traductor

domingo, 1 de marzo de 2026

Lo entiendo así

                                              https://www.youtube.com/watch?v=tGrH-Xh5gqE

  No entendía que me pasaba, por qué descartaba todo lo que escribía, y no es que esto no sea algo que cada tanto suceda, pero esta vez, se sentía diferente. 

 No voy a decir que soy de esas personas, que cuando tomo un trabajo, tenga la certeza de cuál va a ser el resultado, pero, evidentemente, transmito confianza y la gente confía en mí. Pero... debo confesar, que algunos desafíos me dan miedo, que no sé como, pero de alguna manera lo podré superar. La vida me obligó a tomar esta postura por supervivencia, por necesidad de ser autosuficiente y poder ayudar, a quien se lo merece. 

 Tengo un trabajo, que cuando parece que ya está listo para entregar... surge un problema, imperfecciones, errores... no sé, se ve como un castigo, más que el desafío que auguraba ser en un principio. Creo que ya lo desarmé como cuatro o cinco veces, cambié piezas, ángulos, rehice tantas veces los mismo, que ya lo sentía como karma, pero... cuando me suceden estas cosas, y parezco estancada en un bucle, sé que tengo que parar y ver que me está queriendo mostrar esta experiencia. Es difícil percibir el mensaje que trae esto, pero, si no me tomo el tiempo de entender, se me atrasa todo y me pone en encrucijadas incómodas.

 Retomando el tema... hoy, entendí, obvio, no es el trabajo en sí, es para que entienda que se siente, cuando uno entra en una espiral agotadora, que perturba la realidad, al punto de sentirse atrapado. Pero todo es mental, es la sensación de sentir que te van a juzgar por haberlo hecho mal, por no ser suficientemente bueno en lo que haces y sentir, que todos lo van a saber y van a interpretar, que tus aspiraciones son muy pretenciosas y que no estás a la altura.

 En conclusión, no es que yo no sea comprensiva o empática con lo que le toca vivir a otros, pero... no siempre, tengo la paciencia necesaria para entender rasgos de personalidad, que interfieren en la decisiones. No es que yo tenga autoridad para juzgar actitudes que considero irracionales o extrañas, pero... cuando me tocan de cerca, profundamente, es inevitable. Y si a mí me puede pasar en algo pequeño, no quiero imaginar lo que debe ser estar sumergido en un lugar donde la regla es, conservar con uñas y dientes, cosas no son eternas, que se pueden destruir por un mal movimiento. Entonces, me pregunto... ¿Qué hacen?, eso no trae felicidad, solo emparcha espacios vacíos. Pero, sé también, que algunas personas tardan más en ver, y otras, necesitarán varias vidas más. 

 Esto que voy a decir, parece no tener relación con lo anterior, pero sí la tiene. Yo siempre creí que las personas, eran dignas de otra oportunidad, pero... por inexperiencia, me equivoqué

. Me di cuenta, que algunas personas, son como esos rastros de humanidad que quedaron en Pompeya, tras la feroz embestida del Vesubio, por fuera, se ven como indefensas personas a las que el fuego calcinó, en un momento de horror y vulnerabilidad, aunque, por dentro de esa cáscara, no quedaron ni los huesos de lo que fueron. Y uno compra esa figura de un pasado desgarrador, asumiendo, que se merecen la consideración de quien ha sufrido. Y otra vez, pero... cuesta creer que hay gente que vive así... huecos, insensibles, e incapaces de generar luz y sensibilidad humana, aunque uno no pueda evitar sentir compasión por momentos. Es importante no dejarnos manipular por esa fachada, porque, es verdad que han sufrido y es verdad, que su destino ya fue marcado, pero no es responsabilidad de nadie. Algo pasó, incluso, pudieron haberlo pactado antes de nacer, pero, no tiene derecho de torcer otros propósitos, porque no puedan alcanzar sus caprichos.

 ¿En qué me ayudó todo esto? Me ayudó a entender, que no todos pueden solos, que la unión hace la fuerza y que nadie tiene el poder de interferir en la voluntad ajena. Que hay personas que son ladrones... parásitos de la energía, el talento y la luz ajena, porque no son capaces de generarla. Los vampiros de las películas actúan así, alimentándose de otros y perturbándoles la vida, pero no pueden con la luz, con los espejos y la verdad.

Bueno, tampoco con los ajos, pero bueno, tal vez, solo tengan que privarse de algunas comidas jajaja.

En definitiva, esto se soluciona huyendo de todo lo que nos hace mal... la vida es bonita lejos de lo turbio que irradian esas almas deformadas. 

 Sin culpa, no sos Dios, no tenés obligación de cargar con nada. Tu misión te espera y un amor también, si es lo que estás eligiendo.

 

 




 






domingo, 22 de febrero de 2026

Seré

 


No seré ilusión, en las fantasías,

Seré transparencia... manos extendidas.

No seré quimera de una noche breve,

seré, un ¡Buenos días! de lunes a viernes. 


No seré prohibida, en mis escenarios,

seré la que existe, con su llave en mano.

No seré un recuerdo guardado con culpa,

seré lo visible, lo que el sol no oculta.


No seré la espera, a pesar del tiempo,

seré esa voz, que expresa un deseo.

No seré un retorno al llanto y al miedo,

seré esa luz, que no esconde un trueno.


No seré un momento, que será recuerdo,

seré la alegría que no pone un freno..

No seré esa historia de final abierto,

seré ese guión que no será estrecho.


No seré un silencio, por temor del alma,

seré lo espontáneo de risas... miradas.

No seré el espacio que se va apretando,

seré lo que soy, y descubra a diario.


No seré ese reo que implora clemencia,

seré un ser libre, que elije...  y acierta.

No seré egoísmo, venganza o tristeza,

seré esa verdad que no tiene vueltas.


Norma.




miércoles, 18 de febrero de 2026

Veo

 


No sé si en verdad ¿Existen las coincidencias?

si son obras de la suerte, o son solo recompensas.

Y pienso, que es imposible, que no se haya pactado,

cada palabra, el sonido, solo un nombre a cada paso.


Y que decir de mensajes, que parecen enviados,

de esa paz que me asusté, o ese pulso acelerado,

Y del poema perdido, con las palabras vivientes,

ese que le pedí a Dios, que me traiga cuando llegue.


Y de esas otras escenas, a distancia reveladas,

de los sueños más reales, que se prolongan al alba.

De los miedos más genuinos, porque crecen como hiedra,

y porque, si apartas todo... otra vez se regenera.


Y si, no contaré todo, porque aún es más intenso,

porque si no lo sentiste, creerás que no es honesto.

Y mí poesía susurra vocablos que ni yo entiendo,

pero al pasar de los días, son pistas en mí desierto.


Y confío en las arrugas, es natural... emociones,

cada marca y cicatrices, cada experiencia y razones.

Cada minuto se extraña y hablo siempre en mí silencio,

y la noche es más difícil, porque es más frío mí cielo.


Pocas veces me resigno, aunque el cansancio es muy denso.

se siente como mochila, pero, descanso... y lo intento.

Y no puedo distraerme, porque sé lo que está en juego,

y si que  acepté este trato, aunque nadie aclaró el tiempo.


Y me enfrenté a mis tabúes, desilusiones y retos,

y aunque sé de mí paciencia, fue estirada al extremo.

Pero sé que es inútil negar lo que aún compruebo,

porque, el corazón es sabio y yo no quiero perderlo.


Y cuando quise expresarme y contar algunos hechos,

se desbordaron palabras... no supe ponerle un freno.

Y no estaba acostumbrada a medir lo que confieso,

siempre me guardé mis cosas, por eso no supe hacerlo.


Y no quise perseguir lo que se había negado,

fue difícil de entender que me había equivocado.

 Y me corrí de lo impropio, por respeto, por vergüenza,

por no entender que no vi, que me.mostré muy ingenua.


Y el cielo me obligó,a retornar por certezas, 

para ver la realidad que se escondía entre rejas.

Y me costó ver razones, tan veladas... cómo niebla,

me enfurecía y volvía, por encontrar lo que era.


Y ahora que falta el aire, por momentos... son los lazos,

ya no corro, y agradezco, la guía a cada paso.

Y no odio, no pretendo una justicia al desmadre.

solo que ya no interfieran y que el amor por fin gane.


Norma.







sábado, 14 de febrero de 2026

Buscando el centro.



Aplaco mis sentidos... por momentos,
no dejo de sentir, pero lo ordeno.
Me gustaría decir que está resuelto,
que me gané la paz , y no hay secretos.

Aprecio cada brisa en el silencio,
detecta mí interior que algo no puedo.
Y no, no es mí cerebro el que se enoja,
se altera el corazón...  y se acongoja.

No puedo ver caminos, ni destellos,
mí pies siguen a ritmo... por reflejo.
Parece no acabar esta tortura,
me quiero despegar de esa locura.

No sé que voz traerá, no puedo verlo,
tratando de seguir, hago el esfuerzo.
No puedo rescatar lo que no es mío,
intento ya apartarme de egoísmos.

No busco aprobación... solo en trabajo,
me exijo, honestidad, valor... cuidado.
Y a veces, me cuestiono... ¿Qué ha fallado?
y no tengo respuestas, ni presagios..

Yo sé, que no se juega con lo interno,
jamás dije un te amo, sin creerlo.
No creo en lo formal sin sentimientos,
ni en lazos disfrazados de perfectos.

No busco, lo que busca la manada,
no importa si no entienden... no me cambia.
los límites son justos, no hay murallas.
buscando un equilibrio... por mi calma.

Y no es verdad, que atrapes armonía,
y que ya no se irá... que es de por vida,
la lucha es día a día... por coherencia,
y acecha entre las sombras la impaciencia.

Buscando un equilibrio en el oleaje,
no importa si en teoría suena fácil,
la cruda realidad, es que no es cierto,
agota ese vaivén... buscando el centro.


Norma.

jueves, 12 de febrero de 2026

Nunca pidas tiempo.



 No siempre somos consientes de lo que representa el tiempo en nuestra vida, por ese motivo, no sabemos cuidarlo, enaltecerlo, o valorarlo.

 En ocasiones, las personas piden tiempo, sin tener una visión real de lo que esto representa.

Muchas verdades, pasan desapercibidas y creemos poder manipular tiempos propios y ajenos, pero... es demasiada soberbia, para una existencia limitada. 

 Tal vez, no se comprende el verdadero valor del tiempo. Nada en este mundo puede comprar más tiempo para su vida, por lo tanto, no se debería pretender que alguien suspenda su vida, o nos entregue treguas no pactadas, solo resueltas en la mente de alguien, que va acomodando sus necesidades.

 Nunca pidas tiempo, porque no hay garantía de encontrar lo que dejamos. Es egoísta planificar a futuro, sobre una vida que no nos pertenece. No se puede jugar con el tiempo, porque jamás se detiene, porque solo avanza, porque quien no lo aprecia... lo pierde.

 Si fuéramos realistas, sabríamos que llegamos a esta existencia con plazos que solo sabe la esencia que propuso esta aventura de vivir, y por más importante que uno se crea, dentro de los roles que protagonizamos en esta experiencia de vida, la única verdad, es que no podemos manejar lo que nos excede, lo que el cielo, Dios o el cosmos, pacto con nosotros antes de nacer. Este misterio, es un freno a la vanidad, a la falsa superioridad, al ego inflado, de creer que podemos manejarlo todo. 

 Por lo tanto... ¿Cómo osamos intentar manipular los tiempos ajenos?

 En conclusión: Quien se aleja, por el motivo que sea, solo corre el riesgo de perder, ya sea lo que tuvo, el tiempo, o peor aún, que cuando decida regresar, la realidad plantee otras reglas, y sean indiscutidas.

 Nunca pidas tiempo que no es tuyo, porque solo contás con un dominio parcial sobre tus años, tu cuerpo y tus decisiones. No somos dioses, ni tan importantes dentro del universo.


Norma.