El regreso es largo
Abro mi ventana y observo la tarde,
el viento que agita las hojas del valle.
Silencio y murmullo al mecer las hojas,
que se quedan quietas cuando la abandona.
Millones de letras y noches de insomnio,
gastado almanaque que se ha vuelto escombro.
Cubro el corazón con mi rosa blanca...
manchada de sangre por la herida hallada.
La paz que me abraza se vuelve bolero...
un tango agrisado del bulín primero.
Un llanto apagado... lágrimas de acero,
que no se derraman porque no ha de hacerlo.
La mano extendida duerme en mi bolsillo,
la palma retiene la voz del suspiro.
Y camino lento... el regreso es largo,
me he ido lejos detrás de un fracaso.
El pañuelo tiene esas 5 letras
que ocupa mi nombre segunda y tercera.
Un juego infinito... una sola regla...
"te quiero a mi lado cuando yo me muera".
Mi vida ya es mía, ya nada me ata...
es mía este tiempo y en algún mañana.
El hombre es esclavo, si al soltar cadenas...
obedece al amo por miedo y miserias.
Norma Marchetti
9/1/11
traductor
domingo, 9 de enero de 2011
El regreso es largo
Abro mi ventana y observo la tarde,
el viento que agita las hojas del valle.
Silencio y murmullo al mecer las hojas,
que se quedan quietas cuando la abandona.
Millones de letras y noches de insomnio,
gastado almanaque que se ha vuelto escombro.
Cubro el corazón con mi rosa blanca...
manchada de sangre por la herida hallada.
La paz que me abraza se vuelve bolero...
un tango agrisado del bulín primero.
Un llanto apagado... lágrimas de acero,
que no se derraman porque no ha de hacerlo.
La mano extendida duerme en mi bolsillo,
la palma retiene la voz del suspiro.
Y camino lento... el regreso es largo,
me he ido lejos detrás de un fracaso.
El pañuelo tiene esas 5 letras
que ocupa mi nombre segunda y tercera.
Un juego infinito... una sola regla...
"te quiero a mi lado cuando yo me muera".
Mi vida ya es mía, ya nada me ata...
es mía este tiempo y en algún mañana.
El hombre es esclavo, si al soltar cadenas...
obedece al amo por miedo y miserias.
Norma Marchetti
9/1/11
sábado, 8 de enero de 2011
Estructurado
Recetas que se ajustan a su modo...
caricias de papel pintado en rojo.
Besos dibujados en la arena...
borrándose en las olas cuando llegan.
Palabras que se suben a la brisa
perdiéndose en el aire que las guía.
Corazones recortados de algún diario...
triviales como gotas en los charcos.
Presencias sin sustancia ni sentido...
que habitan en su hueco revestido.
Promesas en el agua dibujadas...
que borran al instante de ilustrarlas.
Cuerpos bellos que se ajustan, a medida,
piel cuidada en la forma establecida.
pose frágil que se pierde en la mañana...
apariencias en escarcha laminadas.
La soberbia ataviando las figuras,
ahuecados por la forma y sus fulguras.
Intereses, pactos bífidos... desplantes,
displicentes en doctrinas relevantes.
Camino intachable... estructurado,
las puertas más sensibles se han cerrado.
El fuego fluye adentro y se derrama...
la nieve vuelve piedra toda lava...
Norma Marchetti
8/1/11

Durmiendo en su almohada
Blanca la destreza y mágico embrujo,
extiende los causes hasta lo profundo.
Avista la calle que pintó en sus cuadros,
revive los versos que escribió al ocaso.
Perenne e innato el genio se expande,
fraguando el acierto para cierto ensamble.
Cósmica y altiva... la esencia se presta,
después del ocaso de carmín... magenta.
Avista su vuelo, de brisa y cadencia,
excelencia y tino sobre otra presencia.
Sostiene un pimpollo suave entre sus manos,
las letras de sangre... su fuego sagrado.
El velo se ondula... trasluce... aletea...
vislumbra figuras de una panacea.
Parsimonia... espera detrás de las notas,
que se alinearon en las fuentes rotas.
Edredón que cubre toda la belleza
que oculta y reviste su canción más bella.
La paz ha bordado palomas doradas...
y deja caricias durmiendo en su almohada.
Norma Marchetti
8/1/11
http://www.youtube.com/watch?v=RFlZ2iZLh6A
miércoles, 5 de enero de 2011
De suave textura
La caricia vuela al portal del cielo,
el sol en su calma cobija el misterio.
La clave es el himno que suena en la bruma...
el sueño divino de suave textura.
Un ritual que inunda la plácida aurora...
detiene y renace pétalos de rosa.
Abraza el instinto más fuerte y agudo,
noches de verano sobre el mar profundo.
El viento se aquieta, vierte su perfume,
fluyen armonías cuando lo descubren.
Fascina, diluye, contiene, agiganta...
abraza en el fuego de su piel de magia.
Regala un suspiro disperso en la arena,
que proyecta al aire su portal de estrellas.
El tacto se imprime... pupilas de seda,
descuelga el abismo y lo deja afuera.
Mitiga en su pecho la frase incompleta,
buscando una excusa se alarga la brecha.
Se acurruca, ensambla... sorprende y eriza,
aprende a acostarse sobre su sonrisa.
Norma Marchetti
5/1/11
martes, 4 de enero de 2011
Cruzando el ocaso
Aminora el paso… se aplaca y serena,
el curso del río vence a la marea.
Se sienta y observa… se abraza al hechizo
que guardo en sus manos para el nuevo inicio.
Besa ese perfume que ronda en el aire,
aprisiona fuerte al sueño en su talle,
Acopla su tacto con sutil simpleza
y lo deja libre para que florezca.
Aprende y reprime el impulso innato,
de pedir justicia en un arrebato.
Las manos abiertas… los ojos sinceros,
el suave refugio para otro intento.
Transparente lazo que une lo atado,
dos diademas juntas cruzando el ocaso.
La cúspide guarda jardines soñados
y el brillo en el agua del sol reflejado.
Audaz o demente… personal o esquivo,
romántico, extraño… poderoso y niño.
Perfecta la forma, de un perfil exacto,
moldea en silencio el sensible pacto.
Hoy un arco iris se arqueaba en el cielo,
el ánfora guarda el color y el vuelo.
Un sonido suave se almizcla en el pecho,
que se descontrola al latir del eco.
Norma Marchetti
4/1/11
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