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viernes, 5 de junio de 2026

La mentalidad del nudo.


 Otro día de esos raros en Buenos Aires, cuando la llovizna irrumpe en cualquier momento, y luego se aleja, simulando que nunca estuvo, que nada se mojó a su paso. Recuerdo un día, al bajar del tren, la lluvia se desplegaba como cortina de cristal y el sol pintaba de dorado un escenario increíble, donde la mente no termina de entender, si es un día soleado, o tormentoso. En medio de ese espectáculo, mis ojos buscaban ese lugar, donde podría desplegarse el milagro de un arco iris, ese símbolo, que representa una alianza de Dios con los hombres, aunque la ciencia asegura que todo es un fenómeno de refracción y reflexión de la luz.

 Cuando era más chica, entendía que el fin del mundo, para cada persona, era el día en que pasábamos a otro plano... y aún le encuentro lógica. Todos tenemos es sensación de ser eternos, de poder proyectar hacia un futuro infinito, y supongo que es, porque el cuerpo se deteriora y desaparece, pero nosotros, no somos solo un cuerpo. Hace algunos años, le pregunté algo así a un sacerdote, y él me contestó, que es porque este cuerpo, es como un saco que nos queda chico... y sí, creo que es así. De todas formas, ese saco incómodo, al que definimos con identidad y credenciales, es lo único que nos permite vivir esta experiencia, en este mundo maravilloso... como un museo de arte, que reune todas las variables posibles, en color, forma y esencia. Una majestuosa colección de espectaculares opciones, como un viaje de aventuras de asombro y enseñanza.

 Y después de todo lo vivido, la conclusión, es que esta existencia, te seguiría sorprendiendo, aún, si vivieras novecientos años, porque el artista no es humano, por lo tanto, no existen límites, reglas o tips, que garanticen fórmulas mágicas... y ese es el error. 

 Algunas personas, acumulan títulos, al punto, de llenar paredes, otras, tienen legados milenarios, que usan como un plano que lleva al tesoro, pero... nadie lo ha encontrado, por eso, siguen ese mismo camino por generaciones. Cada tanto, alza la voz algún libre pensador, y... en un principio incomoda, pero, a pesar de la admiración de algunos, no siempre es éxito lo que consigue, muchas veces, es combatido ferozmente, por quienes quieren seguir pensando que ya lo saben todo.

 Y sí, pensar que todo puede cambiar, aterroriza a la gran mayoria. Se nos enseña a obedecer, a cuidar la postura, el tono, el aspecto y a demostrar una serena neutralidad, para causar un buen impacto, incluso para manipular situaciones, y... ¿Para qué? 

 La importancia de la oratoria griega, se transformó en una herramienta para conseguir poder, riqueza e incluso, se podía transformar en arte marcial, donde el ser invencible, te mantenía en un estatus muy elevado, aunque era primordial, tener las claves más estratégicas bien aprendidas y practicadas, cuando tu libertad o tu vida estaban en juego. 

 La paciencia desespera, pero es importante poder manejar ese arte, en ciertos momentos, donde una reacción desmesurada, puede destruir el castillo de naipes que representa nuestra realidad. 

La paciencia, es virtud, mientras sea impulsada por un propósito real, cuando se pierde o distorsiona el concepto o el fin que la justifica... puede transformarse en resignación o entumecimiento de las emosiones, lo que deriva, en insatisfacción grantizada.

 Soñar es para un momento bonito de espectativa o proyección, pero... dormirse, es perder la noción del tiempo.

 Nadie quiere hablar de qué pasaría si mañana no existiéramos, pero... tal vez, sea la mejor manera de tomar conciencia de lo que quedaría pendiente.

 Nos importa demasiado la opinión ajena y las instrucciones del paso a paso que deberíamos incorporar, lo que dice en los libros, lo que está bien o mal, las tradiciones, las modas, las comparaciones, y miles de otras estructuras impuestas, pero... lo real, es que todos, desde el primer segundo de existencia, operamos en una cuenta regresiva, que nadie puede anticipar hasta dónde llegará. Esto puede parecer pesimista, o incluso aterrador, pero... hay otra manera de entenderlo, sucede que ese cronómetro es personal y nadie debería intentar guiar nuestros movimientos. Esto se puede entender como esos juegos, en donde llegar a la meta es contrareloj, y el premio es interesante, pero... alguien intenta ponerse frente a nosotros para dar su opinión sobre cada movimiento. El tema es... si perdés, jamás asumirá que fue su culpa, porque todos nacemos con libre albedrío, y si no supiste poner límites... será porque no quisiste, o no tuviste una mejor idea... esa será su excusa para no asumir que estaban entorpeciendo todo y, quizás, evitando de manera invasiva tus mejores elecciones, o tus oportunidades de aprender.

 La vida, parece ser un camino plagado de obstáculos y los vamos superando como podemos, pero no nos cuestionamos, que tal vez, exista un camino despejado, donde la vida no sea como de cuento de hadas, pero sí, más adecuada a nuestros pies.

 Para concluir, les cuento, que ayer soñé que alguien conocido llegaba a mi casa, pero... se dormía, tapado con una manta marrón, en un ricón oscuro. Yo interpretaba que era por el cansancio del viaje y lo dejaba descansar, pero... después de unas horas, lo despertaba y le preparaba café. Mientras tanto, mis hijos se pasaban la noticia entre ellos y llegaban con espectativa y buen humor, haciendo bromas. ´Pero, la persona me pedía hablar a solas y yo se lo concedía. Al comenzar la conversación... me desperté. Y así, es un poco lo que nos pasa, no podemos anticipar lo que viene, o si se se revele antes de despertar.

 Cuando estaba despertando, una frase me llegó, la escribí y se las comparto.

 "La mentalidad del nudo, de lo que es estar preso."


Norma

jueves, 4 de junio de 2026

Claridad

 

                                                            https://youtu.be/Zipo3xGi2I4

Esta vez será distinto, puedo ver con claridad,

no habrá sombras ni delirios, paso a paso... honestidad.

Le diré adiós al miedo, de no saber que esperar,

un alma buena, no esconde, se ilumina en su verdad.


La noche oscura ha pasado, el sol va a volver a entrar,

sin intrigas ni artilugios, sin decir... vas a llorar.

Hoy, descubrí en silencio, qué está bien para mi paz,

para el abrazo sincero, sin un trono que cuidar.


La sanidad me ha cubierto, al llegar el huracán,

cuando los ojos oscuros decidieron atacar.

Cuatro ángeles guardianes, me guían en tempestad,

dejan mensajes en otros y me alertan al entrar.


Siento mi cuerpo con vida y mi mente en claridad,

no habrá huella tan profunda, que no pueda superar.

Mi estandarte es muy blanco, mi lealtad es equidad,

ha pasado la tormenta, y me voy a cosechar.


Y llegará con confianza, lo majestuoso... lo audaz,

la edad, nunca es la roca que impida avanzar.

La templaza y la alegría son amigas, y es real,

son un ramo de entusiarmo, son dos rosas de cristal.


Norma.

miércoles, 3 de junio de 2026

Es peligroso


 Yo no aprendí a rendirme, es mi esencia,

transformo realidades... aunque duela.

Me enojo con vehemencia... y no se nota, 

me ahogo en el fervor, noches de sombra.


Sonrío, a quién ni entiende mis batallas,

es que no son visibles, no descansan.

Mi voz es un susurro en la espernza,

yo me dirijo a quien tiene importancia.


La vida me explicó que es peligroso,

pedir ayuda a quien no habla del costo.

Confiar sin pedir pruebas de lo dicho,

tomar la espera como un compromiso.


Soñar, con que se cambie ese paisaje,

cuando nada se mueve, es inmutable.

Limpiar cada mañana el pensamiento,

hacer espacio afable a un sentimiento.  


Alzar esa opinión que a nadie importa,

creer que en la armadura no hay derrota.

Y que el silencio es cura y  armonía,

cuando ahoga con humo y fantasía.


Un alto es necesario cuando drena,

la historia, la ilusión... la fe serena.

La mente se desplaza hacia adelante,

 y el corazón le grita... aún no es tarde,


Y yo busco la calma... lo he intentado,

presiento que ya  sé lo que ha pasado,

y sí, le pedido al cielo que sea bueno,

que solo sea verdad lo que merezco.


Norma.

lunes, 1 de junio de 2026

En donde sea.


 Poner un límite al dolor es necesario,

será la idea en mi interior... un reto diario.

No sé por qué, pero el temor juega su carta,

¿Será que el cielo se limpió de nubes bajas?


Y ahora sé, que fue una prueba... una emboscada,

que me anticipa que sea cauta con mis vallas,

con esos sueños que guarde mientras lloraba,

por esa absurda prioridad de otra mirada.


No hubo un acierto para mí, ni un solo indicio,

y fue más triste al descubrir el laberinto.

Y aquí estoy, una vez más... más confundida,

pero no importa, está bien... sigo mi vida.


Mientras el sol, pinte en dorado este camino,

mientras mis pasos no detengan mi destino.

Mientras la noche no perturbe mi descanso,

mientras la vara de medir, no sea hacia bajo.


Mi voz retumba en mi interior en tono neutro,

porque no quiero ser injusta en lo que creo.

Porque el reloj, me dijo: -Es tiempo,¡Ya camina!

porque aprendí a no quedarme en la agonía.


Y sé muy bien que nunca es fácil, pero puedo,

que la experiencia me ha mostrado como hacerlo.

Y esos límites marcados no se alteran,

será con toda dignidad... en donde sea.


Norma.


 




lunes, 25 de mayo de 2026

Una mezcla rara.

                                                            https://youtu.be/iIAFICuGdOg

 Y ahora pregunto, con la vista al cielo,

y mis piernas firmes sobre el mismo suelo,

con las manos frías y sonrisa ausente,

pregunto, ¿Por qué?.. y el silencio crece.


Y no es una frase... ya no espero nada,

sí se como hacerlo y me puse trabas.

Y me enojo tanto, que grito en silencio,

pregunto, ¿Por qué?.. y sigue el misterio.


No lo merecía... no tenía experiencia,

solo era una niña con la vida a cuestas.

Y busco justicia... no la de los hombres,

pregunto, ¿Por qué? y el eco se rompe.


Algunos no saben recibir cariño,

se abusan, se mofan, son muy despectivos.

Y yo que aprendí, de amor, con mis hijos,

amé sin medir a un desconocido.


Cansada de excusas y palabras rotas,

flores de papel, carentes de aroma.

Si fue en otra vida... o será otro plano,

no sé que pacté, pero fue inhumano.


Me hizo más fuerte ese llanto mudo,

pero no agradezco la crueldad del mundo.

No sé quien es él... pero aún soy yo,

¿A quién consentía con la decisión?


Una mezcla rara de angustia y coraje,

me frena de golpe, para hacer balance.

Y ya ni me importa que digan los genios,

filósofos, sabios, maestros... o expertos.


¡Tanta historia rota colganda del puente!

intentos a medias... corazón inerte.

Y hora, mi exámen... mi disernimiento,

¿Un mejor inicio... o el final de un cuento?


Norma