Mis ojos no hablan...
pero dicen mucho,
mis ojos son lagos
de aguas tranquilas,
son marea y luna...
barcos en la orilla.
Son la melodía
triste y desangrada,
un poema vivo
que se escribe al alba.
Un túnel de luces
de tierra fecunda,
una llama oculta
tras de la mirada.
Un portal de formas,
de fotos guardadas,
de fijar pupilas
pidiendo una pausa,
un destello apenas...
o mi biografía,
un retrato expuesto
de horas perdidas.
Mis ojos son huecos
donde mira el alma,
una calle apenas...
sin curvas ni trampas,
un cielo de tierra
oscura y profunda,
casi un faro anclado
en aguas profundas.
Mis ojos son manos
que me van guiando,
por esos caminos
de los pies descalzos,
donde se protege
de los desengaños,
donde corazones
no pierden su encanto,
no pierden su rima,
donde no hay edades
para dar caricias...
y la da en miradas
y las da en sordina...
y las da sin manos...
pero te acarician.
Norma Marchetti
10/1/12
traductor
martes, 10 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
Mi sangre enaltecida
Traspasando las murallas
calcinadas por el tiempo,
en la expresión de tus ojos...
en los sonidos del viento.
Liberando los fantasmas
que se enredan en mis huesos,
fustigando libertades...
secuestradas en el tiempo.
Estrenando la osadía
de desdoblar los instintos,
la realidad es tangible...
modelada en mis sentidos.
De frente a estas pisadas
entre pausas definidas,
afrontando los abrazos
que hasta ayer se reprimían.
Con la experiencia y la calma
que me obsequiaron los años.
Con la prudencia aprendida
de quien liberó mis manos.
Sin rencores ni venganzas...
con la lección entendida,
con la verdad en el pecho...
y mi sangre enaltecida.
Norma Marchetti
8/1/12
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