Es muy difícil de explicar lo que no tiene lógica... ¿Verdad?
Me gustaría poder escribir, y que cada palabra sea la expresión más pura de lo incomprensible, de lo que solo puede sentirse, aunque el cerebro no procese muy bien las emociones.
¿Cómo transmitir lo que implica sentir una emoción?
Aunque tardé muchos años en entenderlo, algunas personas, tienen bloqueada esa posibilidad, sin embargo, las emociones no son sinónimo de debilidad o de exposición, solo es la manera más auténtica de demostrar nuestra humanidad.
Nos empeñamos en ser inhumanos, fríos, calculadores, exactos, astutos... estúpidos, negando una esencia otorgada como un regalo del cielo, solo para encajar en un mundo que valora lo artificial, la tecnología, y el hecho de sumar objetos, que no nos vamos a llevar a ninguna parte, ni nos hacen más valiosos.
La vida no es fácil para nadie, pero así y todo, somos un engranaje más en esta maquinaria de existencia, donde podemos ser seres recordados por lo valioso de nuestro aporte, aunque solo se trate de nuestro rol en una familia o un entorno, o... ser recordado como un ser despiadado, mezquino, destructivo, o que algunas personas suspiren aliviadas cuando ya no estemos. Lo ideal, es encontrar el equilibrio... aunque sea una meta difícil de sostener.
¿Cuál es la forma correcta de vivir? ¿Quién puede tener la arrogancia de contestar esto con una guía detallada? Yo creo, que la forma menos difícil de vivir, tiene como base el no auto-engañarse, no traicionarse a uno mismo, no justificar lo que te hace mal, y entender que la competencia con otra persona, es una forma de desgaste voluntario, sin ningún sentido. Solo aspiro a ser mejor de lo que soy hoy, aunque el mundo no me entienda, aunque nadie tenga la certeza de cuántas noches he llorado en silencio, aunque nadie pueda ver todo lo que hay detrás de mi sonrisa.
Con los años, volví a cerrarme un poco, no porque desprecie a la gente, sino, porque entendí que es inútil explicar lo que los demás no tienen tiempo, o intención de entender.
¿Cómo se explica el esfuerzo de salir de la cama por las mañanas, cuando no hay una meta particularmente motivadora?, ¿Cómo explicar que pocas veces pido ayuda, porque me acostumbré a resolver o descartar?, ¿Cómo explicar que ya no tengo ganas de explicar nada?, ¿Cómo explicar que toda mi vida valoré mucho el tiempo, y no entiendo cómo la gente pretende jugar con eso, sin entender las consecuencias?
No pretendo cambiar lo que los demás hacen, sus criterios, sus decisiones... realmente, no.
-No comprendo el sentido de un pensamiento que se queda girando en una fantasía que no va a ningún lado.
-No entiendo cómo algunas personas, imaginan que es suficiente sostener un recuerdo, o decirte que por algún motivo, fuiste especial en su vida. ¿Y en qué me ayudaría eso a mí?
-No logro aceptar que debería agradecer el sufrimiento, porque transformó algo dentro de mi. A veces, solo deja como secuela: desconfianza, desilusión y emociones anestesiadas.
Así y todo, aprendí a vivir con esta sensación de no esperar nada, de entender que lo que tiene que llegar, llegará, si es que realmente hay alguien o algo en mi futuro. Lo que sí sé, es que yo ya no corro detrás de nadie, soy lo que ven, y me quieran... o no, voy a aceptar lo que me toque. Y no, no es depresión, no es coraje, no es manipulación, victimismo, o algo similar... es seguir caminando con lo que tengo, sin idealizar nada, entendiendo que cada uno está en su momento de evolución o retroceso, y yo solo tengo poder sobre mí.
Y es muy difícil para mí aceptar, comprender que mis sueños siempre fueron muy idealizados, muy utópicos, porque admiro profundamente la belleza de este planeta, a pesar de lo caótico que pueda ser a veces. Amo los amaneceres, los atardeceres, las noches estrelladas de verano, las flores, la majestuosidad de los árboles y las montañas, la fluidez de los ríos, la imponente potencia del mar, lo magnánimo de la tierra, de las semillas, de los frutos, de los silencios que realmente no existen, incluso, la lluvia, a pesar de la melancolía que me trae, pero... sé que es fundamental en un ecosistema variado, y necesario para todo lo que sigue vivo .
Sigo creyendo en el amor, en que el humano posee una fase muy bonita, que no siempre está expuesta. Creo, en una mirada, aunque sé que los actores dominan ese arte, pero aún así, trato de escuchar a mi intuición, a los efectos que mi cuerpo percibe.
En definitiva, trato de no culpar o justificar a nadie, intento no confiar en todo lo que veo o escucho. No me gusta esperar, detesto desperdiciar mi tiempo así, aunque en realidad, no esté haciendo nada en especial.
Es complicado intentar acomodar mis sentimientos, para aceptar lo que es... y lo que no, porque no está en mi esencia la resignación, pero... aprendo a no gastar mi energía en lo que no puedo resolver, así que, solo tomo lo que llega, y veo si lo acomodo o lo descarto. Tal vez, esto cambie en algún momento, pero no quiero sentarme a esperar milagros o acomodarme en ideas bonitas que solo son quimeras. Solo aspiro a aceptar lo que no puedo cambiar.
Norma
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