Que se pliegue el cielo al perfil de mi alma,
que el sonido sea melodía en la calma.
Que juegue mi pelo libre en mi cordura,
que desande el yerro y borre su espuma.
Que pueda abrazarme al sueño en el día,
que el margen se esfume sobre la poesía.
Que escriba la noche de nuevo la historia,
que vuelva a cantar al portal de gloria.
Que digan las musas lo que es correcto,
que surja en mi alma lo que siento adentro.
Que vista en pureza la luz de mis ojos...
que vuele a mi pecho la verdad de todo.
Que pueda expresarme como yo lo siento,
que abrace la luna a la luz del cielo.
Que la lluvia borre de aquí la tristeza,
que refleje humilde mi verdad sin vueltas.
Que acaricie a tiempo lo que tanto amo,
que no vuelva el miedo a cubrir mis manos.
Que libre en su vuelo se pose en mi puerta,
y que yo no intente retener sin tregua.
Norma Marchetti
23/3/11
traductor
domingo, 3 de abril de 2011
Que nadie le ha dado.
Aguamarina el cielo que seduce al día,
giran los planetas en las horas idas.
En la luz, la noche, se posa en su mano,
buscando la dicha que nadie le ha dado.
Yo abro mis ventanas... ahuyento fantasmas,
descorro cortinas tejo mi esperanza,
La mesa servida... bordé servilletas...
rosa en el florero... la mirada es inquieta.
Despierto sentidos grabados de encanto,
las paredes cubren mi secreto en mano.
Cálida morada de embrujo y distancia...
busca irreverente la luz de su magia.
Afuera la noche se cubre de estrellas,
su brillo es sosiego sobre esta marea.
De cristal la copa que contiene el beso,
los labios se posan al beber sedientos.
Tramos del camino que pinto a su paso,
señales fraguadas desgarrando trazos.
Las pistas no existen, el corazón habla,
derrite la nieve que se vuelve agua.
Allá en la espesura destellan los sueños,
caminando al borde del alma y su vuelo.
Y vuelvo a mi cause de paz y cordura...
la vida comienza sobre la ternura.
Norma Marchetti
16/3/11
giran los planetas en las horas idas.
En la luz, la noche, se posa en su mano,
buscando la dicha que nadie le ha dado.
Yo abro mis ventanas... ahuyento fantasmas,
descorro cortinas tejo mi esperanza,
La mesa servida... bordé servilletas...
rosa en el florero... la mirada es inquieta.
Despierto sentidos grabados de encanto,
las paredes cubren mi secreto en mano.
Cálida morada de embrujo y distancia...
busca irreverente la luz de su magia.
Afuera la noche se cubre de estrellas,
su brillo es sosiego sobre esta marea.
De cristal la copa que contiene el beso,
los labios se posan al beber sedientos.
Tramos del camino que pinto a su paso,
señales fraguadas desgarrando trazos.
Las pistas no existen, el corazón habla,
derrite la nieve que se vuelve agua.
Allá en la espesura destellan los sueños,
caminando al borde del alma y su vuelo.
Y vuelvo a mi cause de paz y cordura...
la vida comienza sobre la ternura.
Norma Marchetti
16/3/11
Bocetos.
¿Qué más debo decir?... dijiste... nada,
¿Qué más hay que esperar?... pediste calma.
Supuse que era yo quien no rimaba...
dijiste que puliera mi templanza.
En medio de un esfuerzo sobrehumano...
trate de no juzgar y me hice cargo.
Hurgue en mis pasiones y miserias...
miré mi propia imagen en mi puerta.
Deje el orgullo afuera de este intento,
busque en mi humildad algún aliento.
Frene mi pulso al borde de un ataque,
busque en mi ternura un ensamble.
Estoy en el silencio del desierto,
mis noches son de lágrimas y sueños.
Los besos de papel... solo bocetos...
carentes del color que da el comienzo.
Norma Marchetti
9/3/11
http://www.youtube.com/watch?v=mlHS_aV9rww
¿Qué más hay que esperar?... pediste calma.
Supuse que era yo quien no rimaba...
dijiste que puliera mi templanza.
En medio de un esfuerzo sobrehumano...
trate de no juzgar y me hice cargo.
Hurgue en mis pasiones y miserias...
miré mi propia imagen en mi puerta.
Deje el orgullo afuera de este intento,
busque en mi humildad algún aliento.
Frene mi pulso al borde de un ataque,
busque en mi ternura un ensamble.
Estoy en el silencio del desierto,
mis noches son de lágrimas y sueños.
Los besos de papel... solo bocetos...
carentes del color que da el comienzo.
Norma Marchetti
9/3/11
http://www.youtube.com/watch?v=mlHS_aV9rww
martes, 29 de marzo de 2011
Un diamante tras su sombra
Un ángel de sangre blanca,
un guerrero sin escudo,
un señor aveces duro...
un galope sin las marcas.
Su majestad sin corona,
un coloso entre la hierba,
una muralla de arena...
un diamante tras su sombra.
La multitud solitaria,
un sendero a puño y letra,
un marino en la tormenta...
y la belleza en el alma.
La exigencia de un genio,
la plenitud de palabras,
el acierto en las entradas...
el equilibrio del tiempo.
La ternura en cada mano,
el perdón en los bolsillos,
la pasión en lo sencillo...
de la espalda de un mago.
Norma Marchetti
29/3/11
un guerrero sin escudo,
un señor aveces duro...
un galope sin las marcas.
Su majestad sin corona,
un coloso entre la hierba,
una muralla de arena...
un diamante tras su sombra.
La multitud solitaria,
un sendero a puño y letra,
un marino en la tormenta...
y la belleza en el alma.
La exigencia de un genio,
la plenitud de palabras,
el acierto en las entradas...
el equilibrio del tiempo.
La ternura en cada mano,
el perdón en los bolsillos,
la pasión en lo sencillo...
de la espalda de un mago.
Norma Marchetti
29/3/11
lunes, 28 de marzo de 2011
Ya no importa el tiempo
Ya no importa el tiempo... hoy trajo rosas,
y le quitó la espina a mi derrota,
y destruyo el acero de toda espada...
y le infundió a mi cuerpo toda su savia.
Ya no importa el tiempo... se hizo prosa,
en la distancia, el viento, trajo el aroma,
y el revelado instinto a sol y arena...
se despojo de muerte sobre las piernas.
Ya no importa el tiempo... revivió en magia,
y me cubrió rincones con aguas mansas.
y se clavo en mi pecho... azahar y hierba...
y se amoldó la forma de la belleza.
Ya no importa el tiempo... es cruz de tierra,
y puede la llovizna fundir su fuerza,
la piedra se agujerea en la gota de agua...
la grieta es la flaqueza de una muralla.
Ya no importa el tiempo... se vuelve beso,
y se conjuga el arte sobre el cimiento,
y la cadencia es brisa suave de otoño...
el limón, en el árbol, es cuenta de oro.
Ya no importa el tiempo... corre a su antojo,
y de nácar, la arena, baña los hombros.
y es la mano el deleite de los poetas...
y sus ojos son gozo de de paz y entrega.
Norma Marchetti
28/3/11
http://www.youtube.com/watch?v=BHJJLO0RWhk
y le quitó la espina a mi derrota,
y destruyo el acero de toda espada...
y le infundió a mi cuerpo toda su savia.
Ya no importa el tiempo... se hizo prosa,
en la distancia, el viento, trajo el aroma,
y el revelado instinto a sol y arena...
se despojo de muerte sobre las piernas.
Ya no importa el tiempo... revivió en magia,
y me cubrió rincones con aguas mansas.
y se clavo en mi pecho... azahar y hierba...
y se amoldó la forma de la belleza.
Ya no importa el tiempo... es cruz de tierra,
y puede la llovizna fundir su fuerza,
la piedra se agujerea en la gota de agua...
la grieta es la flaqueza de una muralla.
Ya no importa el tiempo... se vuelve beso,
y se conjuga el arte sobre el cimiento,
y la cadencia es brisa suave de otoño...
el limón, en el árbol, es cuenta de oro.
Ya no importa el tiempo... corre a su antojo,
y de nácar, la arena, baña los hombros.
y es la mano el deleite de los poetas...
y sus ojos son gozo de de paz y entrega.
Norma Marchetti
28/3/11
http://www.youtube.com/watch?v=BHJJLO0RWhk
domingo, 27 de marzo de 2011
Abriendo el cielo.
La sangre que me hierve aquí en las venas...
las venas que se expanden en su impotencia.
La calma que me aplaca... me queda corta...
y me deja desnuda en cada estrofa.
Porque no se en el camino y me desespera,
y me duele en el pecho la odiosa espera.
Y ya no sé si es tiempo o son mis ojos...
que jamás se resignan a es reposo.
Y yo busco y encuentro... pero no alcanza,
no se nutre mi pecho de mi templanza.
Y me grita y reclama y se funde en fuego,
esa pena tediosa del desacierto.
Y ya no digo nada... no sé hacerlo...
y le gana esa ira... al dulce beso.
Y ese latido es lava, galope y vuelo...
nacido en las entrañas del desconsuelo.
Es en mi pecho el frágil cristal labrado...
es en mi pecho acero bien modelado.
Es la distancia cruel de este silencio...
y es la caricia dulce abriendo el cielo.
Me mata y me revive... es piel y piedra...
es singular suspiro del alma entera.
Es la indefensa prisa que se desangra...
es la mirada firme sobre esas aguas.
Morma Marchetti
27/3/11
las venas que se expanden en su impotencia.
La calma que me aplaca... me queda corta...
y me deja desnuda en cada estrofa.
Porque no se en el camino y me desespera,
y me duele en el pecho la odiosa espera.
Y ya no sé si es tiempo o son mis ojos...
que jamás se resignan a es reposo.
Y yo busco y encuentro... pero no alcanza,
no se nutre mi pecho de mi templanza.
Y me grita y reclama y se funde en fuego,
esa pena tediosa del desacierto.
Y ya no digo nada... no sé hacerlo...
y le gana esa ira... al dulce beso.
Y ese latido es lava, galope y vuelo...
nacido en las entrañas del desconsuelo.
Es en mi pecho el frágil cristal labrado...
es en mi pecho acero bien modelado.
Es la distancia cruel de este silencio...
y es la caricia dulce abriendo el cielo.
Me mata y me revive... es piel y piedra...
es singular suspiro del alma entera.
Es la indefensa prisa que se desangra...
es la mirada firme sobre esas aguas.
Morma Marchetti
27/3/11
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