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domingo, 3 de abril de 2011

Que nadie le ha dado.

Aguamarina el cielo que seduce al día,
giran los planetas en las horas idas.
En la luz, la noche, se posa en su mano,
buscando la dicha que nadie le ha dado.

Yo abro mis ventanas... ahuyento fantasmas,
descorro cortinas tejo mi esperanza,
La mesa servida... bordé servilletas...
rosa en el florero... la mirada es inquieta.

Despierto sentidos grabados de encanto,
las paredes cubren mi secreto en mano.
Cálida morada de embrujo y distancia...
busca irreverente la luz de su magia.

Afuera la noche se cubre de estrellas,
su brillo es sosiego sobre esta marea.
De cristal la copa que contiene el beso,
los labios se posan al beber sedientos.

Tramos del camino que pinto a su paso,
señales fraguadas desgarrando trazos.
Las pistas no existen, el corazón habla,
derrite la nieve que se vuelve agua.

Allá en la espesura destellan los sueños,
caminando al borde del alma y su vuelo.
Y vuelvo a mi cause de paz y cordura...
la vida comienza sobre la ternura.

Norma Marchetti
16/3/11

Bocetos.

¿Qué más debo decir?... dijiste... nada,
¿Qué más hay que esperar?... pediste calma.
Supuse que era yo quien no rimaba...
dijiste que puliera mi templanza.

En medio de un esfuerzo sobrehumano...
trate de no juzgar y me hice cargo.
Hurgue en mis pasiones y miserias...
miré mi propia imagen en mi puerta.

Deje el orgullo afuera de este intento,
busque en mi humildad algún aliento.
Frene mi pulso al borde de un ataque,
busque en mi ternura un ensamble.

Estoy en el silencio del desierto,
mis noches son de lágrimas y sueños.
Los besos de papel... solo bocetos...
carentes del color que da el comienzo.

Norma Marchetti
9/3/11
http://www.youtube.com/watch?v=mlHS_aV9rww

martes, 29 de marzo de 2011

Un diamante tras su sombra

Un ángel de sangre blanca,
un guerrero sin escudo,
un señor aveces duro...
un galope sin las marcas.

Su majestad sin corona,
un coloso entre la hierba,
una muralla de arena...
un diamante tras su sombra.

La multitud solitaria,
un sendero a puño y letra,
un marino en la tormenta...
y la belleza en el alma.

La exigencia de un genio,
la plenitud de palabras,
el acierto en las entradas...
el equilibrio del tiempo.

La ternura en cada mano,
el perdón en los bolsillos,
la pasión en lo sencillo...
de la espalda de un mago.

Norma Marchetti
29/3/11