traductor
jueves, 7 de febrero de 2013
Sin soportes
Espacios silenciosos...
sin soportes,
de frente las pisadas...
sobre el borde.
Un hueco de los brazos...
el vacío,
las brechas que se abren
son de olvido.
La fuente del deseo...
es despojo,
ausente la mirada...
vidrios rotos.
Se borra la expresión
y queda neutra,
depura algunas dudas...
cierra puertas.
Se guarda las demandas...
ya no valen,
descarta sentimientos
que no cuadren.
Se cubre con su paz...
ya no hay rencores,
le agrega al corazón
otros colores.
Se viste de verdad...
y se rearma,
trabaja en su interior...
por su mirada.
De nada se arrepiente...
fue elegido,
el tiempo es artesano
del alivio.
Norma Marchetti
7/2/13
miércoles, 6 de febrero de 2013
Otro recuerdo
Rearma los pedazos
de músculo y cenizas,
los trozos coagulados
de su vida.
Se sienta en soledad...
se siente débil,
los ojos se han secado...
pero duele!.
Se alista en el tesón
y se equilibra,
le deja las verdades...
sangre viva.
Un tiempo de evaluar
lo que ha perdido,
se para...
va menguando sus latidos.
Protege el corazón
con ambas manos,
las gotas de carmín
surcan sus brazos.
Es su mirada triste
un testimonio,
abrazos la rescatan
de su agobio.
Y sabe que será
otro recuerdo,
guardado en su interior...
y entre sus versos.
Norma Marchetti
6/2/13
martes, 5 de febrero de 2013
Sin reservas
Martes 5 de Febrero de 2013. Otra hermosa tarde que se va, otra esperada tarde de este descanso tan ansiado... y la vida poniéndome a prueba... y los años se unen a mi historia como dos enormes columnas de mármol, que sostienen con su fría omnipotencia (como ruinas), vestigios de un coloso semiderruído, que aún no se rinde... que perdió el torso y la cabeza... la razón y el corazón, pero siempre se sostiene firme sin hundirse en el barro de la resignación. Estoy en la escena del adiós sugerido, para que las alas crezcan y me eleven alto... y encuentre un lugar donde posar mis ojos para ver el interior de otra verdad, la luz tenue que necesita oxígeno para crecer, para ser un faro y encontrar el puerto donde arribar... la costa imperfecta que se acople a las formas de mi nave... y encontrar la manera de estar cerca aunque la corriente me arrastre hacia otro lado. Sin el dulce bálsamo de suponer lo que no se dijo, de intentar lo que esta perdido... de leer el mismo libro, aferrada a la esperanza de que el final sea otro... subida a una nube que no sostiene, porque solo es vapor que a lo lejos se imagina como un suave pedazo de algodón, como los pinos que se perciben esponjosos a cierta distancia, pero sus hojas han mutado para adaptarse a la aridez del suelo y toman un aspecto punzante, extremadamente estrecho para sobrevivir en la escasez de lo vital... de lo mínimamente imprescindible... y en esa dureza... en esa batalla constante por mantenerse con vida... lastiman en la cercanía. Entonces, lo que aparenta, no es real, no tiene tiempo para acariciar con hojas... porque no puede, porque se lo impide ese desesperado intento por mantenerse con vida... aunque nadie se le arrime... aunque la ausencia de lo vital lo sumerja en la soledad. Y crece alto... muy alto, y allí se encuentra nuevamente con esa soledad, donde ni las copas de otros árboles llegan... pero sigue firme en su mundo de madera y espinas, donde otros pinos se elevan a la par en el rígida omnipotencia de su egoísmo.
Y yo observo... pero sin los ojos... siento, me abrazo a otros corazones que no se pueden gritar... solo lloran una soledad enmascarada, escondidos detrás de una coraza de hierro... porque el corazón es débil... y la debilidad no queda bien... nos hace humanos... nos hace abrirnos, confiar, enamorarnos... y también sufrir.
Pero lo real es que solo se atreve al amor el más fuerte, el que sabe que tiene el coraje y la fuerza para sobrevivir a pesar de todo... y los demás... se estructuran en una realidad superflua, donde se controla el sentimiento y se vive a medias... donde el corazón no sangra... pero tampoco se acelera al ritmo que requiere para estar pleno y sentir la intensidad de lo que se da sin reservas... sin guardarnos restos que nos producen úlceras imperceptibles... pero agudas e indelebles...
Mirar de frente, amar con ganas, ponerse de pie las veces que sean necesarias... hasta el último aliento, hasta dejar el cuerpo... para seguir vivos en el amor de alguien...
Un beso enorme.
Norma Marchetti
5/2/13
domingo, 3 de febrero de 2013
Espinas sin rosas
Voy a desteñir el mar...
el cielo, el ocaso,
el silencio... el eco,
será mi descanso.
Voy a asumir el reto
que me espera afuera,
mi valor se suma
a mi lucha interna.
Voy a ser tan fuerte
como se requiera,
el adiós, la herida
que me queda abierta.
Voy a salir del tiempo
que me ató las piernas,
pasaré otro duelo...
ganaré otra guerra.
Voy a eludir fantasmas
y cambiar mi historia,
empezar de cero...
asumir derrotas.
Voy a borrar poemas...
tirar esas rosas,
cerrar hemorragias
que muchos ignoran.
Voy por ese resto
de amor que me queda,
a ponerlo en manos
de quien yo prefiera.
Voy por la verdad...
la daga filosa,
la muerte sin manos...
espinas sin rosas.
Norma Marchetti
3/2/13
http://www.youtube.com/watch?v=YqIsokKBWnw&feature=share
domingo, 27 de enero de 2013
La impotencia de mis brazos
Me voy por el camino de la noche,
a buscar un sol casi en penumbras,
a arrancar los sueños de las piedras,
a amoldar mis manos al vacío,
a gritarle al eco de mi sombra,
a parar de pecho un torbellino.
A enjugar las gotas de mis ojos,
a bailar al ritmo de mis versos,
a cambiar paredes por pisadas,
a escuchar sonidos más internos,
a doblarle el brazo a la desgracia,
a quedarme sola con mi cuerpo.
A inventar verdades que sostienen,
a esquivar las trampas repetidas,
a enfrentar al agua en sus vaivenes,
a aceptar las curvas de la vida,
a ponerle un freno a la nostalgia,
a empezar de nuevo sin mentiras.
A extirparme la impotencia de los brazos...
a encontrar mi propia ruta... tal vez lejos.
Norma Marchetti
27/1/13
domingo, 20 de enero de 2013
Camino ambivalente
la estrofa a culminar se queda inerte.
La escena recurrente... esa trampa,
mis piernas avanzando sin escala.
Un cielo dividido... dos verdades,
pasiones y razones se debaten.
Me paro en la cornisa... es la vida,
que juega a pararse en la salida.
La voz de mi interior... asumo el reto,
sigilo al desandar los desaciertos.
La huella conocida y la cercana,
un tiempo de motivos que no cuadran.
Asumo este presente tan concreto,
me niego a someterme al sufrimiento.
Aprendo a dominar mi propio pulso,
de gélido exterior... domino el curso.
Norma Marchetti
20/1/13
jueves, 17 de enero de 2013
Presente abierto
Soy la fuerza viva...
mi innata templanza,
rearmo mi fuego...
lucho por mi causa.
Defiendo el derecho
de ser lo que quiera,
lava sobre agua...
cimiento de piedra.
Aplaco ese pulso...
triste... desbordado,
fijo mis pupilas...
y giro mis pasos.
Soy esa guerrera...
de antiguas lides,
escudo en el pecho
y los pasos firmes.
Soy esa voz clara
sin más estrategia,
no lamento nada...
ame sin reservas.
Soy la mano abierta
sin cartas marcadas,
sin odios ni envidias,
cuidando su alma.
Soy ese pasado
que cargué en la espalda,
y el presente abierto
que amoldo a mis ganas.
Norma Marchetti
17/1/13
domingo, 13 de enero de 2013
¿Cuántas veces?
¿Cuántas veces más será lo mismo?
la escena de un adiós y otro principio,
la chance de intentar... y la trastienda,
segundos de un reloj que nunca cesa.
Pedazos de un amor a contramano,
un tiempo de evaluar lo equivocado,
Salidas razonables entre dudas...
y el sordo corazón que nunca escucha.
La firme convicción de la cordura,
impulsos de pasión, verdades crudas,
los sueños sin cumplir... dilapidarios,
angustias archivadas en armarios.
¿Y cuántas veces más lo haré de nuevo?
queriendo despegarme de mis yerros.
¿Y cuántas veces más será mentira
la historia sin final sobre utopías?...
Norma Marchetti
13/1/13
Decisiones.
Ya es tarde... los hechos son verdades tangibles... descifrables. Quisiera no ser tan sensible, pero es la raíz de mi vehemencia, esa que me hace tan etérea y potencialmente penetrable.
Debo decidir a donde voy... con un pie en el estribo y ese grito intempestivo desde el pecho, que sabe a sangre y a latidos... a manos agrietadas... a murallón de lágrimas comprimidas en la garganta... a noches de desvelo... a soledad.
Y las decisiones se desprenden como pétalos de margarita, ofreciendo opciones tan disimiles como extrañas... una realidad absolutamente impredecible...
Los sentimientos son esas sensaciones que dejan marcas indelebles en el corazón, esos hilos transparentes que te atan sin permiso... y duelen cuando intentas alejarte. Esos hilos que no se cortan, para liberarte de sus ataduras, es necesario arrancarlos... y esto, lleva a un dolor agudo y una herida abierta que demora en cicatrizar... mientras tanto, se pierde un fluido constante que nos debilita... y siempre queda una cicatriz que se plasma sobre la memoria... dejándonos a la defensiva... con el miedo propio de quien se expone sin defensa al sufrimiento... y todo por un momento de intensa felicidad... que dura un momento, se acentúa en el tiempo y jamás se olvida.
Norma Marchetti
13/1/13
viernes, 11 de enero de 2013
Armar mi cielo
Abro esos puños apretados,
suelto con tristeza otro suspiro,
vuelvo a ese camino que se abre
y acompaña el curso de mi río.
Suelto las cadenas que sostuve,
se que todo es fácil en teoría.
Tengo ese coraje que preciso...
tengo la mirada aún perdida.
Voy a descansar en esos logros...
voy por esa senda que me lleva,
tiempo de ordenar viejos baúles...
tiempo de cerrar lo que no cierra.
Subo escalones a mi ritmo...
voy equilibrándome sin prisa,
busco en mi interior armar mi cielo...
lágrimas se mután en sonrisas.
Norma Marchetti
11/1/13
martes, 8 de enero de 2013
Lo intuyo...
Lo intuyo... te siento,
en la distancia... en el tiempo,
en la verdad... en lo incierto.
En el silencio infinito...
en lo que unió el reflejo,
en esa noche de luna,
en lo real... lo que advierto.
La sensaciones traspasan
esa dermis de mi cuerpo,
y esos ecos de ese pulso
que aceleran mis desvelos.
Lo que dice... lo que calla,
lo que motivan sus peros,
la estreches de sus palabras
por no enfrentar sus miedos.
Ese beso interminable
cuando termina el contacto,
ese abrazo de dos almas
que se buscan sin consuelo.
Lo intuyo... te siento,
vas a negarme los hechos...
voy a alejarme mañana...
me lastiman los recuerdos.
Las cartas están ocultas,
intuyo lo que no veo,
yo ya expuse la jugada...
ya no voy por otro intento...
Norma Marchetti
8/1/13
Emociones encontradas
de emociones encontradas,
de finales sin comienzos...
de comienzos sin mañana.
De abrazos sin apuros...
de verdades vapuleadas,
De palabras sin sentido...
de sentidos sin palabras.
De aspecto enmascarado,
de amores reprimidos,
de dolores disfrazados...
disfrazando los motivos.
De los besos indelebles,
de tatuajes borroneados,
reprimiendo lo desnudo...
desnudando lo impensado.
De esas noches de desvelo,
de los sueños infinitos,
de ese pulso equilibrado...
de esa cuota de delirio.
De lo que nunca se olvida,
de lo que dura un momento,
de lo que oculta mi boca...
de lo que grita mi cuerpo.
Norma Marchetti
8/1/13
viernes, 4 de enero de 2013
Empezar...
Un nuevo año se cierne sobre la ciudad, algo despoblada... en calma. Tras el éxodo propiciado por esas irrefrenables ganas de evadir esta urbe de cemento y luces, de aire viciado y bullicio... este complejo conglomerado de ambiciones y urgencias. Donde el espíritu es aturdido y los reclamos aplacados, porque la idea es... sobrevivir.
En este nuevo año de dulces promesas y decepciones encontradas a la vuelta de la esquina, donde los pendientes, cuelgan de la consciencia... junto algunas piezas dispersas del rompecabezas incompleto de la niñez.
En los primeros pasos de un inicio... con el menguante de la luna sobre el agua, como un ojo entrecerrado sobre la cara de la noche. En el marco biselado de este Enero a estrenar. Y yo con mis momentos a destiempo... un pasado del que aprender y un futuro proyectado que me sorprende todas las mañanas... cuando se vuelve presente. En resumen, la idea es no volver sobre errores, es intentar, no rendirse... es adaptarse, acomodarse a este calendario que no siempre evoluciona de acuerdo a lo estipulado, entonces, lo impensado es posible y lo posible, descartado... donde sufrir no debe anotarse de antemano en el menú diario y la experiencia no puede ser solo el estigma sobre el cuerpo... donde la vida a favor sea el espacio a descubrir y donde la senda transcurrida, sea ese libro de consulta permanente, pero sin que represente un muro de defensa, porque la idea no es aislarse... es caminar más seguro con los zapatos que nos deja la sabiduría.
Empezar... todo un desafío sin garantías, pero todo inicio es sinónimo de vida... de despertar a nuevas sensaciones... a que la emoción de intentar nos pase por dentro y por fuera... para no vivir a medias, con la mezquindad del egoísmo y el miedo impropio de aquellos que saben que no existe nada absolutamente irrefutable.
No temerle a los sentimientos es imprescindible para apreciar la intensidad de todo lo posible.
Gracias.
4/1/13
lunes, 31 de diciembre de 2012
Espacio
Un espacio de sol...
la vuelta a casa,
una esfera de luz
que no se escapa.
Una porción de amor...
que es espera,
hasta encontrar el aire
que nunca llega.
Una cuota de fuerza...
esa sonrisa,
prendida de mi rostro
como su insignia.
Un silencio de a dos...
de madrugada,
guardando mi vehemencia,
por ser más cauta.
La distancia pautada...
un trago amargo,
ese frío en la espalda
tras el ocaso.
Un suspiro en la noche...
a las estrellas,
un puente el abismo
de historias huecas.
Un vuelo a ese espacio...
que se ciñe a mi alma,
sensible cordura...
para mi calma.
Norma Marchetti
31/12/12
domingo, 30 de diciembre de 2012
Promesas a mis ganas
En la amplitud azul de un nuevo cuadro,
en la colina gris de algún deseo,
en el derrame absurdo de mi arena...
en la ceguera propia de los necios.
Voy a despertar al nuevo sol en otro día,
en el espacio invertebrado de mi tiempo,
en el después de toda meta superada,
en un presente afortunado del comienzo.
Arribo a este quizás que es desafío,
en la disputa interna del intento,
en la apertura firme de mis alas...
en la veraz reforma que pretendo.
Estoy en el ardid de otra jugada,
en la respuesta austera... sin un eco,
en la expresión ambigua y mutilada,
en la versión distorsionada de mis versos.
Le agrego otro matiz a mi paisaje,
un marco descuadrado... verde intenso,
la suave melodía del abrazo...
promesas a mis ganas... en silencio.
Norma Marchetti
30/12/12
viernes, 28 de diciembre de 2012
El vacío
Voy a llenar el vacío
y ya no habrá nadie,
que corte mis alas...
que no sepa amarme.
Voy a llenar el vacío
con mis propios sueños,
ya no habrá un espacio
esperando un beso.
Voy a llenar el vacío
y no habrá una espera,
voy a ser tan libre
como el alma pueda.
Buscaré un sentido
a nuevas pisadas...
ya no habrá un vacío
pesando en mi calma.
Norma Marchetti
28/12/12
domingo, 23 de diciembre de 2012
Sombra de otro árbol
Estoy en la expresión del sentimiento,
un lapso sin final... enrarecido.
Estoy en la expresión de mis deseos,
prendidos al ritual de los latidos.
La senda es de final insospechado,
un salto en la ceguera del vacío,
un coro entre las voces más terrenas,
un pétalo en el viento suspendido.
La espera es el temor adolescente,
las manos aferradas a los muros.
El tiempo es el fantasma que demanda
subido al pedestal de los impulsos.
Un paso hacia adelante sobre el agua,
las bases insolventes y confusas,
los ojos absorbidos en presente,
mis manos solitarias sin cordura.
No voy a renunciar a esos sueños
que tuve desterrados de mis ganas,
no quiero ser la sombra de otro árbol...
si hoy tengo esa luz que ayer negaba.
Norma Marchetti
23/12/12
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Cuando nada cierra
Levanta los ojos
se yergue en la Tierra,
la savia del tiempo
se mezcla en sus venas.
Un silencio absurdo...
verdades a medias,
la magia... un abrazo
de piel y carencia.
Sensación extraña
que no se perturba,
realidad ambigua...
pasión y cordura.
Calendario a cuestas,
mochilas cargadas,
apertura al muelle
donde siempre atraca.
Se abren las manos...
y luego se cierran,
cautelosos pasos
que lentos se alternan.
Un cielo pintado
sin sol... sin tormenta,
la visión se abre
cuando nada cierra.
Norma Marchetti
12/12/12
No logra nivelarse.
Quiero atravesar mi noche...
recostarme en los recuerdos,
que se seque ese perfume,
que me humedece el cabello.
Mi Cruz del Sur en los hombros,
soportando otro destierro,
estampando otra utopía
en las sílabas de un verso.
Una balanza colgada
en la alborada del día,
que no logra nivelarse...
que no da una alternativa.
Con las promesas aisladas...
entre puntos suspensivos,
con la consciencia encallada
en las arenas del frío.
Norma Marchetti
12/12/12
martes, 11 de diciembre de 2012
Me voy...
voy a esperarme.
No quiero respirar...
no encuentro el aire.
Me voy a algún lugar,
espero afuera.
Me voy con el silencio
que me queda.
Mis brazos que se anudan
en mi espalda,
Mis sueños, que son nubes...
se desarman.
Cadenas de un amor...
que es susurro.
Encuadre incompresible...
como un yugo.
Un pálido horizonte...
que se altera.
Un tiempo de empezar...
en otra senda.
Mis huellas digitales...
en su espalda.
Hoy hago lo que puedo...
con mi calma.
Enfrento el desafío...
mi respeto.
Saber lo que yo ansío...
y lo que puedo.
Norma Marchetti
11/12/12
viernes, 7 de diciembre de 2012
Límites a la soberbia
Hoy recordaba que cuando era chiquita, le preguntaba a mi papá... ¿Por qué llueve tanto? y él, siempre me contestaba riéndose... "Es San Pedro que está baldeando el cielo" y como todos los chicos, mi imaginación hacía que esa respuesta se tradujera en una imagen... y esa imagen, ajustaba en el diámetro exacto de mi duda, cubriendo así mi curiosidad. Cuando tenía unos 9 años, estando en casa de una tía, llegó una enfermera a inyectarle una medicación a mi tío, que estaba enfermo. Cuando estaba por retirarse, se detuvo un momento a conversar con mi tía sobre enfermedades, síntomas y esos temas que suelen tocarse cuando se dan estas circunstancias. Recuerdo que yo escuchaba atentamente y me angustié, entonces le pregunté... -¿Por qué la gente tiene que sufrir?... y ella me contestó...-Por qué sino, la gente sería muy mala. Yo la quedé mirando un poco asustada, sin entender bien la relación entre el dolor y la antítesis de la maldad, entonces ella me explicó, que si nada nos doliera, no entenderíamos el dolor ajeno y que si supiéramos cuando íbamos a morir... haríamos cualquier cosa los últimos días, sin importar las consecuencias... que Dios era sabio en esto y no nos dejaba saberlo. Sin duda, esta explicación y otras tantas que se alinearon a lo largo de mi vida, formaron los cimientos de mi forma de actuar. Tal vez parezca que no existe relación entre el primer recuerdo y el segundo... pero sí la tiene. Más allá de cualquier connotación religiosa, o asociación a un poder de cualquier tipo de deidad, lo que es innegable, es que la naturaleza parece ensañarse en ocasiones... y todos sabemos que es indomable, incontenible e impredecible en ocasiones. El tema es... "¿Por qué?"... es perfectamente razonable y demostrable, que la desidia y los intereses mezquinos de los humanos, hacen estragos en el equilibrio natural... pero, también es una manera de poner límites a la soberbia humana, a la estupidez de imaginarnos todopoderosos... y el dolor, también nos recuerda que nadie esta exento del padecimiento y que el que sabe de que se trata... ya es consciente de lo que ocasiona al provocarlo en alguna persona o simplemente siendo indiferente al dolor ajeno. Finalmente, es sabido, que la muerte es parte de la vida, que no se puede predecir el momento y no hay soborno posible, ni fortuna que la detenga.
Después de tanta lluvia y en una mirada algo melancólica y reflexiva, podría decir, que nada se parece tanto a la definición de felicidad, como la paz interior... y ella viene de la mano de buenos sentimientos y de un sentido profundo de la ubicación dentro de un tiempo y espacio en el que la vida nos es dada, para cultivarla y disfrutarla, pero desde la humildad y la generosidad, entendiendo que "Quien no vive para servir, no sirve para vivir". Juan Bosch.
Rescatemos lo más lindo de cada persona...
Norma Marchetti
7/12/12
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