéramos a contramano de las leyes establecidas. Entre mis prioridades, le doy un lugar muy especial a las leyes naturales que a mi entender, son normas establecidas por Dios, y como para mí, no existe sabiduría más plena y absoluta... todo lo demás pasa a un segundo plano, en el que afloran nuestros egoísmos y mezquindades de cualquier tipo. En definitiva... no existe mayor riqueza en el mundo que el amor correspondido y no existe otra llave que abra las puertas del paraíso... tal vez sea muy soñadora, ingenua... o cualquier otro calificativo que me describa, pero... ¿Qué puede hacernos sentir más plenos?... ese ensamble es único y su cuidado debe ser en extremo delicado, como a una delgada copa de cristal en la que se ha vertido la eterna unión de dos seres... más allá de los límites y la fragilidad del cuerpo y de cualquier otro razonamiento terrenal... ¿Qué puede ser más poderoso y perdurable a pesar de cualquier barrera o impedimento humano?... Si no compartís lo que digo, pensá en los que nunca se enamoraron, en los que jamás serán correspondidos, en los casos en que uno de los dos deja de existir... o simplemente en los que lo dejan pasar. ¿Estoy equivocada?... 9/12/10

martes, 7 de diciembre de 2010

Sus primeras formas Fecunda la estela del astro y su estela, cálida burbuja de cuidado y tregua. Plácidos los campos de tierras cautivas, exhalan aromas... se llenan de vida. Fusionan sonidos... visten los colores, derraman su sangre sobre viejos dones. El pelo que ostenta sol de primavera... la danza del viento sobre su violeta. Capullos salvajes... traslúcidas aguas, cuentas de una pena plasmadas en savia. Barrilete azul camino del alba... horizonte y fuego quemando la playa. Fatídica sombra expuesta al ocaso, caricias del valle sobre el río manso. Gotas de rocío corriendo en las manos, sudor de los bosques sobre pastos blandos. Besos de la luna... círculo dorado... ensamble del cosmos abriendo los brazos. desliza miradas... recorre lo eterno, ubica lo vano detrás de los verbos. Destina su dermis al lugar de gloria, que le pinta el óleo sus primeras formas. amanece y crece... cautiva... rebasa... se abre un arco iris sobre las palabras. 7/12/10
Una rosa roja Y después de todo soy solo esto... solo una mujer sola en un desierto. Soy solo el orgullo de saberme honesta... y sentir que puedo, aún sin respuestas. Sensible en los brazos de ternura expuesta, que ponen el pecho en valiente afrenta. Dura y resistente... coral y tormenta, caprichos del viento cansando mis piernas. Un collar de perlas y cintas de razo, el trueno en la lluvia que grita su llanto. Solo una caricia que besa miradas... una rosa roja flotando en el agua. Un estilo extraño... esquivo...asonante, protegiendo siempre desde lo distante. La ostra que oculta lo que crece dentro... el portal que se alza en blancos cimientos. De niñez sus sueños bordados de encanto, de mirada fuerte y coraje innato. Siempre entre la bruma buscando las luces... me aferro a lo oculto que brilla y seduce. Casi imperceptible... o algo altanera... dulce ante el dolor de un verso cualquiera. La música anida... me vuelvo sirena, y danzo en sonidos... vibro en su cadencia. La noche me enfrenta... no me paraliza, mis ojos se inundan con la espalda erguida. camino segura, con la frente en alto... corazón sensible de luna sin llanto. 5/12/10

jueves, 2 de diciembre de 2010

Murallas de miedo. Tempestad expuesta... palidez del alma, candidez y ensueño bajo de las llamas. La clemencia, el reto, la noche, el silencio... los pasos en sombras moviendo los dedos. Pérfido el destino que jugó sus piezas, tan negra su noche sin la luna llena. Demanda la cuota de su lazo eterno, perfila un suspiro atado al deseo. Mano en la escarcha de un frío invierno, telones y brumas corazón y fuego. La letra se escapa y busca el sendero, se entrelaza y cruza murallas del miedo. Callejón cerrado, se alzaba... oprimía, los brazos... bondades... mostrando salidas. Se abre una grieta y escapan palomas, con el horizonte creciendo en las olas. Vuelven de la guerra a beber del lago, cruzan el camino en un puente extraño. Buscan la mirada guardada en el cielo, guardan las estrellas bajo el sol abierto. Distiende y eleva... se expande su aura, el tiempo se entrega en esta redada. Entre voces blancas... transparentes ecos... el cosmos se abre... calma su universo. 2/12/10