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viernes, 2 de diciembre de 2011

Te estoy esperando...

Te estoy esperando...
estarás mañana,
con el paso firme
romperás las vallas,
pararás el tiempo
y veré en tus ojos,
una llave diestra
sobre mis cerrojos.
Como abrazo tierno,
contendrás mi cuerpo,
yo seré respuesta
sobre los misterios.
Y vendrá la noche
con sus lentejuelas,
a poblar desiertos
desafiando arenas...
enfrentando al viento
y a los alacranes.
Y vendrás ahora...
en la hora nueva,
con los nuevos sueños
llenando carencias,
tomando del tallo
una historia nueva,
que tiene el aroma
de una rosa fresca,
bañada en rocío...
cuando el alba llega.

Norma Marchetti
2/12/11

jueves, 1 de diciembre de 2011

Caricia en espera

Y los pies avanzan entre la neblina,
su sombra, es la sombra sobre la retina.
Los pasos son lentos, el ritmo calmado,
la luz es muy tenue desde ambos lados.

Las horas se escapan sobre el calendario
y deja sus huellas como surcos claros.
Ya no se detiene, nada la aprisiona,
la vida no espera... y la deja sola.

El cielo le ha escrito un poema en blanco,
un abrazo etéreo... un rostro sin labios.
La espera, el silencio, vacío en el alma,
recortes de un sueño sobre la distancia.

Su brújula gira sin marcar el Norte,
sus brazos son fuertes como el horizonte.
Sostiene el legado que trae en su espalda,
retiene la historia que cuido en su falda.

Y deja que pasen ficciones impropias…
y busca un acierto entre tanta estrofa.
Frágil corazón… cubierto de rocas…
por la cobardía de quien no menciona.

Y ahora es presente de un día soleado,
y ahora es Noviembre que se fue cansado.
Y ya no claudica… es verdad y entrega…
ella es la silente caricia en espera.

Norma Marchetti
1/12/11

domingo, 27 de noviembre de 2011

Cuando abrace

En los brazos libres de los sueños,
y el crepitar de lluvia sobre el campo,
en el sonido breve de las hojas...
y la mirada tierna… en los labios.

En la palabra insomne de las letras...
en el momento oscuro de la noche,
en la belleza impune ante los tiempos,
en la dulzura impropia de los roces.

Con la exigencia lógica en los logros,
con la lección impuesta por la vida,
con la medida efímera de espacios,
con la potencia innata no asumida.

Tras la tormenta apócrifa del miedo,
tras los telones deslucidos y extirpados,
tras el fracaso inexistente sobre el hombro,
tras los versos que corrijo con mis manos.

Cuando vuelva la mirada y no este sola,
cuando sienta a mi diestra tus palabras,
cuando abrace y la distancia se haya ido,
cuando sienta los colores de tu espalda.

Norma Marchetti
27/11/11

jueves, 24 de noviembre de 2011

Me abrazo a mi alma.

Me siento a escuchar
los trinos del alba,
el leve murmullo...
al batir sus alas,
el perfume a lilas...
que deja la brisa,
el cielo y sus tonos
sobre mis pupilas.
Y la sangre es río,
lento... acompasado,
como una silueta
perdida en los años.
Y se mece suave
como hierba fresca,
tiñe de esmeralda
la naturaleza.
Y es agua que fluye
calmando el instinto...
y es cierzo y el lumbre
de un rincón vacío.
Su piel es corola...
frágil y serena.
Sus manos, la historia
que escribió sin tregua.
Despliega las alas
blancas del destino,
y es mariposa
que besa los lirios...
y candil de noche
en el cuarto oscuro...
donde las estrellas
no pasan los muros.
El paisaje es día...
observo callada...
yo cierro mis ojos
me abrazo a mi alma.

Norma Marchetti
24/11/11

Exijo respeto.

No guardo rencores...
soy perdón... silencio.
No quiero cambiarte,
te pido respeto.
Tal vez no te importe
haberme perdido,
tal vez no entendiste
lo que había pedido,
tal vez no apreciaste
que no quise herirte...
y trague palabras
por no verte triste.
No importa, es momento
de hacer las valijas,
y me voy muy lento
a buscar mi vida.
No sé entregar
a medias mis gestos...
y yo no extorsiono,
no me sumo al resto.
No busco limosnas,
ni un lugar ficticio,
no planto bandera
sobre el egoísmo.
Antes de juzgarme...
evaluá tus hechos...
¿Qué tanto me diste?...
¿Dónde estuvo el riesgo?...
Yo di una moneda
de una sola cara,
no encontré un lugar...
nunca lo encontraba.
No importa... yo sé
que he entregado todo,
que fui transparente...
a pesar de todo.
Con un muro enfrente,
enorme... infranqueable,
con las asperezas
de no valorarme.
No importa, lo acepto,
no era mi camino...
no soy esa luz
que se esconde al mundo.
Esperar que acepte
que te sobre el tiempo...
con mis libertades
atadas al cuello.
Pero ya no importa...
yo tengo mis sueños,
bien acurrucados
dentro de mi pecho.
yo sé del valor
que exige este reto,
Pero así lo asumo...
exijo respeto.

Norma Marchetti
24/11/11